domingo, 26 de mayo de 2013

HEZBOLLAH ENTRA EN LA GUERRA CIVIL SIRIA


La oposición siria denunció la colaboración entre los soldados regulares y el grupo libanés chiíta Hezbolá. Al menos 50 personas murieron el fin de semana en bombardeos del gobierno de Bashar al Assad contra la ciudad de Al Quseir. El activista opositor y portavoz de la red Sham, Emar al Quseir, apuntó que aviones no tripulados (drones) de Hezbolá sobrevolaron la zona en campañas de reconocimiento y que los bombardeos fueron efectuados principalmente desde los alrededores de Al Quseir y desde aldeas del oeste ocupadas por el grupo libanés. En el marco de esta ofensiva, decenas de personas fueron secuestradas anoche en las granjas Al Sayad y Ramsun, en las afueras de Al Quseir, donde irrumpieron fuerzas gubernamentales y combatientes de Hezbolá.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, las víctimas que dejó la ofensiva y los combates en Al Quseir fueron 30, entre ellos 27 milicianos insurgentes sirios. Para la misma organización opositora, los bombardeos se centraron también en la localidad de Al Dabaa, donde hay un importante aeródromo militar, y en las aldeas Al Hamidiya y Aryun.

Tanto la opositora Comisión General de la Revolución Siria como el Comando Conjunto del rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) indicaron que los desaparecidos son 120 civiles, la mayoría mujeres y menores desplazados de Al Quseir. Esta ciudad, de unos 25.000 habitantes, es un enclave estratégico para los rebeldes debido a su ubicación en la ruta que conecta el norte del Líbano, de mayoría sunnita, con Homs, lo que permite el abastecimiento de armas. También es fundamental para el gobierno del presidente sirio Bashar al Assad, ya que esa carretera comunica Damasco con sus feudos de la costa mediterránea, de mayoría alawita.

Una fuente oficial dijo que integrantes de grupos rebeldes armados se entregaron a las fuerzas de seguridad sirias en los barrios del norte y centro de la ciudad. De igual manera, fueron destruidos túneles y trincheras de rebeldes y desactivadas minas y artefactos explosivos improvisados, sembrados en la vía pública y en casas de la ciudad. En el mismo contexto, las tropas del ejército se enfrentaron con un grupo rebelde cerca de la planta de sal en la carretera que une Homs con Damasco. En el campo de Idleb, unidades del ejército restablecieron la seguridad y la estabilidad en los poblados de Al Hamidiya y Shamatieh.

Por su parte, el número dos de Hezbolá, el jeque Naim Kasem, advirtió que la Unión Europea (UE) cometería un gran error si calificara a su movimiento de terrorista, según declaraciones difundidas por la prensa libanesa. El jeque Naim, secretario general adjunto del grupo chiíta, indicó que las amenazas no afectan ni preocupan a su organización. La UE examina la opción de incluir a la rama armada del grupo en la lista de organizaciones terroristas y aguarda los resultados de pericias de algunos atentados perpetrados en Europa, en los que está presuntamente implicado el grupo chiíta, para tomar una decisión al respecto.

Estados Unidos presiona desde hace tiempo a los países europeos para que consideren a Hezbolá como un grupo terrorista, una posibilidad que ganó fuerza en el seno de la UE con el supuesto involucramiento en el conflicto sirio, que la oposición al régimen de al Assad no se cansa de denunciar. El jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius, reiteró que su país considera ahora que el brazo armado de Hezbolá debe incluirse en la lista de organizaciones terroristas de la UE. El canciller justificó este cambio de posición de París en que el grupo está implicado en una serie de acciones cometidas en el extranjero e interviene en el conflicto sirio con participación activa.

El presidente libanés, Michel Suleiman, instó a Hezbolá a no involucrarse en combates sectarios y rechazó que el Líbano pague el precio para que otros alcancen la democracia, en alusión a la guerra civil en Siria. La oposición siria denunció que milicianos de Hezbolá combaten junto a las fuerzas del régimen de Damasco, en especial en las localidades fronterizas con el Líbano como Al Quseir, blanco desde hace una semana de una fuerte ofensiva militar. El movimiento chiíta envió 1700 soldados para la batalla de Quseir, según una fuente cercana a la organización.

domingo, 5 de mayo de 2013

PREOCUPACION EN MEDIO ORIENTE POR TERCER ATAQUE ISRAELÍ A SIRIA



Ataques israelíes en Siria generan preocupación en Medio Oriente

Por tercera vez este año, las fuerzas aéreas israelíes han bombardeado un objetivo cerca de Damasco, aunque el último ataque en la madrugada de hoy es con mucha diferencia el mayor de todos: los habitantes de la zona hablaron de intensos relámpagos de luz en el cielo y fuertes olas expansivas. Con los ataques aéreos, no confirmados oficialmente, Israel persigue una intención clara: impedir el suministro de misiles iraníes a sus enemigos libaneses de la milicia chiita Hizbollah.

Israel no tiene ambiciones de ningún tipo de entrar en la guerra civil siria, pero con estos masivos ataques aéreos en el corazón del país vecino del norte, se arriesga a una peligrosa escalada de la explosiva situación en la región.

Un comentarista israelí habló hoy de "los mayores actos de guerra entre Israel y Siria desde 1973", en referencia a la guerra del Yom Kippur, es decir, en cuatro décadas. Israel y su archienemigo Irán llevan a cabo una "lucha abierta" por el territorio sirio, señala el analista.

Teherán utiliza Siria desde hace años como país de tránsito de sus suministros de armas a Hizbollah y la mayor preocupación de Israel es que en la confusión de la guerra y ante la creciente desestabilización del régimen de Bashar al Assad, peligrosas armas químicas puedan caer en manos de la milicia libanesa. Esas armas serían un factor que podría cambiar las reglas del juego, al modificar el equilibrio de fuerzas militares entre las partes.

Pero también el suministro de otras armas convencionales suponen para Israel una "línea roja" que no se puede cruzar. Los últimos ataques aéreos contra un centro militar al norte de Damasco se dirigían, según la radio israelí, contra un convoy con misiles iraníes del tipo Fateh-110 destinados a Hizbollah, considerados muy precisos y con un alcance de unos 300 kilómetros. Con ellos se podría atacar desde Líbano el interior de Israel. Por eso Israel considera esas armas una bomba latente que es necesario desactivar.

Además, los misiles Fateh-110 pueden ser dotados de cabezas explosivas convencionales y llevar en torno a media tonelada de explosivos y "naturalmente, impactar contra Israel", señaló la periodista israelí experta en temas militares Carmela Menashe.

El ex ministro de Defensa y ex jefe del Estado Mayor israelí Shaul Mofas señaló que el ataque envía un mensaje no sólo a Irán, sino a todos los enemigos de Israel. Hizbollah intenta expandir su posición de dominio en la región ante el colapso de las estructuras en Siria, e Irán le ayuda en su objetivo.

El experto en Siria Eyal Zisser dijo hoy a dpa que Al Assad entiende que los ataques israelíes están dirigidos contra Irán y Hizbollah y no contra Siria. "Por el momento la tendencia de todas las partes es tranquilizar la situación, pero no está claro cuánto tiempo se sostendrá".

Los suministros de armas a Hizbollah se producen desde hace años con la aprobación de Siria. Con los ataques aéreos perpetrados desde enero, Israel ha impuesto un "efectivo bloqueo" de facto contra la milicia.

Pero sigue habiendo un peligroso juego de alto riesgo: "Israel realiza un número en la cuerda floja", escribió hoy un comentarista del diario "Haaretz". "Intenta establecer una línea roja pero sin que la guerra siria se convierta en un conflicto armado entre Israel y el régimen de Al Assad". Israel debe cuidarse para no "dejarse arrastrar al caos sirio"