jueves, 16 de diciembre de 2010

Jordania teme que entendimiento Irán-EE.U. perjudique a árabes


Jordania teme que un diálogo constructivo entre Estados Unidos e Irán pueda dañar los intereses de países árabes considerados moderados, según cables diplomáticos revelados por Wikileaks, que también desvelan la postura de otras naciones del área.

Un documento difundido por el mencionado sitio digital refiere que en abril de 2009 el embajador estadounidense en Ammán, Stephen Beecroft, giró a Washington un cable en el cual afirmaba que el rey Abdulah II de Jordania alertaba de las consecuencias de un posible diálogo con Teherán.

El monarca hashemita comentó al enviado especial norteamericano para Medio Oriente, George Mitchell, que las conversaciones con los persas podría desatar rivalidades entre los países árabes.

Asimismo, Abdulah II dijo temer que "tal involucramiento recompensaría a los gobiernos de línea dura en la región mientras socavaría a los moderados árabes, sin convencer a Irán de frenar su apoyo al terrorismo, terminar su programa nuclear o reducir sus aspiraciones hegemónicas".

Siempre según la fuente, Beecroft informó que "la metáfora comúnmente más usada por autoridades jordanas cuando se refieren a Irán es la de un pulpo cuyos tentáculos alcanzan insidiosamente a manipular, fomentar y dañar los planes mejores concebidos de Occidente y los moderados de la región".

"Los tentáculos de Irán, prosiguió el cable, incluyen a sus aliados Qatar y Siria, Hizbulah en el Líbano, Hamas en los territorios palestinos, un gobierno iraquí que algunas veces es visto como suplicante a Teherán, y comunidades chiitas en toda la región".

El embajador dijo que Ammán insistió en que "un diálogo Teherán-Washington no tiene lugar a expensas de moderados en el mundo árabe como Jordania, Egipto, Arabia Saudita y la Autoridad Nacional Palestina".

Como reacción a las revelaciones de WikiLeaks, el Gobierno jordano subrayó que su postura ha sido "clara, de oponerse a alguna operación militar contra Irán" y que ha advertido de los efectos catastróficos que tales actos tendrían para la seguridad y la estabilidad de Medio Oriente.

Entretanto, el emir de Kuwait, jeque Sabah Ahmed al-Sabah, afirmó que la divulgación por WikiLeaks de 250 mil documentos clasificados por Estados Unidos "es un complot dirigido a destruir las relaciones entre los Estados islámicos, y no afectarán los lazos entre los árabes e Irán.

"La relación entre la República Islámica de Irán y otros Estados árabes es muy importante", puntualizó Al-Sabah, mientras se reunió en Ciudad Kuwait con el canciller persa, Manouchehr Mottaki, quien asistió a una conferencia sobre Desarrollo del Este de Sudán.

Riad, por su lado, consideró sin basamento los documentos difundidos por el sitio digital y negó que se haya solicitado a la Casa Blanca una agresión contra Teherán, mientras el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, los consideró parte de la "guerra psicológica" de Estados Unidos contra su país.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Yemen, a su vez, criticó la filtración de documentos y afirmó que lo relativo a reuniones de funcionarios yemenitas y norteamericanos no fue adecuado ni ha trasmitido lo que verdaderamente ocurrió en esos encuentros.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Israel y los "tiburones del Mossad"


No todos los tiburones son iguales. De hecho, la vida de un simple escualo puede cambiar en función del mar que habite. Sus instintos serán los mismos y su aspecto exterior parecido.

Pero sólo si vive en el Mar Rojo egipcio puede llegar a convertirse en un presunto agente del Mossad, el servicio de inteligencia israelí, de acuerdo a un político de Egipto.

Los últimos ataques de tiburones en las costas de la ciudad balneario egipcia de Sharm el-Sheikh -que el domingo causaron la muerte de una alemana y días antes habían herido a otros tres turistas- es una de las noticias protagonistas de la actualidad en los últimos días.

Pero Medio Oriente es terreno abonado para las historias conspiratorias. Y ésta tiene los ingredientes adecuados: un país árabe, Israel, una frontera y tiburones asesinos.

Sólo era cuestión de tiempo que alguien "atara cabos". Ese alguien fue Mohamed Abdul Fadil Souza, gobernador del Sur del Sinaí, la región egipcia en la que se encuentra Sharm el-Sheikh.

Los tiburones y el Mossad

"Lo que se está diciendo por ahí de que el Mossad soltó tiburones asesinos en el mar para perjudicar al turismo en Egipto no es descartable, pero necesita confirmación", apuntó Fadil Souza a un sitio web de noticias local.

Este martes, varios medios israelíes se hicieron eco de estas palabras que daban a lo que hasta entonces habían sido rumores locales una dimensión institucional. Como consecuencia, el gobierno israelí tuvo que dar una respuesta oficial.

"Un portavoz del Ministerio de Exteriores de Israel, Igal Palmor, dijo a la BBC que 'ese hombre debió ver la película Tiburón demasiadas veces y confunde la realidad y la ficción'", señaló la corresponsal de la BBC en Jerusalén Yolanda Knell.

Otro de los argumentos que aportó la misma fuente para rebatir las acusaciones fue que los ataques de tiburones en Sharm el-Sheikh también pueden dañar al turismo de la vecina costa del Mar Rojo israelí.

Efectos en el turismo

Pero más allá de los motivos reales -todavía desconocidos- que llevaron a los escualos a comportarse de un modo extraño, el sector turístico local está preocupado por los efectos que estos sucesos puedan tener en la imagen de la zona.

En la temporada 2009-2010, el turismo aportó a la economía egipcia US$11.600 millones y empleó a cerca de 11% de la fuerza de trabajo. Por este motivo, las autoridades egipcias se tomaron muy en serio los últimos acontecimientos.

"Todas las playas permanecerán cerradas hasta que matemos a los tiburones responsables de los ataques y podamos garantizar la seguridad de los turistas y nuestros ciudadanos", indicó el ministro de Turismo, Zuhar Gurana.

Con ese objetivo llegaron a Egipto expertos australianos y estadounidenses y más de 130 submarinistas están intentando dar caza a los tiburones.

Mientras eso sucede, muchos de los turistas que viajan a Sharm el-Sheikh en busca de sol y vacaciones baratas parecen tomarse la situación con calma.

"Es una de esas cosas que no puedes controlar. Es la naturaleza. Así que voy a disfrutar relajándome y yendo a la piscina", apuntó Andrew, un británico alojado en la zona.