El gobierno de Irán consideró “desbalanceado y motivado políticamente” un informe del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) presentado este martes en Viena por su director general Yukiya Amano. El documento acusa a Irán de estar trabajando para desarrollar un diseño de bomba nuclear.
Irán vuelve a estar en el punto de mira. Las dudas de la comunidad internacional sobre el programa nuclear de la república islámica se han disparado tras el último informe del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y los rumores sobre posibles ataques quirúrgicos vuelven a estar sobre la mesa. La amenaza del uso de la fuerza como último recurso para frenar la carrera nuclear iraní no es nueva y por ello, desde Teherán, el presidente Ahmadineyad se mostró firme y aseguró que «no retrocederemos una pizca» porque considera la energía nuclear con fines pacíficos un derecho de su pueblo. Mientras los científicos siguen con su trabajo en las distintas plantas del país, el ministro de Defensa, Ahmad Vahidi, destacó que «las fuerzas de seguridad están totalmente listas para el combate y darán una respuesta aplastante». La república islámica ha demostrado disponer de misiles capaces de alcanzar Israel, así como las bases americanas presentes en toda la zona, pero desde la Comisión de Seguridad del Parlamento islámico matizaron que, además, «los militares iraníes lucharán con los soldados sionistas en las calles de Tel Aviv y les echarán del suelo palestino».
El informe del OIEA ha logrado lo que parecía increíble en los últimos meses consiguiendo unir a la cúpula del régimen iraní, absolutamente dividida por las discrepancias políticas entre los seguidores de Mahmoud Ahmadineyad, a las puertas de una moción de censura, y el «líder supremo», Alí Jamenei.
Tanto el guía espiritual iraní Alí Jamenei como el presidente de la República Mahmud Ahmadinejad insisten que tal objetivo está ausente de sus planes y es contrario a las creencias islámicas. Ambos aseguran que el uranio enriquecido tiene como destino alimentar sus generadores nucleares de electricidad y enriquecer isótopos con propósitos médicos, y reivindican el derecho del país a continuar las investigaciones en esa esfera, que desarrollan con personal y tecnología iraní.
El 3 de septiembre, el gobierno de Irán llamó a un desarme nuclear total en el mundo para que se acate la voluntad de la amplia mayoría de la comunidad internacional en ese asunto, mientras que el representante iraní Alí Asghar Soltanieh instó a la OIEA a investigar la actividad nuclear de Washington. Teherán es signataria del Tratado de No Proliferación Nuclear y, por lo mismo, opina que el desarme atómico debe situarse en las prioridades de la agenda internacional, además de prohibirse todas las pruebas nucleares.
Ahmadinejad señaló que la administración de Barack Obama “acusa con arrogancia a Irán de producir bombas nucleares mientras posee más de cinco mil artefactos atómicos”, lo cual “demuestra la falta de compromiso de Estados Unidos con el desarme nuclear”. Tras calificar al director general del OIEA como “títere” de la Casa Blanca”, Ahmadinejad lo emplazó a brindar información veraz y a actuar con independencia sobre las actividades nucleares de Estados Unidos, también firmante del Tratado de No Proliferación.
Según Ahmadinejad, la nación norteña destinó un monto adicional de 81 mil millones de dólares para modernizar sus bombas atómicas, mientras el presupuesto anual de Irán para investigaciones nucleares es de 250 millones de dólares.
El Oriente Medio, también llamado Medio Oriente (árabe: الشرق الأوسط Ash-sharq-l-awsat, hebreo: המזרח התיכון Mizraj-Ha-Tijon, persa: خاورمیانه Khāvarmiyāneh), designa a una región aproximadamente equivalente al Sudoeste de Asia. Sin embargo, en Europa también se utiliza la denominación Oriente Próximo para referirse a dicha región.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
martes, 8 de noviembre de 2011
BIOGRAFIAS: BASHAR AL-ASSAD
Presidente de la República Siria
Duración del mandato: 17 de Julio de 2000 - En funciones
Nacimiento: Damasco, provincia de Damasco (Dimashq), 11 de Septiembre de 1965
Partido político: Baaz
Profesión: Médico oftalmólogo
Un suceso fortuito, la pérdida en accidente de su hermano mayor, convirtió en 1994 al joven oftalmólogo asentado en Londres que entonces era Bashar al-Assad en el delfín de su padre, Hafez al-Assad, tras cuya muerte en 2000 fue elegido, con 34 años, presidente de Siria. Protagonista de la primera sucesión dinástica en una república árabe, Bashar llegó al poder con una aureola de reformista benigno amigo de las nuevas tecnologías y capaz de poner un rostro humano al régimen intensamente dictatorial heredado del padre, bajo cuyo puño de hierro arraigaron en Siria la hegemonía del partido Baaz (socialista, nacionalista árabe y secular) y el Estado policíaco. Sin embargo, las esperanzas de apertura democrática, alentadas por unas amnistías parciales de presos políticos y un ensayo de libertad de expresión que fue conocido como la Primavera de Damasco, no tardaron en desvanecerse, mientras que la liberalización de la débil economía, de lo más cautelosa, tampoco trajo bienestar material a la población.
Si el supuesto reformador de Siria inauguró su férula bajo la mirada vigilante de la vieja guardia baazista, sin duda pasó el examen. Assad, refrendado sin oposición en el cargo en 2007, confirmó y aún reforzó el vasto aparato de la seguridad interna, donde se solapan la solidaridad sectaria de la minoría islámica alauí y el puro exclusivismo del clan familiar del presidente. De puertas al exterior, navegó por las aguas tormentosas surgidas de la colisión entre los intereses estratégicos tradicionales de Siria en la región y el escenario abierto por el 11-S. Su vehemente rechazo a la guerra de Irak y su disentimiento sobre el concepto de terrorismo le pusieron en el punto de mira de Estados Unidos, que en 2004 sancionó a Siria por, entre otras acusaciones, no impedir el paso de combatientes al país ocupado y dar soporte a los grupos radicales palestinos y al Hezbollah libanés. La última imputación fundamentó las amenazas particulares de Israel, al que el dirigente sirio fue incapaz de arrancar negociaciones de paz ligadas a la devolución de los Altos del Golán.
El asesinato en 2005 del ex primer ministro libanés Rafiq Hariri obligó al acosado Assad a completar la retirada militar, ya iniciada en 2001, y a reducir drásticamente la injerencia política de Siria en el país vecino, poniendo fin a una tutela que se remontaba a 1976. No por ello cesó la intensa presión exterior al Gobierno de Damasco, convertido en el principal sospechoso del execrable crimen, al tiempo que el señalado defendía su inocencia y su compromiso en la lucha contra Al Qaeda, que también atentaba en Siria. A partir de 2007, empero, Assad se las arregló para salir de su acorralamiento internacional. Los éxitos militares y políticos de Hezbollah en Líbano afianzaron el statu quo prosirio del país de los cedros, mientras que la pacificación de Irak empujó a Estados Unidos a reanudar el diálogo bilateral. La interlocución con Turquía, la UE, Francia y Arabia Saudí se hizo compatible con la alianza estratégica con el Irán shií. Incluso el Tribunal Especial de la ONU para Líbano se inclinó por exonerar a Siria del asesinato de Hariri (achacable ahora a Hezbollah).
Al comenzar 2011, Assad seguía enfrascado en el proceso de rehabilitación diplomática cuando las revueltas de la dignidad empezaron a sucederse en el mundo árabe. El dirigente, que venía reconociendo el escaso fuelle de las reformas internas pero justificaba las inercias en aras de la "seguridad", aludió al inicio de una "nueva era" en la región, aunque se jactó de que su país sería inmune a los disturbios. Sus gobernados, sedientos de derechos y libertad, venciendo un miedo de décadas, se encargaron de refutarle de manera espectacular y dramática. A mediados de marzo, la ciudad de Deraa fue la cuna de un estallido de ira popular sin precedentes contra esta engañosa "dictadura sin dictador" a la que Assad, despojándose definitivamente de su máscara de civilidad, no dudó en responder con una represión brutal y despiadada, digna de su implacable padre. En este sentido, ni el cambio de Gobierno, ni el levantamiento del estado de emergencia vigente desde 1963, ni las apresuradas y vacías promesas de mejoras surtieron el menor efecto.
Desde entonces, Internet, la misma herramienta que él introdujo con aires modernizadores, ha filtrado al exterior las imágenes borrosas de una dinámica de acción-represión-acción en la que el Ejército, la Policía y las fuerzas paramilitares disparan, bombardean, asedian y apresan a muchedumbres que, con determinación suicida, salen a manifestarse una y otra vez. Deraa, Latakia, Homs, Hama, Baniyas, Tafas, Tel Kalaj y la propia Damasco son el escenario casi diario de unas masacres que hasta el momento (últimos de mayo) acumulan el millar de muertos y a las que la comunidad internacional asiste con una frialdad que contrasta con la implicación en la guerra civil de Libia. Las timoratas sanciones occidentales no disuaden a Assad de obstinarse en el baño de sangre. La fortaleza de su maquinaria represiva, engrasada por la lealtad de unos cuerpos de seguridad nutridos y bien pertrechados, parece jugar a favor de la continuidad del régimen, que no muestra indicios de fractura, aunque sí hay noticias confusas de disensiones entre unidades militares y de emboscadas de opositores armados. Assad ha dejado claro que no está dispuesto a sufrir los destinos del tunecino Ben Alí y el egipcio Mubarak, y que intentará aplastar a cualquier precio lo que según él no es más que una insurrección jihadista.
Duración del mandato: 17 de Julio de 2000 - En funciones
Nacimiento: Damasco, provincia de Damasco (Dimashq), 11 de Septiembre de 1965
Partido político: Baaz
Profesión: Médico oftalmólogo
Un suceso fortuito, la pérdida en accidente de su hermano mayor, convirtió en 1994 al joven oftalmólogo asentado en Londres que entonces era Bashar al-Assad en el delfín de su padre, Hafez al-Assad, tras cuya muerte en 2000 fue elegido, con 34 años, presidente de Siria. Protagonista de la primera sucesión dinástica en una república árabe, Bashar llegó al poder con una aureola de reformista benigno amigo de las nuevas tecnologías y capaz de poner un rostro humano al régimen intensamente dictatorial heredado del padre, bajo cuyo puño de hierro arraigaron en Siria la hegemonía del partido Baaz (socialista, nacionalista árabe y secular) y el Estado policíaco. Sin embargo, las esperanzas de apertura democrática, alentadas por unas amnistías parciales de presos políticos y un ensayo de libertad de expresión que fue conocido como la Primavera de Damasco, no tardaron en desvanecerse, mientras que la liberalización de la débil economía, de lo más cautelosa, tampoco trajo bienestar material a la población.
Si el supuesto reformador de Siria inauguró su férula bajo la mirada vigilante de la vieja guardia baazista, sin duda pasó el examen. Assad, refrendado sin oposición en el cargo en 2007, confirmó y aún reforzó el vasto aparato de la seguridad interna, donde se solapan la solidaridad sectaria de la minoría islámica alauí y el puro exclusivismo del clan familiar del presidente. De puertas al exterior, navegó por las aguas tormentosas surgidas de la colisión entre los intereses estratégicos tradicionales de Siria en la región y el escenario abierto por el 11-S. Su vehemente rechazo a la guerra de Irak y su disentimiento sobre el concepto de terrorismo le pusieron en el punto de mira de Estados Unidos, que en 2004 sancionó a Siria por, entre otras acusaciones, no impedir el paso de combatientes al país ocupado y dar soporte a los grupos radicales palestinos y al Hezbollah libanés. La última imputación fundamentó las amenazas particulares de Israel, al que el dirigente sirio fue incapaz de arrancar negociaciones de paz ligadas a la devolución de los Altos del Golán.
El asesinato en 2005 del ex primer ministro libanés Rafiq Hariri obligó al acosado Assad a completar la retirada militar, ya iniciada en 2001, y a reducir drásticamente la injerencia política de Siria en el país vecino, poniendo fin a una tutela que se remontaba a 1976. No por ello cesó la intensa presión exterior al Gobierno de Damasco, convertido en el principal sospechoso del execrable crimen, al tiempo que el señalado defendía su inocencia y su compromiso en la lucha contra Al Qaeda, que también atentaba en Siria. A partir de 2007, empero, Assad se las arregló para salir de su acorralamiento internacional. Los éxitos militares y políticos de Hezbollah en Líbano afianzaron el statu quo prosirio del país de los cedros, mientras que la pacificación de Irak empujó a Estados Unidos a reanudar el diálogo bilateral. La interlocución con Turquía, la UE, Francia y Arabia Saudí se hizo compatible con la alianza estratégica con el Irán shií. Incluso el Tribunal Especial de la ONU para Líbano se inclinó por exonerar a Siria del asesinato de Hariri (achacable ahora a Hezbollah).
Al comenzar 2011, Assad seguía enfrascado en el proceso de rehabilitación diplomática cuando las revueltas de la dignidad empezaron a sucederse en el mundo árabe. El dirigente, que venía reconociendo el escaso fuelle de las reformas internas pero justificaba las inercias en aras de la "seguridad", aludió al inicio de una "nueva era" en la región, aunque se jactó de que su país sería inmune a los disturbios. Sus gobernados, sedientos de derechos y libertad, venciendo un miedo de décadas, se encargaron de refutarle de manera espectacular y dramática. A mediados de marzo, la ciudad de Deraa fue la cuna de un estallido de ira popular sin precedentes contra esta engañosa "dictadura sin dictador" a la que Assad, despojándose definitivamente de su máscara de civilidad, no dudó en responder con una represión brutal y despiadada, digna de su implacable padre. En este sentido, ni el cambio de Gobierno, ni el levantamiento del estado de emergencia vigente desde 1963, ni las apresuradas y vacías promesas de mejoras surtieron el menor efecto.
Desde entonces, Internet, la misma herramienta que él introdujo con aires modernizadores, ha filtrado al exterior las imágenes borrosas de una dinámica de acción-represión-acción en la que el Ejército, la Policía y las fuerzas paramilitares disparan, bombardean, asedian y apresan a muchedumbres que, con determinación suicida, salen a manifestarse una y otra vez. Deraa, Latakia, Homs, Hama, Baniyas, Tafas, Tel Kalaj y la propia Damasco son el escenario casi diario de unas masacres que hasta el momento (últimos de mayo) acumulan el millar de muertos y a las que la comunidad internacional asiste con una frialdad que contrasta con la implicación en la guerra civil de Libia. Las timoratas sanciones occidentales no disuaden a Assad de obstinarse en el baño de sangre. La fortaleza de su maquinaria represiva, engrasada por la lealtad de unos cuerpos de seguridad nutridos y bien pertrechados, parece jugar a favor de la continuidad del régimen, que no muestra indicios de fractura, aunque sí hay noticias confusas de disensiones entre unidades militares y de emboscadas de opositores armados. Assad ha dejado claro que no está dispuesto a sufrir los destinos del tunecino Ben Alí y el egipcio Mubarak, y que intentará aplastar a cualquier precio lo que según él no es más que una insurrección jihadista.
La represión siria ha causado ya más de 3.500 muertos
La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció ayer que más de 3.500 personas han muerto en Siria en incidentes violentos relacionados con la represión de las protestas antigubernamentales que comenzaron el pasado mes de marzo.
«Desde que Siria firmó la semana pasada el plan de paz impulsado por la Liga Árabe más de 60 personas han fallecido, supuestamente a manos de fuerzas de seguridad y militares, entre ellas al menos 19 que murieron el domingo pasado», explicó una portavoz de Naciones Unidas en Ginebra.
Sobre el terreno, al menos otros 15 civiles murieron ayer, entre ellos una adolescente, en distintos ataques perpetrados en el centro y el norte de Siria por las fuerzas leales al presidente Assad, informó un grupo opositor. Cuatro personas perecieron en Homs, siete en la provincia septentrional de Idleb y cuatro en la provincia de Hama.
«Desde que Siria firmó la semana pasada el plan de paz impulsado por la Liga Árabe más de 60 personas han fallecido, supuestamente a manos de fuerzas de seguridad y militares, entre ellas al menos 19 que murieron el domingo pasado», explicó una portavoz de Naciones Unidas en Ginebra.
Sobre el terreno, al menos otros 15 civiles murieron ayer, entre ellos una adolescente, en distintos ataques perpetrados en el centro y el norte de Siria por las fuerzas leales al presidente Assad, informó un grupo opositor. Cuatro personas perecieron en Homs, siete en la provincia septentrional de Idleb y cuatro en la provincia de Hama.
lunes, 7 de noviembre de 2011
GENOCIDIO KURDO
Uno de los genocidios más recientes es el del pueblo Kurdo que conforma la nación más grande del mundo sin una patria reconocida. Herederos de los medos, esta etnia indoirania fue empujada, como otros pueblos indoeuropeos, a abandonar Europa Central y, desplazándose hacia el sureste, se asentó en Turquía, Irán, Iraq, Siria, Georgia y Armenia. Han sufrido el ataque constante de Turquía e Irak. El genocidio kurdo tiene datos variados. Sólo en un día, el 17 de marzo de 1988, en la ciudad de Halabja, murieron asesinados cinco mil kurdos, en su mayoría niños que se preparaban para ir a la escuela, bajo un ataque sorpresa con aviones del régimen de Hussein cedidos por Francia y la URSS y armas químicas de gas mostaza donadas por Alemania. La España socialista de Felipe González se encargó de venderle únicamente armamento convencional.
Entre 1981 y 1984, cuarenta mil prisioneros kurdos fueron torturados y asesinados bajo las órdenes de Saddam Hussein ya que se negaron a renunciar a su identidad. Asimismo, las reseñas oficiales datan en cien mil los muertos kurdos en manos de las fuerzas militares de Saddam Hussein. Los muertos civiles durante el régimen de Hussein son incalculables. Muchos fueron torturados hasta morir. Tenían formas tan atroces de ejecutar a disidentes iraquíes como colocarles 100 gramos de explosivos en el estómago para después hacerles explotar por los aires. Las cifras de muertos pueden rondar los sesenta mil si excluimos a los cien mil desaparecidos. En total casi 2 millones de kurdos exterminados.
El Kurdistán iraquí ha sufrido la represión de Irak desde el reparto del Kurdistán en 1926, fueron los ingleses los primeros en lanzar sobre el territorio kurdo bombas incendiarias, cuando ayudaron al rey Faisal a reprimir una revuelta en los años veinte. A todos nos viene a la memoria, el terrible bombardeo de Halabja con armas químicas, suministradas por EEUU, en plena guerra entre Irán e Irak y ante el cual la comunidad internacional no reaccionó, ya que en
esos momentos Irak era un país amigo.
Por otra parte, Irak es el único país en el que está repartido el Kurdistán, que reconoce en su constitución la autonomía de la zona kurda.
Así mismo, durante los ocho años de guerra irano-iraquí, Turquia entró varias veces al Kurdistán de Irak para aplastar la rebelión kurda, participando de forma destacada su aviación. Y en Abril de 1985, cuando los kurdos y el gobierno iraquí llegaron a un acuerdo, antes de ser publicado, Turquía amenazó con entrar en territorio kurdo si dicho acuerdo se llevaba a la práctica.
Como en la primera guerra del golfo en 1990, la represión de los kurdos del Sur( Irak), ha sido uno de los argumentos que se han utilizado para justificar una intervención en Irak, ilegal, injusta e inmoral.
En esta guerra, las promesas que hizo la coalición internacionalliderada por los EEUU, para incitar a la sublevación de los kurdos, fueron olvidadas y los kurdos traicionados, provocando un éxodo masivo de la población civil kurda. Posteriormente se creó la zona de exclusión, que junto a la del sur de población chiita, no se hizo con la intención de proteger a estas poblaciones, sino para dividir Irak y debilitar al gobierno iraquí. La zona de exclusión kurda ha sido instrumentalizada para fomentar enfrentamientos de los dos partidos kurdos por una lucha de reparto de zonas de influencia e intereses económicos, que para crear un Kurdistán
libre con reconocimiento internacional.
La pasividad cómplice internacional ante el genocidio de los kurdos, la negación de sus derechos en todos los países en que está repartido, especialmente Turquía.
Entre 1981 y 1984, cuarenta mil prisioneros kurdos fueron torturados y asesinados bajo las órdenes de Saddam Hussein ya que se negaron a renunciar a su identidad. Asimismo, las reseñas oficiales datan en cien mil los muertos kurdos en manos de las fuerzas militares de Saddam Hussein. Los muertos civiles durante el régimen de Hussein son incalculables. Muchos fueron torturados hasta morir. Tenían formas tan atroces de ejecutar a disidentes iraquíes como colocarles 100 gramos de explosivos en el estómago para después hacerles explotar por los aires. Las cifras de muertos pueden rondar los sesenta mil si excluimos a los cien mil desaparecidos. En total casi 2 millones de kurdos exterminados.
El Kurdistán iraquí ha sufrido la represión de Irak desde el reparto del Kurdistán en 1926, fueron los ingleses los primeros en lanzar sobre el territorio kurdo bombas incendiarias, cuando ayudaron al rey Faisal a reprimir una revuelta en los años veinte. A todos nos viene a la memoria, el terrible bombardeo de Halabja con armas químicas, suministradas por EEUU, en plena guerra entre Irán e Irak y ante el cual la comunidad internacional no reaccionó, ya que en
esos momentos Irak era un país amigo.
Por otra parte, Irak es el único país en el que está repartido el Kurdistán, que reconoce en su constitución la autonomía de la zona kurda.
Así mismo, durante los ocho años de guerra irano-iraquí, Turquia entró varias veces al Kurdistán de Irak para aplastar la rebelión kurda, participando de forma destacada su aviación. Y en Abril de 1985, cuando los kurdos y el gobierno iraquí llegaron a un acuerdo, antes de ser publicado, Turquía amenazó con entrar en territorio kurdo si dicho acuerdo se llevaba a la práctica.
Como en la primera guerra del golfo en 1990, la represión de los kurdos del Sur( Irak), ha sido uno de los argumentos que se han utilizado para justificar una intervención en Irak, ilegal, injusta e inmoral.
En esta guerra, las promesas que hizo la coalición internacionalliderada por los EEUU, para incitar a la sublevación de los kurdos, fueron olvidadas y los kurdos traicionados, provocando un éxodo masivo de la población civil kurda. Posteriormente se creó la zona de exclusión, que junto a la del sur de población chiita, no se hizo con la intención de proteger a estas poblaciones, sino para dividir Irak y debilitar al gobierno iraquí. La zona de exclusión kurda ha sido instrumentalizada para fomentar enfrentamientos de los dos partidos kurdos por una lucha de reparto de zonas de influencia e intereses económicos, que para crear un Kurdistán
libre con reconocimiento internacional.
La pasividad cómplice internacional ante el genocidio de los kurdos, la negación de sus derechos en todos los países en que está repartido, especialmente Turquía.
KURDISTAN
Kurdistán es una región sin acceso al mar situada en el occidente de Asia, al norte de Oriente Medio y al sur de Transcaucasia. Históricamente reclamado por el pueblo kurdo, la etnia sin estado que lo habita, su territorio se encuentra actualmente repartido entre cuatro estados: el Kurdistán noroccidental, en Turquía; el Kurdistán meridional, en Irak; el Kurdistán oriental, en Irán; y el Kurdistán suroccidental, en Siria, a los cuales hay que añadir un pequeño enclave kurdo en Armenia.
Los kurdos habitaron desde el 2500 AC, aproximadamente, la región de Kurdistán, zona que se ubica en las montañas de Taurus al este de Anatolia (Turquía), en las regiones de Zagros y Khorasan (Irán) y en el norte de Irak.
Su origen proviene de los indoeuropeos , profesan la religión musulmana (rama de los suníes) y una minoría se reparte entre la creencia tradicional kurda: el yazidismo, una antigua religión preislámica cuyo origen no es claro, emparentado con las antiguas religiones persas (el zoroastrismo) y otros credos, incluso el catolicismo.
La gran Kurdistán, como se la denominó, está compuesta por entre 20 y 35 millones de kurdos, cuya mayoría, 15 millones, aproximadamente, habita la zona de Turquía.
Su idioma es el kurdo, lengua oficializada en Irak, prohibida en Siria y combatida en Turquía, nación que limita su difusión, vedándola dentro de la formación escolar.
Este pueblo, cuya cultura es diferente a los pueblos que habita, constituye una mayoría dentro de una minoría étnica que aún no cuenta con estado propio, información que explica , de alguna manera , su férrea resistencia a la desaparición o asimilación.
La represión que pesa sobre los kurdos tiene su origen a fines de la Primera Guerra Mundial, cuando se previó el reparto de Kurdistán entre los países que la componen. De la misma manera y en razón de políticas agresivas que en muchos casos pretendían el exterminio, muchos kurdos debieron exiliarse de su territorio.
Cabe mencionar que el interés por esta región está dado por la cantidad de reservas naturales que posee: cuenta con una de las mayores reservas de petróleo de Medio Oriente. La región kurda de Siria tiene grandes bolsas de gas natural y es de esa misma región de la que el país extrae todo su petróleo. Asimismo, cuenta con reservas de agua, bosques de roble, constituyéndose también como una de las zonas cerealistas más significativa de Medio Oriente.
Esta riqueza de suelo y minerales propició que hacia 1925 , Irak, conjuntamente con Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, formaran la Irak Petroleum Company para la explotación de petróleo.
Al final de la Primera Guerra Mundial, los kurdos parecían haber logrado su afirmación a través del Tratado de Sèvres, un acuerdo de paz llevado a cabo entre el Imperio Otomano y los aliados el 10 de agosto de 1920. El mencionado trato nunca fue ratificado, con lo cual, fue sustituido por el Tratado de Lausana (1923), que repartió Kurdistán entre Turquía, Irak, Irán y Siria.
Esta situación favoreció la organización política y militar por parte de los kurdos, quienes luchan por el reconocimiento de su nación, protagonistas de un profundo nacionalismo de características belicosas.
Actualmente, los kurdos continúan su lucha política por el reconocimiento. En Turquía, país en donde esta minoría étnica no es considerada y en donde habita mayor cantidad de kurdos, el partido de mayor peso es el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) de ideología leninista-marxista, fundado en la década del 70, quien desde 1984 inició una campaña armada en contra del gobierno turco. Este conflicto fue cobrándose gran cantidad de vidas y la desaparición de muchas aldeas kurdas.
Los kurdos que habitan la zona norte de Irak, fueron echados tras la finalización de la Primera Guerra del Golfo, pese a que habían sido protegidos por Francia, Reino Unido y Estados Unidos.
En Siria e Irán, la población kurda está representada por el Partido Democrático del Kurdistán de Irán (PDKI) y el Partido Yekiti de Siria, en donde son más respetados, aunque aún deben luchar para que sus derechos sean reconocidos como los de cualquier ciudadano común.
A la división externa, se suma la propia problemática dentro de los kurdos, las luchas entre los diferentes clanes y las diferencias religiosas.
Hechos de la historia moderna kurda
Tratado de Sèvres, 10 de agosto de 1920. Establecía la creación de un Kurdistán independiente que comprendiese la Anatolia suroriental (al sur del lago Van) y la región de Mosul, pero todo quedó en la nada por diferencias tribales y el rechazo del líder nacionalista turco Kemal Ataturk. En este periodo, los partidos kurdos se dividieron en dos ramas: la partidaria de mantener su autonomía en Turquía y la que optaba por la independencia.
1945-1948: los kurdos piden ante la ONU la independencia de su territorio.
1945: Se funda la República Independiente de Mahabad (Irán), de un año de duración.
1961-1970: Revuelta kurda en Irak.
1970: Los kurdos logran el dominio de una región autónoma en Irak.
1975-1991: Guerra entre los kurdos y las fuerzas armadas de Irak. Esta guerra fue comenzada por los kurdos
1978: Abdullah Öcalan funda el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que empieza a operar en Turquía.
Años 1980: Las guerrillas kurdas apoyadas por la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) y con base en Siria, Irak e Irán realizan cientos de incursiones armadas en el sureste de Turquía.
1984: El PKK desencadena una guerra abierta contra Turquía.
1988: Ataques con armas químicas a los kurdos iraquíes por parte de Sadam Husein.
1991: Tras la Guerra del Golfo, varias facciones kurdas se levantan contra Irak.
1992: Facciones kurdas iraquíes constituyen un Gobierno.
12 de abril de 1995: Parlamento kurdo en el Exilio, constituido en La Haya.
Octubre 1998: Siria deja de apoyar al PKK.
Marzo de 1999: es capturado en Kenia el líder kurdo Abdullah Öcalan. Juzgado en Turquía por alta traición y asesinato, Öcalan fue condenado a muerte, pero la sentencia está actualmente apelada ante el Tribunal de Justicia Europeo.
07 de abril de 2011 El presidente sirio Bashar al Asad promulgó un decreto por el que acuerda la ciudadanía a los habitantes de origen kurdo, de la que estaban privados desde hace cerca de medio siglo en el norte del país.
Los kurdos habitaron desde el 2500 AC, aproximadamente, la región de Kurdistán, zona que se ubica en las montañas de Taurus al este de Anatolia (Turquía), en las regiones de Zagros y Khorasan (Irán) y en el norte de Irak.
Su origen proviene de los indoeuropeos , profesan la religión musulmana (rama de los suníes) y una minoría se reparte entre la creencia tradicional kurda: el yazidismo, una antigua religión preislámica cuyo origen no es claro, emparentado con las antiguas religiones persas (el zoroastrismo) y otros credos, incluso el catolicismo.
La gran Kurdistán, como se la denominó, está compuesta por entre 20 y 35 millones de kurdos, cuya mayoría, 15 millones, aproximadamente, habita la zona de Turquía.
Su idioma es el kurdo, lengua oficializada en Irak, prohibida en Siria y combatida en Turquía, nación que limita su difusión, vedándola dentro de la formación escolar.
Este pueblo, cuya cultura es diferente a los pueblos que habita, constituye una mayoría dentro de una minoría étnica que aún no cuenta con estado propio, información que explica , de alguna manera , su férrea resistencia a la desaparición o asimilación.
La represión que pesa sobre los kurdos tiene su origen a fines de la Primera Guerra Mundial, cuando se previó el reparto de Kurdistán entre los países que la componen. De la misma manera y en razón de políticas agresivas que en muchos casos pretendían el exterminio, muchos kurdos debieron exiliarse de su territorio.
Cabe mencionar que el interés por esta región está dado por la cantidad de reservas naturales que posee: cuenta con una de las mayores reservas de petróleo de Medio Oriente. La región kurda de Siria tiene grandes bolsas de gas natural y es de esa misma región de la que el país extrae todo su petróleo. Asimismo, cuenta con reservas de agua, bosques de roble, constituyéndose también como una de las zonas cerealistas más significativa de Medio Oriente.
Esta riqueza de suelo y minerales propició que hacia 1925 , Irak, conjuntamente con Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, formaran la Irak Petroleum Company para la explotación de petróleo.
Al final de la Primera Guerra Mundial, los kurdos parecían haber logrado su afirmación a través del Tratado de Sèvres, un acuerdo de paz llevado a cabo entre el Imperio Otomano y los aliados el 10 de agosto de 1920. El mencionado trato nunca fue ratificado, con lo cual, fue sustituido por el Tratado de Lausana (1923), que repartió Kurdistán entre Turquía, Irak, Irán y Siria.
Esta situación favoreció la organización política y militar por parte de los kurdos, quienes luchan por el reconocimiento de su nación, protagonistas de un profundo nacionalismo de características belicosas.
Actualmente, los kurdos continúan su lucha política por el reconocimiento. En Turquía, país en donde esta minoría étnica no es considerada y en donde habita mayor cantidad de kurdos, el partido de mayor peso es el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) de ideología leninista-marxista, fundado en la década del 70, quien desde 1984 inició una campaña armada en contra del gobierno turco. Este conflicto fue cobrándose gran cantidad de vidas y la desaparición de muchas aldeas kurdas.
Los kurdos que habitan la zona norte de Irak, fueron echados tras la finalización de la Primera Guerra del Golfo, pese a que habían sido protegidos por Francia, Reino Unido y Estados Unidos.
En Siria e Irán, la población kurda está representada por el Partido Democrático del Kurdistán de Irán (PDKI) y el Partido Yekiti de Siria, en donde son más respetados, aunque aún deben luchar para que sus derechos sean reconocidos como los de cualquier ciudadano común.
A la división externa, se suma la propia problemática dentro de los kurdos, las luchas entre los diferentes clanes y las diferencias religiosas.
Hechos de la historia moderna kurda
Tratado de Sèvres, 10 de agosto de 1920. Establecía la creación de un Kurdistán independiente que comprendiese la Anatolia suroriental (al sur del lago Van) y la región de Mosul, pero todo quedó en la nada por diferencias tribales y el rechazo del líder nacionalista turco Kemal Ataturk. En este periodo, los partidos kurdos se dividieron en dos ramas: la partidaria de mantener su autonomía en Turquía y la que optaba por la independencia.
1945-1948: los kurdos piden ante la ONU la independencia de su territorio.
1945: Se funda la República Independiente de Mahabad (Irán), de un año de duración.
1961-1970: Revuelta kurda en Irak.
1970: Los kurdos logran el dominio de una región autónoma en Irak.
1975-1991: Guerra entre los kurdos y las fuerzas armadas de Irak. Esta guerra fue comenzada por los kurdos
1978: Abdullah Öcalan funda el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que empieza a operar en Turquía.
Años 1980: Las guerrillas kurdas apoyadas por la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) y con base en Siria, Irak e Irán realizan cientos de incursiones armadas en el sureste de Turquía.
1984: El PKK desencadena una guerra abierta contra Turquía.
1988: Ataques con armas químicas a los kurdos iraquíes por parte de Sadam Husein.
1991: Tras la Guerra del Golfo, varias facciones kurdas se levantan contra Irak.
1992: Facciones kurdas iraquíes constituyen un Gobierno.
12 de abril de 1995: Parlamento kurdo en el Exilio, constituido en La Haya.
Octubre 1998: Siria deja de apoyar al PKK.
Marzo de 1999: es capturado en Kenia el líder kurdo Abdullah Öcalan. Juzgado en Turquía por alta traición y asesinato, Öcalan fue condenado a muerte, pero la sentencia está actualmente apelada ante el Tribunal de Justicia Europeo.
07 de abril de 2011 El presidente sirio Bashar al Asad promulgó un decreto por el que acuerda la ciudadanía a los habitantes de origen kurdo, de la que estaban privados desde hace cerca de medio siglo en el norte del país.
sábado, 5 de noviembre de 2011
EEUU Y SUS RAMERAS FAVORITAS INGLATERRA E ISRAEL PLANEAN ATACAR IRÁN
El presidente de Israel, Simon Peres, ha afirmado este viernes que considera que tanto su país como el mundo(EL BINOMIO DE PERROS IMPERIALISTA YANKE E INGLES) podrían iniciar pronto una acción militar contra Irán, aunque ha señalado que hay que diferenciar entre el discurso público y los acontecimientos en la práctica, según ha informado el diario israelí «Haaretz». Simon Peres ha dicho que «podría parecer que Irán está más cerca de hacerse con armas nucleares».
«Los servicios de Inteligencia de todos los países saben que el tiempo se está acabando y están advirtiendo a sus líderes», ha subrayado. «En el tiempo que queda, debemos solicitar al resto de naciones del mundo a actuar y decirles que es el momento de cumplir con la promesa que nos hicieron, de cumplir con su responsabilidad, signifique esto la imposición de sanciones más firmes o una operación militar», ha apuntado el presidente hebreo.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Defensa, Ehud Barak, buscan apoyos ante una posible acción militar contra Irán, según informa el periódico «Haaretz». De momento, ya han ganado para la causa al titular de la cartera de Exteriores, Avigdor Lieberman, un «halcón» que anteriormente se mostraba reacio a esta medida. Estados Unidos está sopesando la posibilidad de llevar a cabo un ataque con misiles contra instalaciones iraníes. Reino Unido estaría dispuesto a apoyar a Estados Unidos, en caso de que decidiera atacar con misiles instalaciones iraníes, según ha publicado este miércoles el diario «The Guardian».
«Los servicios de Inteligencia de todos los países saben que el tiempo se está acabando y están advirtiendo a sus líderes», ha subrayado. «En el tiempo que queda, debemos solicitar al resto de naciones del mundo a actuar y decirles que es el momento de cumplir con la promesa que nos hicieron, de cumplir con su responsabilidad, signifique esto la imposición de sanciones más firmes o una operación militar», ha apuntado el presidente hebreo.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y el ministro de Defensa, Ehud Barak, buscan apoyos ante una posible acción militar contra Irán, según informa el periódico «Haaretz». De momento, ya han ganado para la causa al titular de la cartera de Exteriores, Avigdor Lieberman, un «halcón» que anteriormente se mostraba reacio a esta medida. Estados Unidos está sopesando la posibilidad de llevar a cabo un ataque con misiles contra instalaciones iraníes. Reino Unido estaría dispuesto a apoyar a Estados Unidos, en caso de que decidiera atacar con misiles instalaciones iraníes, según ha publicado este miércoles el diario «The Guardian».
jueves, 3 de noviembre de 2011
GUERRA SIONISTA VERSUS IRAN..?
Irán «siempre está preparado para la guerra». Esta fue la respuesta del ministro de Exteriores iraní, Alí Akbar Salehi, a los informes que señalan que Israel está planeando un ataque militar contra instalaciones nucleares de su país. «Hemos estado oyendo amenazas de Israel durante ocho años. Nuestro país es una nación unida... y esas amenazas no son nuevas», dijo Salehi al diario turco Hurriyet.
Los principales sospechosos de la filtración son los exjefes del Mossad y el Shin Bet (las agencias de inteligencia en el exterior e interior de Israel, respectivamente). Netanyahu, según Al Jarida, acusa a Meir Dagan y a Yuval Diskin de torpedear la operación y de convencer a la líder opositora, Tzipi Livni, de que están jugando con la seguridad del país.
Donde si coinciden es en las consecuencias de la operación militar. Cree que podría conducir a una guerra con Hezbolá en el Líbano y con Hamás en Gaza.
Salehi advirtió a EE.UU. sobre los riesgos de «encaminarse a un enfrentamiento» con Teherán. Una opinión que comparte el jefe del Estado Mayor iraní, el general Hasán Firouzabadi, citado por la agencia Fars:
«Estados Unidos sabe que todo ataque del régimen sionista contra Irán producirá serios daños no solo contra ese régimen sino también contra Estados Unidos».
La OTAN descarta cualquier posibilidad de participar en un ataque contra Irán.
Los sionista quieren jugar con sus mejores cartas para destruir a Irán ha estado con negociaciones con Siria para devolver los altos del Golan y otros territorio con la promesa que dejan de depender de Irán, con Hezbollah logro que los interlocutores Sionista en el congreso reconocieran a esta organización terrorista como interlocutor político de un pueblo e Israel empezó negociaciones para devolver prisioneros para no destruirlos y perseguirlos.
Irán posee entre el 15 y 20% de las reservas de Gas del mundo, el Sionismo logro imponer sanciones a compañías que querían invertir $20 mil millones de dólares para explotar las riquezas Iraníes, ahora esas empresas son sujetas de sanciones gringas y sus ejecutivos pueden ser arrestado por apoyar un régimen “agresivo”.
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