martes, 22 de marzo de 2011

REALMENTE A LA UE Y EEUU LE INTERESA LA DEMOCRACIA EN LIBIA?


No sabemos si lo de Libia es ya una guerra civil, o si puede desembocar en una guerra mayor con intervención extranjera. Lo que sí sabemos es que hay una guerra que ya ha comenzado, y que se recrudece según pasan los días: la guerra de propaganda.
Se trata de una guerra donde los bombardeados somos nosotros, así que preparémonos para resistir, que el asedio puede ser prolongado. El fuego a discreción a que fuimos sometidos los primeros días ya se ha cobrado la primera víctima, típica de en toda guerra: la verdad. Por muy odioso que nos parezca Gadafi (y para mí lo es), y por mucha simpatía que sintamos por el pueblo insurrecto, hay que reconocer que la información sobre Libia es más bien sospechosa.
En los primeros días se nos dijo que era como lo de Egipto, y aplicamos el mismo patrón. Se habló de “manifestantes”, “opositores”, ocultando el carácter violento del levantamiento popular. ¿Acaso debería escandalizarnos que se combata con las armas a una dictadura como la libia?
Se nos habló también de un genocidio con miles de muertos, y aviones bombardeando pacíficas manifestaciones. Pero llama la atención los pocos cadáveres que hemos visto, teniendo en cuenta que en las ciudades supuestamente más castigadas no hay censura posible de Gadafi, pues ya no las controla. Parece más lógico pensar en combates entre el ejército leal y los insurrectos, que están bien armados como se ve en las imágenes.
A partir de ahí, yo me meto en el refugio antibombardeos propagandísticos, y no me creo nada. Porque además ya estoy escaldado por experiencias anteriores, y lo de la catástrofe humanitaria y el genocidio me suena.
Si se trata de beneficiar a los opositores con unas cuantas mentiras y exageraciones, mal favor les hacemos, y damos munición a las teorías conspiratorias. Y si en cambio se busca justificar una intervención militar, peor me lo ponen, pues ya sabemos que las ‘guerras humanitarias’ sólo sirven para agravar los conflictos, y al final hasta acabarían haciendo bueno a Gadafi. Mal ayudaremos así a los libios. ¿O no se trataba de eso?

OTAN acuerda reforzar bloqueo naval contra Libia


Luego de cinco días consecutivos de debates, los diplomáticos de la OTAN acordaron hoy que los buques de guerra de la Alianza ayudarán a cumplir el bloqueo marítimo aprobado por las Naciones Unidas contra Libia.

Esa decisión fue adoptada por los 28 diplomáticos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), quienes discuten el papel de la entidad en la agresión internacional a la nación norafricana.

Recientemente, el gobierno estadounidense confirmó que cederá el mando de las operaciones a Reino Unido para que este país retenga el control político de la misión, mientras que la OTAN debería ofrecer apoyo operativo, incluyendo capacidades de poderío y control.

Varios países de la Alianza Atlántica, entre ellos Italia, piden con fuerza que sea esa entidad la que lleve la supremacía en las acciones bélicas.

El ministro italiano de Asuntos Exteriores, Franco Frattini, reafirmó este martes la exigencia de su país para que el mando de la operación militar sobre Libia pase a la OTAN en unas acciones que definió como humanitaria y no de guerra.

En declaraciones a la prensa local, el diplomático advirtió con retomar el control de sus bases militares, desde donde parten los aviones de la coalición internacional, en caso de que la Alianza no se ponga al frente.

El contencioso debate en Bruselas también trata de encontrar una postura común sobre la dirección de la zona de exclusión aérea impuesta sobre Libia.

Francia, que comanda los bombardeos sobre ese país, se resiste a ceder el mando de las operaciones a la OTAN, cuyo papel, a juicio de la diplomacia del país galo, debería ser secundario

martes, 8 de marzo de 2011

NO SE PERMITIRA UNA INVASION EXTRANJERA EN LIBIA: UNIÓN AFRICANA


El coronel Muamar al Gadafi habló por teléfono con el jefe de Estado de Guinea Ecuatorial y presidente de turno de la Unión Africana (UA), Teodoro Obiang Nguema, quien según anunció la televisión estatal libia, no permitirá una "intervención extranjera".

El noticiario en francés de la televisión libia, afirmó que en esa conversación, el gobernante ecuatoguineano le dijo al coronel Muamar al Gadafi que defenderá como presidente de turno de la UA la política de no intervención en los asuntos internos de la organización panafricana.

Asimismo, la televisión estatal libia exhibió a un grupo de detenidos, supuestamente prisioneros capturados en los combates en Ben Yauad, a medio camino entre Sirte y la terminal petrolera de Ras Lanuf en manos rebeldes.

Una docena de supuestos milicianos, con las manos atadas a la espalda y tumbados cara al suelo, fueron exhibidos en las imágenes grabadas en esa localidad y tildados de "mafia terrorista", que es reiteradamente asociada con Al Qaeda en los telediarios estatales libios.

Aunque las imágenes tomadas por la televisión estatal mostraban los restos de los combates en dicha localidad, no fueron exhibidas en ningún momento concentraciones de tropas o movimientos de los brigadistas de Gadafi y el pueblo aparecía totalmente desierto en las imágenes del informativo.

Las televisión libia continúa atribuyendo a hombres armados y apoyados por Al Qaeada los enfrentamientos en el país, y hoy exhibió a un brigadista, que ametralladora en ristre, amenazaba a los rebeldes en árabe y en inglés.

"Ayer en Ben Yauad, hoy en Ras Lanuf y mañana os mataremos en cualquier lugar de Libia", proclamó el gadafista.

Trípoli asegura que controla la situación en el escenario de los encarnizados combates del domingo y hoy prosiguen en la zona donde sus tropas cuentan con la iniciativa.

Las escenas exhibidas en la televisión libia no permitían asegurar que el citado brigadista hubiese participado en los combates, pero hoy, según fuentes citadas por las televisiones vía satélites árabes, la ofensiva de los gadafistas tenía como escenario las inmediaciones de Ras Lanuf, a unos 200 kilómetros al oeste de Bengasi.

La situación es cambiante, aunque el apoyo artillero y los bombardeos aéreos otorgan ventaja militar a los brigadistas gadafistas.

No obstante, los rebeldes libios han reforzado sus tropas en el frente costero para defender el puerto de Ras Lanuf, donde fue parada su ofensiva- con el envío de más milicianos y sobre todo de artillería pesada en las últimas horas.

Según informó la cadena catarí Al Yazira, los rebeldes apuran el envío de sus refuerzos mientras que las brigadas de Muamar al Gadafi movilizan también más efectivos para fijar el frente lejos de Sirte, vital por la acumulación de almacenes de armamento y constituir el principal bastión de la red tribal gadafista.

lunes, 7 de marzo de 2011

QUE RUMBO LLEVAN LAS PROTESTAS EN EL MUNDO ARABE.


Todavía no está claro hacia dónde se dirigen las revueltas en el mundo árabe. La ola que se formó tras la sublevación en las calles de Túnez en enero aún no llegó a la orilla, por así decirlo.

Desde Marruecos a Muscat, los gobernantes árabes están ahora recibiendo el mensaje claro de que el statu quo que ha existido en su país durante años, incluso décadas, le resulta inaceptable a una gran parte de su población.

Las protestas están en diferentes etapas en diferentes países y sería un error pensar que este es un único movimiento con una oposición unida y un programa común. Pero todavía hay elementos comunes que atraviesan toda la región.

Sí, se trata de puestos de trabajo y oportunidades, los precios de los alimentos y la corrupción, pero muchos -especialmente los jóvenes urbanos bien educados- quieren algo más que comodidad económica. Quieren un sistema político que no se vea obstaculizado por opresión de un gobierno autocrático.

Así que, a puertas cerradas, en palacios fastuosos y mansiones bien vigiladas, la pregunta fundamental que resuena en los círculos internos del gobierno es: ¿qué podemos darles para seguir en el poder?

Cuando en Túnez y Egipto los presidentes fueron derrocados en un corto espacio de tiempo todos los comentarios hacían alusión a un "efecto dominó" y se especulaba con que los regímenes autocráticos árabes inevitablemente irían cayendo, uno por uno.

La única cuestión, decía la gente, era cuál sería el próximo. Hemos visto una serie de concesiones hechas a toda prisa por parte de los gobernantes que presas del pánico tomaban medidas para evitar que su continuidad estuviera bajo amenaza.

El presidente de Yemen se comprometió a retirarse en 2013, el rey de Jordania despidió a su gabinete, Argelia levantó el estado de emergencia y Arabia Saudita y Bahréin anunciaron abultados desembolsos de dinero. Estas son medidas para salir del paso, por supuesto, y no soluciones a largo plazo.

Pero lo que sin duda ha apagado las expectativas de un cambio rápido y radical son los sucesos de Libia.

Si el líder libio Muamar Gadafi y su familia hubieran sido expulsados del poder en pocos días, el impulso de Túnez y El Cairo se habría mantenido.

Sin embargo, el régimen libio, como hemos visto la semana pasada, se atrincheró y está luchando contra sus adversarios, utilizando su fuerza militar e influencias.

Más allá de si Gadafi sobrevive durante días, meses o años, es evidente que derrocarlo no es pan comido y que habrá costado muchas vidas.

Brendan Simms, profesor de historia de las relaciones internacionales de la Universidad de Cambridge, diciendo que "Libia es donde el fuego de la revolución de Túnez y Egipto podía disiparse. Hay mucho en juego".

Ahora echemos un vistazo a cómo están hoy los levantamientos, país por país.

Libia

El único país árabe con un gran levantamiento, armado a gran escala, no es un buen punto muerto ya que hay un flujo y reflujo dinámico en el conflicto entre las fuerzas pro y anti-Gadafi.

Gadafi controla en gran medida la capital, Trípoli, Sirte, su ciudad natal, y otras ciudades más pequeñas al sur y al oeste. Sus oponentes controlan la mayor parte del este, incluida la segunda ciudad del país, Bengasi. Gran parte de los recientes combates se produjeron alrededor de los estratégicos polos petroleros de Brega y Ras Lanuf. Gadafi las necesita si quiere mantenerse en el poder después de esta crisis. Tanto él como los miembros de alto rango de su gobierno están aislados casi completamente en la esfera internacional, pero a la vez Occidente no tiene deseo de intervenir militarmente para ayudar a derrocarlo.

El presidente de Venezuela se ofreció como mediador entre él y los rebeldes, pero éstos no se conformarán con nada que no sea su partida.

Hay un puñado de países que posiblemente podrían ofrecerle refugio a Gadafi -se han mencionado Nicaragua y Zimbabue- pero él y su familia insisten en que se quedarán en Libia.

Seguramente consideran la posibilidad de ser perseguidos y detenidos por presuntos crímenes de guerra si huyen de su país.

Yemen

Aún se registran importantes protestas contra el gobierno del presidente Ali Abdulá Saleh, en el poder durante 33 años.

Yemen es el país árabe más pobre y sufre un alto desempleo, superpoblación, disminución de sus reservas de petróleo, la disminución de sus aguas subterráneas, una rebelión chiíta en el norte, un movimiento separatista en el sur, el resurgimiento de al-Qaeda en el este, una preocupación nacional sobre la hoja de kat -un estupefaciente- y además hay demasiadas armas en manos privadas.

Los manifestantes quieren más oportunidades de trabajo, en fin de la corrupción, una distribución más equitativa de la riqueza y el fin del gobierno del presidente Saleh. Éste aceptó no presentarse de nuevo cuando termine su mandato en 2013, pero no muestra indicios de querer irse antes de esa fecha.

Bahréin

Los enfrentamientos que estallaron en esta minúscula isla-Estado del Golfo el 14 de febrero rápidamente se volvió violenta. Cuando la policía disparó contra los manifestantes y murieron siete personas, una onda expansiva alteró la península arábiga, generalmente tranquila.

Los observadores extranjeros se apresuraron a atribuir la crisis a un enfrentamiento sectario -la llamada "división entre sunitas y chiítas", a partir del hecho de que la familia gobernante, al-Khalifa, proviene de la minoría sunita, mientras que el 70% de la población de Bahréin es chiíta.

Sin embargo, muchos de los manifestantes restan importancia al problema sectario y dicen que ese no es el principal motivo de sus protestas.

En cambio quieren abolir la constitución de 2002 y que haya elecciones libres para un parlamento con poder legislativo real.

También piden la liberación de los presos políticos, el fin de la corrupción y el amiguismo y la eliminación del envejecido primer ministro, el jeque Khalifa al-Khalifa, que ocupa ese cargo desde hace 40 años.

Algunos han ido más allá y piden la destitución del rey Hamad, mientras que otros directamente quieren ponerle fin al mandato de dos siglos de la dinastía al-Khalifa.

Pero las características del levantamiento de Bahrein no son tan claras como las de Egipto o Túnez. Ha habido una reacción significativa de los partidarios del gobierno, en cierta medida orquestada, pero también auténtica.

El rey le encomendó al príncipe heredero, el jeque Salman al-Khalifa, que llevara a cabo un "diálogo nacional" con la oposición.

Hasta ahora, ambas partes todavía aparecen distantes y las protestas continúan, con epicentro en la escultura gigante de la plaza de la Perla.

Omán

La erupción de protestas en Omán en el puerto de Sohar, en el Mar Árabe, sorprendió a todos. Omán ha sido un país pacífico desde que el gobernante popular, el sultán Qaboos, derrocara a su padre en 1970 y luego repeliera una insurgencia comunista en el sur.

Los disturbios recientes se debieron a una medida gubernamental que provocó el despido de varios trabajadores, pero fue, una vez más, la reacción desmesurada de las fuerzas de seguridad lo que llevó a una escalada en la violencia, en la que murieron dos personas.

Omán no es un país rico. A diferencia de sus vecinos del Golfo como Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, no tiene una gran industria de hidrocarburos y gran parte de sus habitantes trabajan en la agricultura y la pesca.

En la actualidad existe la discusión de un "Plan Marshall" en todo el golfo para Omán y Bahrein que inyecte miles de millones de petrodólares en sus economías y les dé prioridad a sus nacionales para el empleo, con el fin de evitar nuevas protestas.

Irak

Irak puede haber sufrido ocho años dolorosos de invasión, ocupación e insurgencia, precedidos de décadas del gobierno brutal de Saddam Hussein, pero su doloroso proceso hacia la democracia plena no se termina.

Ha habido protestas en Bagdad y Mosul protagonizadas por iraquíes frustrados que exigen más trabajo y menos corrupción. La reacción de la policía dejó como resultado varios manifestantes muertos.

Egipto y Túnez

Estos son, por supuesto, los dos países que ya vivieron sus revoluciones, pero el proceso sigue y se hace cada vez más urgente que llegue a buen puerto medida que crece la agitación y el desplazamiento masivo de trabajadores migrantes provenientes del país ubicado entre ambos: Libia.

En los últimos días los primeros ministros interinos de ambos países tuvieron que renunciar, ante la creciente impaciencia de los manifestantes que no quieren ver que los avances democráticos que creen haber logrado se debiliten a causa de un resurgimiento de las viejas costumbres autocráticas.

Luego de que sus ex presidentes, Mubarak y Ben Ali, fueran destituidos de su cargo, ambos países están en una especie de limbo, a la espera de elecciones.

Las fuerzas de seguridad de Egipto aumentaron la represión al disparar contra los manifestantes recientemente.

Siendo realistas, es probable que vaya a tomar por lo menos una generación acabar con todas las tendencias represivas que se han institucionalizado en las fuerzas de seguridad interna de Egipto.

Los derechos humanos sólo son un opción si el gobierno los defiende. Será interesante ver si los líderes occidentales que los visiten tienen esto en cuenta.

Países Occidente necesitan alianza con Libia:Gaddafi


Libia es un socio importante para Occidente para luchar contra Al Qaeda y combatir la inmigración ilegal con destino a Europa, dijo el lunes el líder libio, Muammar Gaddafi, en una aparente advertencia a los Gobiernos que planean sanciones en contra de su país.

"Libia juega un papel vital en la paz regional y mundial", dijo en una entrevista con el canal de televisión France 24. "Somos un socio importante para combatir a Al Qaeda", agregó.

"Hay millones de negros que pueden ir al Mediterráneo para cruzar a Francia e Italia, y Libia juega un papel clave en seguridad en el Mediterráneo", agregó Gaddafi, hablando a través de un intérprete.

Los Gobiernos occidentales han condenado a Gaddafi por las muertes de cientos de personas desde que estallaron las protestas contra su régimen el mes pasado. Varios líderes extranjeros han pedido sanciones y el fin de sus cuatro décadas en el poder.

Pero en los últimos años los Gobiernos extranjeros, especialmente los del sur de Europa, han confiado en la ayuda libia para detener el flujo de inmigrantes subsaharianos que intentan cruzar el Mediterráneo, y también ha habido alguna colaboración para combatir a Al Qaeda.

Gaddafi ha negado que sus fuerzas de seguridad disparasen contra gente inocente y en la entrevista del lunes repitió su afirmación de que la violencia estaba orquestada por Al Qaeda.

"La Unión Africana ha enviado una comisión de investigación para demostrar que lo que se ha publicado sobre Libia en el extranjero son cien por cien mentiras", dijo Gaddafi en la entrevista.

"El mundo tiene una imagen que no está basada en nada y que no es razonable", agregó. "Una imagen distorsionada se ha formado de las manifestaciones pacíficas", sostuvo.

Un fuente en la sede de la Unión Africana en la capital de Etiopía, Adis Abeba, dijo que está prevista una misión indagatoria pero todavía no ha partido hacia Trípoli.

"Todavía no, están trabajando en ello", dijo la fuente, que no quiso ser identificada, a Reuters.

Más de 1.000 inmigrantes ilegales que escapaban de la inestabilidad política del norte de Africa llegaron a la isla de Lampedusa, en el sur de Italia, durante la noche.

Desde mediados de enero, cuando un levantamiento popular derrocó al presidente de Túnez Zine al-Abidine Ben Ali, más de 7.000 inmigrantes han llegado a Italia.

viernes, 4 de marzo de 2011

La guerra civil libia se recrudece.


Día de rezo, día de protestas, día de disparos. Como todos los viernes desde que empezó la revuelta, el pasado 15 de febrero, Libia se convirtió en un polvorín que sirvió para medir la fuerza del régimen del coronel Muamar el Gadafi y comprobar que no está tan mal como hace una semana.

Sus tropas exhibieron músculo allá donde los rebeldes han tomado el poder. En el oeste, las gentes de Zauiya se llevaron la peor parte porque los militares pro-Gadafi reconquistaron partes de la ciudad en un ataque que dejó 30 muertos, según la agencia Reuters. Zauiya es estratégica porque queda a las puertas de la capital y alberga una refinería.

En el este, se vivieron intensos combates en la población costera de Ras Lanuf -la información era muy confusa y anoche ambos bandos se atribuían el control- y algunas zonas de Brega y Ajdabiya fueron bombardeadas, aunque los leales al coronel no llegaron a tomarlas. Al menos una quincena de personas murieron en un ataque contra un depósito de armamento cerca de Bengasi.

En Trípoli, las manifestaciones contra el régimen fueron reprimidas por la policía con disparos. El terror se ha instalado en la capital y algunos testimonios relatan casos de tortura y violaciones.

Pasadas las doce del mediodía, cientos de personas de Tajura, un suburbio al este de Trípoli, partieron desde las mezquitas armadas con piedras hacia el centro de la ciudad. "No tenemos armas. Iremos a la mezquita y después diremos en la calle que Gadafi debe irse", señaló uno de los manifestantes a Reuters. No llegaron muy lejos. La policía y los paramilitares del dictador habían desplegado una columna de vehículos en la salida y les impidieron el paso con disparos de metralleta, según testigos, y gases lacrimógenos. Los manifestantes se dispersaron y los mercenarios iniciaron entonces una persecución por las calles del barrio. Lo que ocurrió a partir de entonces se desconoce, aunque organizaciones como Human Rights Watch dijeron ayer que han conocido casos de violaciones y desapariciones. Esta semana, miembros de la policía secreta han patrullado los barrios de Trípoli casa por casa y con fotografías de las revueltas para identificar a los alzados, según contó el jueves el diario The New York Times.

Los 130 periodistas invitados por el régimen a Trípoli la semana pasada no pudieron ser testigos de las manifestaciones y tuvieron que quedarse en el hotel. "Es por su seguridad, para protegerles de los miembros de Al Qaeda", dijeron las autoridades a los reporteros.

Además de en la capital, Gadafi quiso despejar dudas sobre su poder en algunos puntos que había perdido la semana pasada. Sus tropas lanzaron un contraataque sobre Zauiya, a 50 kilómetros al oeste de Trípoli. Los insurgentes se habían levantado allí la semana pasada y su conquista se consideraba clave para debilitar al dictador desde la parte occidental. Sin embargo, las fuerzas de élite seguían controlando las carreteras y los caminos de ese lado de la costa y desde allí lanzaron una incursión hasta el centro de la ciudad. Eran las once de la mañana cuando los mercenarios de Gadafi, la mayoría del África subsahariana, entraron y dispararon contra los habitantes. Tras cuatro horas de combate, se marcharon dejando a su paso entre 30 y 50 muertos, según los datos recopilados por las agencias. La televisión libia, sin embargo, anunció que el coronel había recuperado la ciudad. En cualquier caso, las últimas informaciones que vienen de Zauiya señalan que ya no queda apenas munición.

Las únicas buenas noticias para los rebeldes vinieron del lado este. Los cazas libios de Gadafi bombardearon otra vez bases militares de Brega y un gran arsenal en Ajdabiya, pero no lograron impedir el avance de las tropas rebeldes hacia un estratégico puerto petrolero en Ras Lanuf junto al que hay refinerías, oleoductos y un aeropuerto. La zona, a 660 kilómetros de Trípoli y muy cerca de Bengasi, la capital de los militares que han abandonado a Gadafi, vivió un intenso fuego de artillería.

Tras dos semanas de ataques en uno y otro lado del país, la jornada de ayer fue un punto de inflexión que permite extraer nuevas conclusiones. Que el este del país es el único que puede presentar batalla al régimen con ciertos visos de tener éxito; que el oeste sigue controlado por Gadafi tras ganar la batalla contra los rebeldes en Zauiya; que el terror ciudadano parece haberse instalado en Trípoli, el bastión del dictador, donde las protestas son reprimidas sin contemplación; y que Gadafi, arrinconado en su palacio, no da muestras de dar su brazo a torcer y tiene más fuerza de la que parecía. La situación está estancada. Por ahora, en tablas.

miércoles, 2 de marzo de 2011

REVOLUCION EN MEDIO ORIENTE ANTE LA MIRADA DE UE Y EEUU.


EE.UU. y la Unión Europea (UE) consiguieron que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se pronunciara con contundencia y aprobara por unanimidad la imposición de sanciones al gobierno de Muamar Gadafi por la violencia contra los manifestantes antigubernamentales. La UE aprobó también por unanimidad medidas extraordinarias y no se descarta declarar una zona de exclusión aérea sobre Libia. Washington contempla todas las opciones, incluso la militar.

Egipto

Con respecto a Egipto, aliado fundamental de EE.UU., la diplomacia estadounidense pasó de sugerir que las protestas antigubernamentales no eran de incumbencia de Washington a pedir una "transición ordenada" y al entonces presidente Hosni Mubarak que no buscara la reelección. Aparentemente frustrada con Mubarak, la Casa Blanca comenzó a discutir sobre el futuro de los US$1.500 millones enviados anualmente en ayuda económica y militar a El Cairo. Más tarde, la UE intentó distanciarse de Mubarak, aunque sufrió críticas por su tardía reacción y por no presionarlo a abandonar su puesto luego de tres décadas en el poder.

Túnez

La ola de protestas antigubernamentales que estremece a Medio Oriente y el Norte de África comenzó por Túnez y tomó por sorpresa tanto a Occidente como al resto del mundo. A un mes de que estallaran los disturbios, Estados Unidos manifestó su preocupación por "el respeto a las libertades civiles" y también por una interferencia en el uso de internet. Tras lo que los analistas califican como un largo silencio, la UE finalmente manifestó su preocupación e instó al fin de la violencia, y Francia, otrora potencia colonial en la región, llamó a la calma.

Bahréin

En respuesta a las manifestaciones antigubernamentales en ese país, que mantiene relaciones estrechas con Occidente y es sede de la V Base Naval de Estados Unidos, donde se encuentran unos 1.500 efectivos, Washington pidió al rey "moderación" y condenó "la violencia utilizada contra los manifestantes pacíficos". La UE, por su parte, reclamó el respeto de los derechos fundamentales de la población y facilitar las demandas de los manifestantes lo más pronto posible. El Reino Unido habló de una revisión de sus negocios armamentísticos con Bahréin y Francia anunció una postura similar.

Yemen

El Departamento de Estado de EE.UU. manifestó que respaldaba el derecho de los ciudadanos a "expresarse y reunirse libremente" ante la ola de protestas contra el gobierno de Ali Abdullah Saleh. La Unión Europea expresó al gobierno de Saná la necesidad de emprender reformas. Saleh, un aliado clave de Estados Unidos en la lucha contra la red Al-Qaeda, anunció que no buscará otro periodo de gobierno en 2013, después de estar en el poder durante 32 años.

Los movimientos sociales y los cambios políticos que desde comienzos de febrero estremecen a Medio Oriente y el Norte de África han tenido una respuesta de Occidente diferenciada en cada uno de los casos, como apuntan analistas consultados por BBC Mundo, lo que lleva a algunos a preguntarse si se está usando un doble rasero en la región.

Las sanciones de la Unión Europea contra Libia, por ejemplo, incluyen un embargo de armas, la congelación de bienes y la prohibición de viajes contra el coronel Muamar Gadafi y 25 de sus familiares, lo que supone un paso más allá de las medidas acordadas en Naciones Unidas (ONU). Incluso EE.UU. contempla todas las opciones, sin descartar la militar.

Con respecto al caso de Egipto, observadores coinciden en señalar que la comunidad internacional, y particularmente Occidente, adoptó pocas medidas concretas ante el reclamo popular de que el presidente Hosni Mubarak abandonara el poder, lo mismo que pasó con Túnez.

En el caso de Túnez -donde se iniciaron las actuales turbulencias- "hubo claramente una respuesta francesa, que se diferenció claramente de la respuesta británica, o de la respuesta alemana", manifestó Pedro Martínez Montávez, arabista y profesor emérito de la Universidad Autónoma de Madrid, España.

Para él, el tratamiento de cada una de las las crisis "es diferente porque ni el mundo árabe es una sola cosa ni Occidente en última instancia tampoco". Lo que está muy claro "es que la Unión Europea no tiene una política exterior definida".

Con esa apreciación coincide Ignacio Álvarez Osorio, autor de varios libros sobre Medio Oriente, para quien "la respuesta de Occidente ha dejado mucho que desear" con respecto a las actuales crisis en el mundo islámico".

"La Unión Europea ha reaccionado tarde y mal y ha quedado en evidencia que no existe una política exterior y de defensa común".

"A remolque"

Álvarez Osorio va más allá y opina que en estas crisis "siempre la Unión Europea ha ido a remolque de Estados Unidos"

"No ha tenido una capacidad de adaptación a los cambios que han estado aconteciendo en el terreno y ha dado la impresión de un doble discurso: de que en teoría apoya los cambios democráticos, la defensa de los derechos humanos, pero que en la práctica le convenía más respaldar a los regímenes autoritarios que contenían el Islam radical".

Según el especialista, como consecuencia de ese supuesto "doble discurso" probablemente "a la Unión Europea le quede mucho camino por recorrer para recuperar la confianza que los países árabes habían depositado en ella, sobre todo la confianza de las poblaciones árabes que se han sentido un poco solas en estas revueltas populares".

En palabras de Álvez Osorio, refiriéndose a Egipto, los europeos "tardaron varias semanas en decir algo tan obvio como lo que decían la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, y el presidente de ese país, Barack Obama, que querían una transición ordenada y sin derramamiento de sangre".

Washington, manifiesta, "ha tomado posición más rápidamente a pesar de que se estaba jugando mucho, pero ha tenido mayor capacidad de adaptación a los cambios sin tener que renunciar a su posición geoestratégica, porque de alguna manera Estados Unidos está reforzando su posición en buena parte de los países árabes".

Incluso, Washington está "entablando interlocución con esos nuevos actores emergentes que aparecen en Túnez, en Egipto y probablemente ahora en Libia; es decir, los partidos islamistas, los movimientos juveniles y las coaliciones que se están formando para reemplazar a esos regímenes autoritarios que dirigieron el mundo árabe en estas últimas tres décadas".

País por país

Según Martínez Montávez, la clave para entender la actuación de Occidente está en las coordenadas políticas, que hay que analizar país por país.

"En el contexto de la política árabe, no solamente Mubarak sino también Egipto han supuesto siempre bastante más de lo que han supuesto Gadafi y Libia, aunque habría que admitir también que a lo largo de los últimos años, el liderazgo interárabe de Egipto ha ido debilitándose, y ha surgido una línea emergente y de protagonismo en la política exterior y regional que es la que representa en conjunto toda la zona del Golfo".

Libia, entre tanto, "en el contexto interárabe siempre ha significado bastante poco, entre otras cosas porque la política libia se ha caracterizado por la incoherencia y los bandazos tanto ideológicos como de decisiones. Gadafi ha sido un político imprevisible, y la dimensión africana ha estado muy por encima de la dimensión árabe", dice el profesor emérito de la Universidad Autónoma de Madrid.

De ahí, como expresa Álvez Osorio, "que la reacción de la comunidad internacional haya sido mucho más rápida, más directa y mucho más tajante con la imposición de sanciones internacionales y la congelación de los fondos de la familia Gadafi tanto en Europa como en Estados Unidos".

En cuanto a Bahréin, Álvarez Osorio señala que las protestas han tenido un cariz particular "habida cuenta de que los que están dirigiendo la revuelta son la población chiíta que representa el 75% de los ciudadanos y que de alguna manera se encuentran en una situación de inferioridad de condiciones con respecto a la población sunita, que lleva las riendas del reino".

Para Estados Unidos, "Bahréin es un actor central porque es la sede de la Quinta Flota que patrulla en Golfo Pérsico, de donde se extrae buena parte de los recursos energéticos que se consumen en el mundo. Y además podría provocar un efecto contagio al haber minorías chiíes en el entorno, en los Emiratos Árabes Unidos y en Arabia Saudita, donde hay algunas movilizaciones".

"Zona anclada"

Un aspecto que a Martínez Montávez le parece "esencial" es que, tanto desde Europa Occidental como desde Estados Unidos, se concibe y se ve al mundo árabe: como un parapeto, como un muro de contención para preservar la tranquilidad y la seguridad de Occidente, como una zona de equilibrio y una 'zona anclada', como se dice en lenguaje político, para garantizar la defensa de Occidente".

Una defensa "frente a amenazas más o menos hipotéticas como movimientos radicales islamistas o los peligros que eventualmente podrían llegar en un futuro relativamente próximo desde un Oriente todavía más alejado".

Reta Gadafi investigar muertes durante rebelión


El líder libio Muamar Gadafi retó hoy a la ONU y a la OTAN a investigar las muertes durante las revueltas de su país, de las que culpó a Al Qaeda, mientras los opositores y fuerzas leales al régimen luchan por el control de una estratégica ciudad petrolera.

En su tercer discurso televisivo desde el inicio de la revueltas, el pasado 15 de febrero, Gadafi acusó a Al Qaeda de la rebelión en su país, pero dijo que está listo para entrar en un diálogo con el grupo que dirige Osama Bin Laden, según la cadena árabe Al Arabiya.

Aseguró que Libia está dispuesta a abrir sus puertas a una investigación internacional, tanto de las Naciones Unidas (ONU) como de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI) o la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El líder libio, quien exhortó a la comunidad internacional a formar y enviar una comisión para investigar lo que ocurre en realidad en Libia, reiteró que los causantes de los incidentes en Libia no son manifestantes opositores, sino los “terroristas de Al Qaeda”.

“Hemos ordenado bombardear almacenes de armas para que no caigan en manos de Al Qaeda”, indicó Gadafi, quien aseguró que “nunca ha habido una sola manifestación, sólo ataques contra los batallones locales y las comisarias policiacas”.

Aseguró que esos ataques fueron organizados por la “célula durmiente de Al Qaeda” en Baida, que extendió sus acciones a otras ciudades, como Zauiya, Bengasi y Misrata.

Gadafi, quien asegura que todo responde a una conspiración para “colonizar” al país y apoderarse de su petróleo, denunció que los medios de comunicación han falsificado y magnificado la realidad de Libia, tras negar que exista una revuelta pacífica en su contra.

“Los medios magnifican y desvirtúan la realidad, no hay manifestaciones pacíficas, es una conspiración para controlar el petróleo, el territorio libio, pulgada por pulgada”, denunció durante su discurso.

“Si hubiera protestas pacíficas, por qué los extranjeros se están retirando de Libia, también los empleados de compañías petroleras, algunas embajadas están sacando su personal, por qué miles de trabajadores foráneos se han ido”, se preguntó.

Pese al llamado a la ONU y la OTAN para investigar las muertes en Libia, Gadafi advirtió a Estados Unidos y a la OTAN de “habrá una guerra sangriente” con miles de muertos si hay una intervención militar extranjera en su país para solucionar el conflicto.

Este miércoles, fuerzas leales a Gadafi y opositores libran cruentos enfrentamientos en la ciudad de Brega, al este de Trípoli, en medio de versiones contradictorias sobre qué bando ya controla ese enclave petrolero.

Según fuentes castrenses, las tropas gubernamentales recuperaron este miércoles el control de Brega después de una intensa batalla, en la que dos personas murieron, pero poco después la cadena Al Yazira informó que los opositores volvieron a recuperar el control de Brega.

Por su parte, Sky News aseguro que los civiles de Brega han conseguido recuperar posiciones y alrededor de 10 mil opositores armados se dirigen hacia la ciudad de Ajdabiya para participar en la resistencia frente a las fuerzas de Gadafi.

La oposición libia, que controla una parte del este del país, llamó a la ONU a autorizar bombardeos contra los mercenarios que combaten en filas de Gadafi, indica un portavoz opositor.

“Pedimos ataques específicos en las bases de los mercenarios contratados por Gadafi”, dijo el portavoz del recién constituido Consejo Nacional Libio, Hafiz Ghoga, en rueda de prensa en Bengazi, la segunda ciudad del país y principal bastión de los rebeldes.

Según Ghoga, Gadafi está usando “mercenarios africanos en las ciudades libias que, a su juicio, suponen una invasión del país.

En el marco de la violencia en el país, un camión cisterna se incendió este miércoles en el centro de Trípoli, cerca de la residencia Gadafi, provocando una gran columna de humo, pero sin que hasta el momento se conozca si se trata de una provocación o un accidente.

martes, 1 de marzo de 2011

Habrá guerra civil en Libia si Gaddafi se queda: EU


Tripoli.- Libia podría sumirse en una guerra civil si Muammar Gaddafi se niega a renunciar, dijo el martes Estados Unidos, y su presión para que el líder deje el poder cobró intensidad luego de reportes sobre preparaciones militares de Occidente.

Pero Gaddafi siguió desafiante y envió fuerzas hacia una zona de la frontera occidental de su país, en medio de temores a que la revuelta más sangrienta del mundo árabe pueda volverse más violenta y desate una crisis humanitaria.

Su hijo Saif al-Islam advirtió a Occidente que no lleve a cabo ninguna acción militar para derrocar a su padre y declaró que el veterano líder no se irá al exilio ni renunciará.

"Usar la fuerza contra Libia no es aceptable, no hay motivos, pero si quieren (...) estamos preparados, no tenemos miedo", dijo a Sky Televisión, y agregó: "Vivimos aquí, morimos aquí".


PRESIÓN INTERNACIONAL

En Moscú, una fuente del Kremlin sugirió que Gaddafi, cuya autoridad ha mermado en gran parte del desértico país, debería dimitir, calificándolo de "cadáver político viviente".

En una declaración preparada ante legisladores estadounidenses en Washington, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo que "Libia podría convertirse en una democracia pacífica o podría enfrentar una extensa guerra civil".

La embajadora estadounidense en Naciones Unidas, Susan Rice, dijo que su país mantendrá la presión política y económica sobre Gaddafi hasta que renuncie y que trabajará para estabilizar los precios del petróleo y evitar una posible crisis humanitaria.

Sin embargo, evitó decir que el Gobierno estadounidense estuviera listo para imponer una zona de "no-vuelo" sobre Libia, lo que evitaría que Gaddafi utilizara aeronaves para reprimir a los rebeldes.

Estados Unidos dijo el lunes que acercaba buques y aviones hacia la nación norafricana productora de petróleo.

El destructor USS Barry fue movido a través del Canal de Suez el lunes y hacia el Mediterráneo. Dos buques de asalto anfibio: el USS Kearsarge, que puede llevar a 2.000 infantes de marina; y el USS Ponce, se encuentran en el Mar Rojo y está previsto que crucen el canal el miércoles.

El canciller francés, Alain Juppe, se mostró más cauteloso y dijo no habrá una intervención militar exterior en Libia sin un claro mandato de Naciones Unidas (ONU).


ONU SUSPENDE MEMBRESÍA A LIBIA

La Asamblea General de la ONU suspendió el martes de manera unánime la membresía de Libia en el Consejo de Derechos Humanos debido a la violencia contra los manifestantes.

El primer ministro británico, David Cameron, dijo que era inaceptable que "el coronel Gaddafi está asesinando a su propio pueblo usando aviones y helicópteros".

El general James Mattis, comandante del Comando Central estadounidense, declaró en una audiencia en el Senado que imponer una zona de "no-vuelo" sería una operación "desafiante" que implicaría un especie de ataque.

"Tendrías que quitar la capacidad de defensa aérea a fin de establecer una zona de no-vuelo, por lo que no hay ilusiones en este sentido", determinó. "Sería una operación militar, no sería simplemente decirle a las personas que no vuelen aeronaves", sostuvo.


LÍDERES SE TOMARÁN SU TIEMPO

Analistas indicaron que los líderes occidentales no se apresurarían a un conflicto tras sus complejas participaciones en las guerras en Afganistán e Irak.

"Ellos estarán desesperados de no ponerse en esa situación, a menos que no hacerlo resulte en masacres aún peores", dijo Shashank Joshi del londinense Royal United Services Institute.

Mientras, crecen las sospechas de que el veterano líder, que ha ostentado el poder por 41 años y ha sobrevivido a golpes de Estado, no capte la escala de fuerzas en su contra.

"Todo mi pueblo me ama", dijo Gaddafi el lunes a la cadena estadounidense ABC y a la BBC, desestimando la importancia de una rebelión contra su mandato que acabó con su control sobre gran parte del este de Libia, rico en petróleo.


REBELDES SE FORTALECEN

Combatientes rebeldes señalaron que el balance del conflicto estaba volviéndose a su favor. "Nuestra fuerza está creciendo y estamos teniendo más armas. Estamos atacando puestos de control", dijo Yousef Shagan, un portavoz de los rebeldes en Zawiyah, a unos 50 kilómetros de Trípoli.

Un oficial rebelde de las fuerzas armadas en la ciudad oriental de Ajdabiyah indicó que las unidades levantadas están cada vez más organizadas.

"Todos los consejos militares de Libia Libre se están reuniendo para formar un consejo militar unificado para planificar un ataque contra las unidades de seguridad, milicias y mercenarios de Gaddafi", declaró el capitán Faris Zwei.

Rebeldes que resguardan reservas de municiones cerca de Ajdabiyah dijeron que temen que un ataque directo de aviones de Gaddafi pueda causar destrucción en toda la zona.

Pero pese al extendido colapso del poder de Gaddafi, sus fuerzas seguían dando la pelea en algunas regiones.

Un reportero en la frontera de Túnez vio soldados libios retomando en control de un cruce que había sido abandonado el lunes, mientras que residentes de Nalut, a unos 60 kilómetros de la frontera, dijeron que fuerzas leales a Gaddafi se desplegaron para retomar el control en el lugar.


LARGAS FILAS

Cerca de la capital libia había filas fuera de las panaderías en la mañana del martes. Algunos residentes indicaron que muchas tiendas estaban limitando el número de barras de pan que se podía comprar por persona, llevando a que fueran en grupos para asegurar los suministros necesarios.

"La situación es muy tensa", dijo Salah, médico de 35 años que se encontraba en una panadería. "Por supuesto que estoy preocupado. Mi familia está aterrada. Están esperando en casa. Hemos escuchado disparos", declaró.

En la tienda donde se encontraba, otras 15 personas esperaban en fila para entrar.

"Pero las personas están juntas. Espero que la situación se calme, Tengo 35 años y ésta es la primera vez que veo algo como esto en Libia. Es de terror", señaló.

Un residente de Trípoli dijo que el principal canal de televisión estatal, Jamahiriya, ya no estaba disponible. Libiya, otro de los tres canales de Libia, informó que la señal estaba sufriendo interferencias, agregó la fuente.

En Libia, todos los canales están controlados por el Estado. No estaba claro si la interferencia estaba relacionada con una campaña liderada por grupos en el exilio para convencer a los operadores de televisión satelital que dejen de transmitir los canales libios.

En Bengasi, el bastión de la oposición, los residentes dijeron que no había escasez de alimentos y otros productos de primera necesidad a pesar de que muchas fábricas y tiendas habían dejado de funcionar desde el comienzo de la revuelta.

Decenas de miles de personas, en su mayoría trabajadores inmigrantes, han huido de Libia desde que comenzó el levantamiento contra Gaddafi.

Alrededor de 70.000 personas han pasado por el cruce de frontera en Ras Jdir en las últimas dos semanas y en los últimos días el número ha aumentado a 15.000 por día, dijo Ayman Gharaibeh, un funcionario de la agencia de refugiados de la ONU.