
Jordania teme que un diálogo constructivo entre Estados Unidos e Irán pueda dañar los intereses de países árabes considerados moderados, según cables diplomáticos revelados por Wikileaks, que también desvelan la postura de otras naciones del área.
Un documento difundido por el mencionado sitio digital refiere que en abril de 2009 el embajador estadounidense en Ammán, Stephen Beecroft, giró a Washington un cable en el cual afirmaba que el rey Abdulah II de Jordania alertaba de las consecuencias de un posible diálogo con Teherán.
El monarca hashemita comentó al enviado especial norteamericano para Medio Oriente, George Mitchell, que las conversaciones con los persas podría desatar rivalidades entre los países árabes.
Asimismo, Abdulah II dijo temer que "tal involucramiento recompensaría a los gobiernos de línea dura en la región mientras socavaría a los moderados árabes, sin convencer a Irán de frenar su apoyo al terrorismo, terminar su programa nuclear o reducir sus aspiraciones hegemónicas".
Siempre según la fuente, Beecroft informó que "la metáfora comúnmente más usada por autoridades jordanas cuando se refieren a Irán es la de un pulpo cuyos tentáculos alcanzan insidiosamente a manipular, fomentar y dañar los planes mejores concebidos de Occidente y los moderados de la región".
"Los tentáculos de Irán, prosiguió el cable, incluyen a sus aliados Qatar y Siria, Hizbulah en el Líbano, Hamas en los territorios palestinos, un gobierno iraquí que algunas veces es visto como suplicante a Teherán, y comunidades chiitas en toda la región".
El embajador dijo que Ammán insistió en que "un diálogo Teherán-Washington no tiene lugar a expensas de moderados en el mundo árabe como Jordania, Egipto, Arabia Saudita y la Autoridad Nacional Palestina".
Como reacción a las revelaciones de WikiLeaks, el Gobierno jordano subrayó que su postura ha sido "clara, de oponerse a alguna operación militar contra Irán" y que ha advertido de los efectos catastróficos que tales actos tendrían para la seguridad y la estabilidad de Medio Oriente.
Entretanto, el emir de Kuwait, jeque Sabah Ahmed al-Sabah, afirmó que la divulgación por WikiLeaks de 250 mil documentos clasificados por Estados Unidos "es un complot dirigido a destruir las relaciones entre los Estados islámicos, y no afectarán los lazos entre los árabes e Irán.
"La relación entre la República Islámica de Irán y otros Estados árabes es muy importante", puntualizó Al-Sabah, mientras se reunió en Ciudad Kuwait con el canciller persa, Manouchehr Mottaki, quien asistió a una conferencia sobre Desarrollo del Este de Sudán.
Riad, por su lado, consideró sin basamento los documentos difundidos por el sitio digital y negó que se haya solicitado a la Casa Blanca una agresión contra Teherán, mientras el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, los consideró parte de la "guerra psicológica" de Estados Unidos contra su país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Yemen, a su vez, criticó la filtración de documentos y afirmó que lo relativo a reuniones de funcionarios yemenitas y norteamericanos no fue adecuado ni ha trasmitido lo que verdaderamente ocurrió en esos encuentros.
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