jueves, 30 de septiembre de 2010

CAI: La segunda Guerra contra Libano 2006


El secuestro de dos soldados en la frontera con El Líbano por Hezbolá (la organización islamista libanesa) es calificado por Israel como un acto de guerra por parte del Líbano y da comienzo la guerra de Líbano de 2006
El ejército israelí, en respuesta a las acciones de Hezbolá, inició la Operación Recompensa Justa, su primera ofensiva militar aérea y marítima sobre territorio libanés desde la retirada total israelí en el año 2000, de acuerdo con los límites reconocidos por las Naciones Unidas. Los ataques israelíes fueron por tierra, mar y aire hacia objetivos libaneses de Hezbolá mientras esta efectuaba un ataque masivo y sin precedentes de cohetes "Katiusha" a todo el norte de Israel. Israel causó cientos de muertos y la huida masiva de miles de personas pero alegó:
"La responsabilidad de poner en peligro a la población es de la organización terrorista Hezbolá, que dirige y lanza misiles desde zonas pobladas por civiles"
En el mes que duraron los combates Israel usó bombas de fósforo blanco cuyo uso está prohibido y bombas de racimo lo que podría violar la Convención de Ginebra (De confirmarse su empleo se trataría de un crimen de guerra). Hezbolá es también acusada de usar munición de fragmentación prohibida y de haber instalado sus arsenales y sus lanzaderas de misiles en zonas densamente pobladas, ir vestidos con ropas de civil y mezclarse entre la población lo que maximiza el riesgo de bajas civiles entre los libaneses (lo cual es aprovechado por Hezbolá como propaganda).

En los últimos dos días, ante el anuncio de un acuerdo para una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que llamaba a un alto al fuego, ambos bandos intesificaron sus acciones bélicas. Hezbolá intensificó sus ataques con misiles sobre la ciudad de Haifa, bombardeando instalaciones civiles de forma indiscriminada. Por su parte Israel procedió a desplegar una amplia operación de invasión terrestre hasta el río Litani, 24 horas antes de la vigencia del cese al fuego.
El Gobierno Libanés a fecha 27 de agosto de 2006 estimaba que los daños causados por la guerra en su país se elevaban a 1.187 nacionales muertos, 4.060 heridos, 256.000 desplazados y 15.000 viviendas destruidas, muchos de los muertos y heridos eran miembros de Hezbolá. Por parte de Israel, las cifras ofrecidas por los medios de comunicación, citando como fuente las Fuerzas Armadas Israelíes, cifraban en 116 los soldados muertos y 450 los heridos. Entre los civiles, 41 muertos y 604 heridos.
El Consejo de Seguridad de la ONU toma un rol activo en la guerra votando por unanimidad un pedido de cese de hostilidades con retiro de tropas israelíes y despliegue simultaneo de tropas libanesas y de la Fuerza Provisional de la ONU en el sur del país. El 14 de agosto, tras 33 días de guerra, se concreta el alto el fuego y las Fuerzas de Defensa Israelíes se retiran gradualmente del territorio que capturaron durante la guerra cediéndolo a los cascos azules de la ONU. Israel se dio cuenta en esta guerra de su propia debilidad, incluso se habla de derrota israelí.
La situación de los soldados cuyo secuestro motivó la guerra todavía no se conoce hoy día.

LA TREGUA DE HAMÁS Y LA CONFERENCIA DE ANNAPOLIS

A principios del 2007 Hamás oficialmente puso fin a su campaña de atentados terroristas contra Israel, sin embargo, en 2008, unos 3.000 cohetes fueron lanzados desde la Franja de Gaza impactando en territorio israelí. Además desde la retirada de Gaza en 2005 esta se encuentra controlada completamente por los palestinos por lo cual les resulta más fácil rearmarse a través de túneles y otros medios.
El 2 de mayo de 2007, la Comisión Winograd acusó a Olmert de no gestionar adecuadamente la Segunda Guerra del Líbano, lo que provocó una manifestación de más de 100.000 personas pidiendo su dimisión. En Noviembre se produce una nueva conferencia entre Ólmert y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina Mahmud Abbas en Annapolis, EEUU. Se discutiría sin condiciones previas por las partes y tratarían de cumplir el compromiso de tratar todas las cuestiones que les separan en una hoja de ruta que debería concluir con un acuerdo antes de terminar 2008.

CAI: 2ª Intifada o Intifada de Al-Aqsa


Se denomina Intifada Al-Aqsa, o Segunda Intifada, a la oleada de violencia que se inició a partir del 29 de septiembre de 2000 en los territorios palestinos.
En septiembre de 2000, en pleno debate sobre el futuro de Jerusalén durante la cumbre de Camp David, el entonces líder de la oposición israelí, Ariel Sharón, visitó la zona exterior del recinto de la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al-Aqsa, con el permiso del jefe de la seguridad israelí en Cisjordania. Esta visita, interpretada como una gravísima provocación por parte de la población palestina, provocó algunos incidentes y choques entre éstos y las fuerzas de seguridad, aunque ninguno de ellos de gravedad.
No obstante, al día siguiente, durante la plegaria del viernes y con la tensión entre ambas poblaciones en aumento, cientos de jóvenes musulmanes apedrearon desde la Explanada de las Mezquitas a los fieles judíos congregados ante el Muro. La policía israelí disparó usando fuego real, matando a siete palestinos entre ellos al niño Muhammad al-Durrah, extendiéndose los incidentes por toda la parte árabe de Jerusalén. Se ha venido sosteniendo que la Segunda Intifada se inició a raíz de estos hechos, aunque una comisión internacional realizada al efecto, la llamada Comisión Mitchell, descartó esta posibilidad, asegurando que la violencia palestina hubiese estallado de cualquier forma como producto de la negativa de Yasir Arafat de aceptar las propuestas israelíes de Camp David, en las que Ehud Barak, entonces primer ministro de Israel, hizo una serie de concesiones que no fueron aceptadas por el "rais" palestino.
Como respuesta a este ataque, y al cada vez más deteriorado y empantanado proceso de paz, Israel ocupó de nuevo algunos de los territorios que había liberado durante horas o semanas. En esta intifada, se comenzó a generalizar el uso de las bombas suicidas. Los blancos de estos ataques suicidas fueron lugares frecuentados por los civiles israelíes como centros comerciales, restaurantes y las redes de transporte publico.
En respuesta a los ataques suicidas de las organizaciones armadas palestinas, las autoridades israelíes pusieron en práctica los asesinatos extrajudiciales contra dirigentes palestinos vinculados a actividades terroristas, familiares de los mismos y civiles próximos. Estas muertes son conocidas por los israelíes como asesinatos selectivos, un eufemismo popularizado por algunos medios de comunicación, y que, en opinión de sus críticos, constituyen una violación de la Convención de Ginebra, que señala en su punto 1d que este tipo de crímenes "están y se mantendrán prohibidos en cualquier tiempo y lugar las ejecuciones, sin previo juicio de una corte oficialmente constituida y asumiendo todas las garantías judiciales reconocidas como indispensables en los países civilizados". Este artículo se aplica a toda persona que "no tome parte activa en las hostilidades, incluyendo miembros de fuerzas armadas que hayan abandonado sus armas" y aquellas personas "fuera de combate por enfermedad, heridas, detención o cualquier otra causa". Sin embargo, Israel arguye que los objetivos seleccionados y abatidos son parte activa en las hostilidades, ya que son los planificadores o instigadores de actividades terroristas dentro del territorio israelí. Cabe señalar que este tipo de asesinato extrajudicial ha provocado bajas civiles que nada tenían que ver con la lucha armada, y que por ello ha habido decenas de objetores de conciencia en el ejército israelí.
En 2006, la situación es ambivalente: por un lado se ha completado el Plan de retirada unilateral israelí de la Franja de Gaza, lo cual, lejos de calmar la situación, ha agravado los ataques terroristas desde la Franja de Gaza con cohetes Qassam contra las poblaciones fronterizas israelíes como Sederot. Por otro lado, Israel mantiene el control fronterizo, lo que dificulta los viajes al exterior de los palestinos, y vigila de forma estricta el movimiento entre las ciudades palestinas (hay desplegados más de 90 puntos de control en las carreteras). Los palestinos no residentes en Jerusalén tampoco pueden ingresar en la ciudad. Por su parte, Israel no sólo mantiene, sino que amplía constantemente los asentamientos de colonos israelíes en Cisjordania, lo cual sigue siendo fuente de conflictos.

CAI: 1ª Intifada


En árabe intifada significa 'levantar la cabeza', es el nombre dado a la revuelta palestina que estalló a finales de 1987 en Cisjordania y en la Franja de Gaza.
Lo que la comienza es un accidente de tráfico, ocurrido el 7 de diciembre de 1987: un vehículo militar israelí choca y mata a cuatro palestinos que hacían fila. Dos días después se producen enfrentamientos entre palestinos, que preferentemente arrojan piedras y otros objetos contra tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel, e integrantes de éstas, comenzando así la Primera Intifada.
Ésta dura hasta el 13 de septiembre de 1993, con la firma de los Acuerdos de Oslo, extendiéndose, mientras tanto, de los Territorios Ocupados Palestinos al Estado de Israel, incluyendo su capital, Jerusalén; fue durante la Primera Intifada cuando se produjo el primer ataque terrorista suicida cometido por Hamás (16 de abril de 1993). Los participantes de estas acciones suelen ser menores de edad y adultos jóvenes.
Entre el 8 de diciembre de 1987 y el 13 de septiembre de 1993, esto es, durante la Primera Intifada, 1.162 palestinos y 160 israelíes perececieron a resultas de los enfrentamientos.

CAI: Guerra del Líbano de 1982


La Guerra del Líbano de 1982, denominada por Israel «Operación Paz para Galilea» y también a veces conocida como Primera Guerra del Líbano, fue un conflicto armado que dio inicio el 6 de junio de 1982 cuando las Fuerzas de Defensa de Israel invadieron el sur del Líbano con el objetivo de expulsar a la OLP de dicho país. El Gobierno de Israel ordenó la invasión como respuesta al intento de asesinato del embajador israelí en el Reino Unido, Shlomo Argov, por parte del grupo de Abu Nidal. Véase también la Operación Litani.

Antecedentes
El conflicto entre el Líbano e Israel se remonta a los años 70 y ha dado lugar a numerosas y sangrientas incursiones militares israelíes contra grupos armados palestinos y Hezbolá.
En 1978, Israel ocupó parte del territorio libanés en la 'operación Litani', asentándose en un franja situada al sur del río del mismo nombre. Más de 1.000 civiles murieron en la contienda. Ese mismo año, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó sendas resoluciones en las que instaba a Israel a abandonar los territorios ocupados y creaba una fuerza provisional internacional con el fin de confirmar esa retirada y garantizar el restablecimiento de la paz.
En junio de 1978, las fuerzas israelíes se retiraron del Líbano, exceptuando lo que Tel Aviv denominó "zona de seguridad". En esta región, los israelíes han contado con la ayuda de una milicia cristiana libanesa, el Ejército del Sur del Líbano (ESL), a la que proporcionan instrucción militar y ayuda económica.
Durante el verano de 1982, Israel puso en marcha nuevamente una gran ofensiva contra el país vecino. En esta ocasión se hizo con el control de Beirut, que fue sitiada y bombardeada durante dos meses, hasta que las fuerzas de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) aceptaron salir de la ciudad. La operación militar recibió el nombre de 'Paz para Galilea'.
Durante la ocupación israelí de Beirut, se permitió la entrada de milicias cristiano-falangistas libanesas a la zona oeste de la ciudad, donde se encontraban dos campos de refugiados. El 16 de septiembre, dichas milicias entraron a los campos e iniciaron la ejecución de unos mil refugiados palestinos en la ciudad (véase Matanzas de Sabra y Chatila).1
Las fuerzas israelíes ocuparon Beirut hasta julio de 1983, cuando se retiraron al río Awali, al norte de Sidón. Toda la zona comprendida entre este río y la frontera siguió ocupada hasta 1985, cuando retrocedieron nuevamente a la 'zona de seguridad'.
Las fuerzas de Tel Aviv fueron asediadas durante este periodo por multitud de grupos armados libaneses, entre los que destacan los surgidos de la comunidad chií, la más numerosa del sur del Líbano. Entre ellos ocupa un lugar preferente la organización Hezbollah, (Partido de Dios), fundada en 1982.
Las relaciones entre las distintas milicias libanesas se han caracterizado a menudo por la rivalidad, lo que ha provocado diversos enfrentamientos armados. La Liga Árabe puso fin a estos ataques con la firma del Acuerdo de Ta'if en 1989.

El poder de Hezbolláh
Por su parte, el Gobierno libanés decretó el desarme de todos los grupos armados del país, con excepción de Hizbulá, que desmanteló su estructura en Beirut, pero la mantuvo en el sur del Líbano para continuar su conflicto con Israel. Desde 1981, los combates en el sur del Líbano han involucrado a Hizbulá y a las fuerzas israelíes y del ESL. El 25 de julio de 1983, tras el asesinato de siete soldados israelíes, Tel Aviv puso en marcha la 'operación Rendición de Cuentas' (la 'Guerra de los Siete Días' desde la óptica panarábica), en la que el sur del país sufrió la mayor ofensiva militar. Los combates acabaron al llegar las partes contendientes, con la mediación de Estados Unidos, a un acuerdo por el que se estipulaba que los combatientes de Hizbulá no atacarían el norte de Israel y que los israelíes no atacarían a personas o blancos civiles en el Líbano.
Sin embargo, este acuerdo no acabó con los combates, trasladados a la 'zona de seguridad' y al norte de Israel.
El 11 de abril de 1996, tras los asesinatos de varios israelíes en la frontera norte del país, Israel emprendió la 'operación Uvas de la Ira', que se prolongó por espacio de 17 días y que supuso la reanudación de los ataques contra Hizbulá por primera vez desde 1982. Más de 300.000 libaneses y 30.000 israelíes se vieron obligados a huir de sus hogares para no perecer en la contienda. Las bajas civiles fueron, no obstante, cuantiosas.
Las hostilidades acabaron con un nuevo acuerdo, con disposiciones relativas a la protección de los civiles. Para supervisar su aplicación se creó un Grupo de Vigilancia formado por Estados Unidos, Francia, Siria, Líbano e Israel.

La retirada de Israel
En mayo de 2000, y ante el rápido avance de Hizbulá, el Ejército israelí se retiró de los territorios ocupados en el sur del Líbano, más de seis semanas antes de lo acordado.
La tensión entre los dos países se recrudeció por la decisión de los libaneses de hacerse con parte del caudal del agua de uno de los afluentes del río Jordán. Israel calificó de "intolerable" la postura y amenazó con el uso de la fuerza para evitarlo.
Desde entonces, el clima de tensión y desencuentro ha sido constante en la zona. Tanto Israel como el Líbano contribuyen a alimentarlo con ocasionales escarceos en territorio enemigo y veladas amenazas contra la integridad del país contendiente.

CAI: Operación Litani


La Operación Litani es el nombre en código de la invasión que las Fuerzas de Defensa de Israel efectuaron en 1978 en el sur del Líbano hasta el río Litani, con el fin de liquidar las bases palestinas que llevaban a cabo infiltraciones guerrilleras contra Israel. Fue un éxito militar, pues las fuerzas de la Organización para la Liberación de Palestina tuvieron que retirarse hacia el norte del río. Las objeciones del gobierno libanés condujeron a la creación de una fuerza pacificadora de las Naciones Unidas (UNIFIL) y a una posterior retirada parcial israelí.

ANTECEDENTES
A partir de 1968, a pesar de la guerra civil libanesa y de la ocupación siria, la OLP y otras organizaciones terroristas palestinas, establecieron por entonces una estructura casi estatal en el sur del Líbano, que comparte frontera con Israel, utilizándolo como base para ataques terroristas contra objetivos civiles en el norte de Israel. Esto se vio agravado por una afluencia de 3.000 militantes de la OLP que huyeron de una derrota en la guerra civil de Jordania y su posterior reagrupamiento en el sur del Líbano. Durante años, Israel se limitó a responder las incursiones terroristas desde el sur del Líbano mediante represalias puntuales. La escalada de violencia finalmente culminó con la Operación Paz para Galilea y la expulsión de la OLP de la región.
El 11 de marzo de 1978 un comando palestino de Fatah se infiltró a través de la frontera libanesa y asesinó a un turista estadounidense en la playa, apoderándose a continuación de un autobús en la carretera costera cerca de Haifa, y posteriormente secuestrando un segundo autobús en la ruta a Tel Aviv, causando la muerte de 38 civiles y 76 heridos israelíes. Este ataque terrorista, la Masacre de la carretera costera, fue el desencadenante para que, tres días después, el gobierno de Menahem Beguin ordene que las brigadas del Tsahal ocupen un área de unos 1000 kilómetros cuadrados en el sur del Líbano, con el objeto de eliminar las bases de los fedayines.
El conflicto entre Israel y la OLP y las crecientes tensiones políticas entre los maronitas cristianos y los drusos contra los musulmanes, se agregaron a los factores de la Guerra Civil Libanesa entre los años 1975-1990.

Curso de los combates
El 14 de marzo de 1978, Israel lanzó la Operación Litani, ocupando la zona sur del Río Litani, con excepción de Tiro, con más de 25.000 soldados. Sus objetivos declarados eran para empujar los grupos militantes palestinos, en particular la OLP, lejos de la frontera con Israel, y para reforzar al aliado de Israel en el momento, el Ejército del Sur del Líbano, debido a los ataques contra los cristianos libaneses y judíos, y por el incesante bombardeo en el norte de Israel. Durante los 7 días de la ofensiva, las Fuerzas de Defensa de Israel capturaron en un comiezo una faja de tierra de aproximadamente 10 kilómetros de profundidad, expandiéndose luego al norte del río Litani. Durante la operación murieron 20 soldados israelíes y 1100-2000 terroristas de la OLP.
La mayoría de los terroristas palestinos logró huir al norte el Río Litani. Antes de retirarse, Israel creó una «zona de seguridad» al sur del río Litani, con población maronita y entregando el control militar al Ejército del Sur del Líbano, la milicia cristiana aliada de Israel.
Después de seis días, el 21 de marzo, el Ministro de Defensa, Ezer Weizman, ordenó a las fuerzas del ejército iniciar la retirada de la frontera internacional. Esta práctica duró tres meses, culminando en junio.

Resultado de la operación
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba las resoluciones 425 y 426 y creó Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano. Las fuerzas de la UNIFIL arribaron al Líbano el 23 de marzo de 1978, creando la sede en Naqoura, desplegando 6000 soldados con el fin de mantener desmilitarizada la zona de seguridad al sur del río Litani. Aunque la eficacia de UNIFIL fue escasa, supuso un segundo filtro para Israel ante las incursiones terroristas.

CAI: Guerra de Yom Kipur


La Guerra de Yom Kipur (o Iom Kipur), también conocida como Guerra del Ramadán o Guerra de Octubre, fue un enfrentamiento armado a gran escala entre Israel y los países árabes de Egipto y Siria dentro del denominado conflicto árabe-israelí. Supuso la última guerra total, en múltiples frentes, entre Israel y sus vecinos árabes, y un punto de inflexión en la historia de dicho conflicto. Egipto y Siria lanzaron una ofensiva militar por sorpresa contra Israel coincidiendo con la festividad hebrea del Yom Kipur (6 de octubre de 1973), traspasando la línea de armisticio del Sinaí y de los Altos del Golán, que habían sido conquistados por Israel durante la Guerra de los Seis Días en 1967.

Causas de la guerra
El conflicto durante muchos años entre los judíos israelíes y los árabes sobre el control de la región de la Palestina histórica había dado lugar a guerras en 1948 (Guerra árabe-israelí de 1948), 1956 (Guerra de Suez) y 1967 (Guerra de los Seis Días).
En la Guerra de los Seis Días, Israel había conseguido conquistar la península del Sinaí y la Franja de Gaza de manos egipcias, los Altos del Golán a Siria, y Cisjordania y Jerusalén oriental a Jordania. En 1968, la ONU adoptó la resolución 242 en la que conminaba al Estado de Israel al regreso a las fronteras anteriores de la guerra y a los países árabes al reconocimiento de dicho Estado. Sin embargo, ninguno de los dos bandos acató la resolución, y los enfrentamientos fronterizos, con mayor o menor virulencia, se mantuvieron en el tiempo.
El sucesor del presidente egipcio Nasser, Anwar el-Sadat, realizó una ofensiva diplomática para la retirada de Israel, a la vez que rearmaba y preparaba su ejército. A pesar de diversas resoluciones de las Naciones Unidas, Israel se negaba a retirarse sin garantías de paz, con el apoyo explícito de Estados Unidos, creyendo ambos en la incapacidad de los ejércitos árabes para lanzar una ofensiva.
No obstante, la Unión Soviética, que apoyó a las naciones árabes durante las guerras anteriores, había aprovisionado a Egipto con nuevo y más moderno material militar. Egipto y Siria, a través de su presidente Hafez al-Asad, mantenían el objetivo común del ataque a Israel, pero los sirios no deseaban, en caso de victoria, iniciar proceso diplomático alguno de apaciguamiento, ni reconocer al Estado de Israel.
En 1972, Sadat había nombrado a Ahmad Ismail Ali, ministro de defensa. A finales del mismo año Leonid Brézhnev había pedido a Sadat que apoyase una política de distensión a pesar del fracaso de los anteriores intentos. Sin embargo, Egipto hizo oídos sordos y se desentendió de las posiciones soviéticas. Tras ascender Ismail al cargo de comandante en jefe de los ejércitos de Egipto, Siria y Libia en virtud de la unión bajo el nombre de Federación de Repúblicas Árabes, Egipto abrigó la esperanza de que Siria se implicaría en una ofensiva a gran escala desde dos frentes, que permitiera el triunfo contra Israel. El interés por Siria no era sólo fruto del panarabismo, sino que éste país seguía recibiendo suministros soviéticos de armas en gran cantidad, como los misiles Sam y aviones MiG-21, mientras que Egipto, tras desoír a Brézhnev, tenía una limitada capacidad de renovar su material militar. El 12 de junio de 1973, Sadat visitó Siria y acordó con Assad el ataque definitivo. La operación se denominaría Operación Badr (Operación Luna Llena).
El 13 de septiembre, en el curso de unas maniobras aéreas según los sirios, o de un hostigamiento según los israelíes, trece aviones de combate soviéticos de aquel país fueron derribados por el ejército de Israel sobre el Mediterráneo, lo que provocó que Asad instara a su homólogo egipcio a iniciar el ataque cuanto antes.

La guerra
El 6 de octubre de 1973, día del Yom Kippur, fiesta judía, Egipto y Siria lanzaron su ataque contra Israel. La fecha había sido escogida con cuidado desde el punto de vista táctico, ya que la mayoría de la población civil israelí estaba ayunando y se encontraría en las sinagogas, las defensas estarían descuidadas y muchos soldados estarían de vacaciones (sin embargo los permisos del Yom Kippur habían sido cancelados por el jefe del estado mayor Israelí David Eleazar). La fecha tiene además una connotación simbólica para los musulmanes, pues según el calendario musulmán un 6 de octubre Mohamed decidió entablar la Batalla de Badr que le dio la primera victoria musulmana contra los infieles de la tribu de Quraish.
La profundidad territorial defensiva conseguida por Israel gracias a los nuevos territorios conquistados en 1967 (una barrera natural de 250 kilómetros de desierto del lado Egipcio, y el desierto de Judea y los Altos del Golán en los frentes jordano y sirio), proporcionaba a Israel la posibilidad de renunciar por primera vez en su historia a un ataque preventivo y dejar que los árabes hiciesen el primer movimiento, con el coste político internacional que debería suponerles una acción semejante. Esa baza estratégica, junto a la euforia por la fulgurante victoria en la Guerra de los Seis Días y su superioridad aérea, hicieron que Israel dudase de que los árabes se atreviesen realmente a realizar un ataque a gran escala, por lo que los israelíes se vieron sorprendidos y abocados a una desesperada defensa tanto por tierra como por aire.

Los Altos del Golán
La ofensiva siria
Los cazas sirios MiG-17 invadieron el espacio aéreo israelí alrededor de las 14:00 horas en la zona de los Altos del Golán donde comenzaron los ataques sobre blindados y las posiciones del Cuartel General del ejército israelí en la zona, con incursiones en Naffaj, Druze y Kuneitra principalmente.

En esta última la artillería siria barrió la zona para eliminar a los tanques israelíes, iniciando la penetración de sus propias fuerzas acorazadas por todo el frente abierto, en la propia Kuneitra y Kushniva hacia Naffaj, mientras los israelíes trataban de organizarse para defender la zona dividiendo sus fuerzas. Por su parte, el ejército egipcio cruzó rápidamente el canal de Suez superando las primeras defensas hebreas. El ejército sirio era consciente de su inferioridad en cuanto a la capacidad para desplazarse alternativamente por el territorio, por lo que trató desde un primer momento de alcanzar con rapidez sus objetivos antes de que los israelíes pudieran organizarse.
El Alto Estado Mayor israelí concentró sus esfuerzos bélicos primeramente en el norte. La península del Sinai era una amplia franja que los egipcios tardarían en superar, pero los Altos del Golan, estrechos hasta su cara sur, podían permitir a los sirios una fácil conquista. Mientras que los esfuerzos en la zona norte del Golán conseguían a duras penas mantener firmes a las fuerzas israelíes, por el sur la penetración de los carros sirios era significativa. Los primeros ataques aéreos israelíes resultaron desastrosos frente a las defensas antiaéreas sirias. Los israelíes perdieron más de cuarenta aviones F-4 Phantom II y A-4 Skyhawk, debiendo suspender las salidas.

El Alto Estado Mayor israelí concentró sus esfuerzos bélicos primeramente en el norte. La península del Sinai era una amplia franja que los egipcios tardarían en superar, pero los Altos del Golan, estrechos hasta su cara sur, podían permitir a los sirios una fácil conquista. Mientras que los esfuerzos en la zona norte del Golán conseguían a duras penas mantener firmes a las fuerzas israelíes, por el sur la penetración de los carros sirios era significativa. Los primeros ataques aéreos israelíes resultaron desastrosos frente a las defensas antiaéreas sirias. Los israelíes perdieron más de cuarenta aviones F-4 Phantom II y A-4 Skyhawk, debiendo suspender las salidas.
Al final del primer día las tropas sirias habían alcanzado uno de sus objetivos fundamentales, el monte Hermon, mientras la mayoría de los blindados israelíes se retiraban. El Mar de Galilea era el siguiente objetivo sirio y mientras, su artillería se apostaba en las laderas del sur del Golán atacando las formaciones en retirada. Al día siguiente, 7 de octubre, los blindados israelíes se encontraron con el despliegue nocturno sirio en las cercanías de Najjaf donde carros tipo T-62, con los más antiguos T-34 y T-55 rusos darían cumplida cuenta de los Sherman israelíes, permitiendo el avance sirio más allá de Najjaf, ocho kilómetros en el interior de Israel. Más al norte, la situación era estable, gracias a las acciones de la aviación y al fuerte desgaste del ejército israelí.

La contraofensiva israelí
El 8 de octubre unidades blindadas israelíes iniciaron una contraofensiva para detener el avance sobre Galilea en el frente norte. Se usó muy poco la aviación, vistas las bajas de los primeros días, y se empleó a fondo la superior movilidad de las unidades blindadas israelíes. A las 48 horas del contraataque, los sirios se encontraban de nuevo en ese frente en las posiciones iniciales antes de la guerra, con unas pérdidas de material superiores al 80%. [cita requerida]
En el frente norte, la presión sobre los sirios fue aumentando, aún con gran número de bajas. Se les desplazó hacia el Kushniya y se superaron las trincheras. La persistente acción israelí se vio sorprendida por una nueva ofensiva siria el 9 de octubre en Kuneitra que duró varias horas. Finalmente los sirios carecían de suministros suficientes y sus columnas de blindados y vehículos de transporte debieron frenar la acción y fueron superadas por el ejército israelí. El día 10 de octubre, los problemas sirios permitieron a la aviación israelí actuar destruyendo diversas bolsas de unidades sirias aisladas causando un gran número de bajas y pérdidas de material. Las pocas fuerzas restantes se retiraron a las fronteras anteriores al inicio de la guerra. El día 8 de octubre, la aviación israelí había castigado puntos estratégicos del Alto Mando sirio en la propia Damasco como respuesta a los cohetes Rana-7 que los sirios habían lanzado sobre la población israelí.
La moral siria había decaído desde entonces. El 11 de octubre, unidades acorazadas israelíes se internaron en el corazón de Siria por el Norte, superando el monte Hermón sin tomarlo y por el centro se avanzaba hacia la capital. Por el sur el avance era rápido hasta que fue obstaculizado por tropas iraquies que habían penetrado en Siria para apoyar la operación las cuales, sin embargo, fueron rápidamente eliminadas y tomado el punto estratégico de Tel Shams, a pesar de que también unidades blindadas jordanas se unieron al intento de contraofensiva siria.
En estas posiciones, Israel dispuso una línea defensiva muy fuerte y se quedó a 40 kilómetros de Damasco, amenazando con el uso de la artillería sobre la capital.

El papel de la Flota-

La Armada de Israel, relegada a un papel auxiliar en anteriores guerras, desempeñó el que en verdad le correspondía durante la del Yom Kippur. Esto se debía a que la Flota había reconocido, quizás antes que otras armas, el revolucionario impacto de los cohetes en el arte de la guerra.



Israel había formado su propia flota de lanchas lanzacohetes; cinco de ellas sacadas de contrabando de su astillero francés en Cherburgo (Francia), el día de Navidad de 1969, desafiando así el embargo de armas dictado contra Israel por el general De Gaulle. Estas lanchas Saar, más dos modelos de fabricación nacional denominados Reshef, estaban armadas con un cohete diseñado y fabricado en Israel, el Gabriel. Tiene solamente un alcance de 20 kilómetros, la mitad de los Styx empleados por las flotas combinadas de Egipto y Siria en veintiocho lanchas. Pero el sistema de guía del Gabriel era mucho más moderno.

Desde el primer día de guerra, cuando Israel hundió a cuatro embarcaciones sirias, la mayor parte mediante el Gabriel, la Armada de Israel dispuso de medios para combatir a su gusto. En el primer miércoles de la guerra, el 10 de octubre, fueron hundidas tres lanchas sirias cerca de Port Said, e Israel atacó, asimismo, a otras lanchas amarradas en el puerto de Tartus, hundiendo cuatro, aunque, al mismo tiempo, averiaba seriamente a buques de carga griegos, rusos y japoneses, anclados en el puerto. A partir de entonces Israel dominó toda la línea costera. Sus lanchas patrullaban durante las veinticuatro horas del día, disparando contra "todo cuanto se movía". Sus cañones de 76 mm. desempeñaron un importante papel en la destrucción de las instalaciones petrolíferas sirias de la costa, así como causar graves daños en las estaciones de radar, complejos militares y depósitos de suministros, tanto en las costas sirias como en las egipcias. Por supuesto, la Armada también atacó algunos de los emplazamientos septentrionales de cohetes Sam.

Fue así como la Armada de Israel se comportó como una de las mejores armas durante la enconada y realmente amarga guerra.



-Padrinazgo de las superpotencias-

No cabe duda de que los rusos conocían de antemano el ataque árabe en el Yom Kippur. La "adecuada" evacuación de los expertos rusos, así como el lanzamiento efectuado el 6 de octubre de un satélite Cosmos de reconocimiento, permiten llegar a esta conclusión. Ya el lunes, el Secretario General del Partido Comunista, Leónidas Breznev, urgía a otros estados árabes, como Irak y Argelia, a que participaran en la lucha. A partir de este día, los suministros rusos fueron en aumento, hasta que se llegaron a registrar, el día 12 de octubre, viernes, un total de sesenta vuelos desde Damasco a El Cairo.

Las reservas de Israel, con respecto a ciertos tipos de munición, escaseaban. Sus pérdidas de aviones y tanques obligaron a solicitar un suministro americano similar. Al principio, esto fue en vano. Algunos miembros de la Información Militar habían supuesto, al principio, una rápida victoria israelí que hubiera hecho innecesario un suministro por vía aérea. Pero hay pruebas evidentes de que el Secretario de Estado norteamericano, doctor Henry Kissinger, había retenido la petición porque deseaba una derrota de Israel, aunque limitada, pero suficientemente grande como para satisfacer el "orgullo árabe herido"; una derrota lo bastante modesta como para que los rusos pudiesen hacer una propaganda triunfalista; una derrota suficientemente moderada como para lograr que Israel tomara asiento ante la mesa de conferencias para discutir la Resolución 242 y, finalmente, una derrota suficientemente tolerable como para evitar el colapso del Gabinete de la señora Meir y le sucediera otro gobierno que, sin duda, se mostraría más intransigente. Persiguiendo estos objetivos, el doctor Kissinger pronosticaba y apoyaba un alto el fuego, con los egipcios en plena posesión de la ribera oriental del Canal de Suez. Sin embargo, Sadat rechazó tal solución. El único alto el fuego que él aceptaría tendría que ir ligado a una solución a largo plazo: total evacuación de los territorios ocupados por Israel en 1967 y reconocimiento de los legítimos derechos del pueblo palestino. Los rusos parecieron apoyar la iniciativa de Kissinger y presionaron a Sadat, alegando que, al menos él, ya había expuesto sus puntos de vista políticos.

Cuando tal iniciativa fracasó, los Estados Unidos decidieron efectuar un envío masivo de suministros a Israel por vía aérea, transportes que se iniciaron el domingo, 14 de octubre. Los suministros aéreos se enfrentaron entonces con una dificultad de carácter logístico. El martes, tercer día de guerra, el Consejo de Ministros de Kuwait anunció una reunión de productores árabes de petróleo para discutir el papel que desempeñaban los crudos en el conflicto. Al día siguiente, los expertos petrolíferos de Egipto y Arabia Saudi discutían la manera de cómo habría que usar el arma del petróleo. Europa recibía más del 70% de su petróleo de manos de los árabes, por lo que los europeos se negaron sistemáticamente a proporcionar bases a los americanos para sus suministros aéreos, pues de otro modo ponían en peligro su suministro de crudos. Finalmente, los Estados Unidos tuvieron que canalizar sus envíos a Israel a través de la base arrendada a Portugal, en las Islas Azores.



-Suez: ofensiva y contraofensiva-

El 14 de octubre, domingo, el ministro de Defensa de Israel anunció que hasta entonces, en la guerra, habían muerto seiscientos cincuenta y seis soldados israelíes. Más tarde se supo que por lo menos cien de los dados como desaparecidos, también habían muerto. Fue aquel mismo día, cuando a las seis de la mañana, los blindados egipcios iniciaron una ofensiva hacia el Este, en realidad, el estallido que esperaban las I.D.F. El ataque egipcio se concentraba en cuatro puntos diferentes. La batalla principal se libró en el sector central, contra las fuerzas del general Sharon, donde unos ciento diez tanques egipcios fueron destruidos durante el día. La División del Norte, a las órdenes del general Adan, y la División del Sur, al mando del general Mandler, también lucharon contra los intentos del Tercer Ejército egipcio de romper el frente y avanzar hacia el Sudeste, a lo largo del golfo de Suez y en dirección a los campos petrolíferos de Abu Rodeis. Este intento fue abortado por las Fuerzas Aéreas de Israel, que destruyeron la mayor parte de una brigada egipcia. En total, durante el 14 de octubre, los egipcios perdieron más de doscientos tanques en el fracasado asalto para conseguir el tan ansiado avance.

Se ha calculado que en la lucha de aquel día tomaron parte más tanques que los mil seiscientos británicos, alemanes e italianos que libraron la batalla de El Alamein, a 320 kilómetros de El Cairo durante el mismo mes, en 1942.

Los tanques Patton y Centurión de Israel gozaban de una pequeña ventaja comparados con los carros rusos empleados por los egipcios, ya que su ángulo de tiro vertical y amplio les capacitaba para disparar cuesta abajo, exponiendo solamente la torreta, con lo cual aprovechaban el accidentado terreno del Sinaí Occidental.



A mediodía del 14 de octubre, el ataque egipcio había quedado tan desbaratado que muchas de sus unidades incluso tuvieron dificultades para hallar el camino de regreso a la cabeza de puente. Acto seguido, los carros de Israel trataron de cortar la retirada a los egipcios. Uno de los comandantes informó sobre el hecho de que en la batalla que duró hasta las tres de la madrugada, sus fuerzas habían provocado cincuenta y cinco "hogueras"; la mitad de ellas tanques, y el resto, piezas de artillería y transportes de tropas; sin haber sufrido ni una sola baja. El general Ismail declaró más tarde que se había visto obligado a iniciar una amplia ofensiva antes de que llegara el momento más idóneo para ello, con objeto de aliviar las presiones que pesaban sobre Siria. Trató de regresar a las cabezas de puente para proceder a su consolidación y convertirlas en "poderosa roca contra la cual se estrellarían los contraataques del enemigo".

En la tarde del 15 de octubre, lunes, cuando no hubo duda alguna de que los egipcios no intentarían salir de nuevo de sus cabezas de puente, se encendió la luz verde para el cruce del Canal hacia el Oeste.

El general Sharon fue encargado de llevar a cabo la travesía del Canal. Antes de la guerra, cuando era comandante del Mando Sur, había elegido ya un punto para cruzar el Canal, situado entre los dos Lagos Amargos, cerca de la entrada del Canal. En este punto, situado a unos 20 kilómetros al Sur de Ismailia, las enormes rampas del Canal aparecían muy disminuidas en su volumen y su parte más débil estaba marcada con ladrillos rojos. Las fuerzas estaban formadas por tres brigadas acorazadas, contando cada una de ellas, en un principio, con noventa o cien tanques, número que disminuyó al cabo de una semana de lucha: una brigada de infantería, incluidos paracaidistas, y un cuerpo especial de ingenieros, con equipo para remover tierras, motoras y equipos de pontones. Frente a esta división estaba, la 21 División Acorazada egipcia con tantos tanques como la de Sharon, núcleo del Segundo Ejército egipcio, a las órdenes del general Sad Mam.



Desde un principio se hizo evidente que el éxito de la operación dependería de la velocidad y sorpresa de la misma. Si el factor sorpresa dejaba de existir, los egipcios podían haber reunido un número considerable de tanques para esperar en la ribera occidental del Canal. El problema del general Sharon consistía en cómo llegar hasta el agua y establecer una cabeza de puente la misma noche. Se eligió el punto de penetración entre el Segundo y Tercer Ejércitos egipcios. Al llegar el crepúsculo del 15 de octubre, una de las tres brigadas acorazadas se lanzó al ataque por el Oeste, mientras que otra lo hacía en dirección Sudoeste, hacia el Gran Lago Amargo. Un tercer grupo avanzó hacia el Norte para establecer un perímetro de seguridad. A medianoche se había logrado el enlace con los paracaidistas de la tercer brigada, y una hora más tarde el propio general Sharon se encontraba sobre el Canal, con aproximadamente doscientos paracaidistas.

Pero los objetivos más importantes no se consiguieron: al amanecer no se había establecido la cabeza de puente e incluso aún no eran nada seguras las carreteras que conducían al punto de cruce. Por otra parte, el grupo que había avanzado hacia el Norte tropezó con fuerte resistencia egipcia al cabo de pocos kilómetros, por lo que en aquellos momentos el grupo iniciaba un combate que iba a durar los dos días siguientes.

A mediodía del 16 de octubre, martes, Sadat, sin haberse enterado aún, por supuesto, de que las tropas de Israel habían pasado a la ribera occidental y de la enorme importancia de esta operación, pronunció un discurso en público, en el que por vez primera exponía los objetivos de la guerra.

Prometió continuar luchando para liberar la tierra ocupada por Israel en 1967 y hallar los medios necesarios para conseguir se respetaran los derechos legítimos del pueblo palestino. Declaró su buena disposición, una vez se hubiese llevado a cabo la retirada de los territorios ocupados, para asistir a una conferencia internacional de paz en las Naciones Unidas. Y lo que aún era más significativo, anunció que estaba dispuesto a aceptar un alto el fuego, con la condición de que las fuerzas de Israel se retiraran de todos los territorios ocupados a las líneas anteriores al 5 de junio de 1967, bajo supervisión internacional. Pocos días después, el presidente Sadat estaría dispuesto a aceptar un alto el fuego en condiciones muy diferentes a las expuestas.

Horas después, la señora Meir habló ante el Knesset, que se había reunido en sesión especial en Jerusalén. Replicando al presidente Sadat, dijo: "No nos cabe la menor duda de que, una vez más, se ha hecho la guerra en contra de la propia existencia del Estado judío: nuestra supervivencia está en juego.... Los Ejércitos de Egipto y Siria, con la ayuda de otros Estados árabes....han ido a la guerra con el exclusivo objeto de alcanzar las líneas del día 4 de junio de 1967 y de camino, a la vez, para conseguir su propósito principal: la conquista y destrucción de Israel".

Atacó a la Unión Soviética por suministrar armas ofensivas a los árabes, y denunció los embargos de armas en el Oriente Medio, o, lo que era igual, las exportaciones anunciadas por Inglaterra y Francia. Con respecto a los objetivos de guerra de Israel, dijo: "Llegará el alto el fuego cuando se rompa la fuerza del enemigo. Estoy segura de que, cuando hayamos llevado al enemigo al borde del colapso, los representantes de varios Estados no se mostraran "lentos" en presentarse voluntariamente a salvar a nuestros agresores...". Lo más importante de su discurso fue, quizás, el breve anuncio de que el Ejército de Israel ya se encontraba dando los pasos necesarios para llegar a una resolución militar del conflicto con Egipto: "Un contingente de las I.D.F. está operando en la ribera occidental del Canal de Suez". Era la primera noticia acerca de la cabeza de puente de Arik Sharon. En principio, la señora Meir había pensado en enunciar el establecimiento de una cabeza de puente. Sin embargo, esta parte vital de la operación se silenció, porque aún no se había logrado.

Mientras Sharon, con su reducido grupo de hombres, no tropezaba con ninguna oposición en la ribera occidental, se estaba librando una de las más feroces y costosas batallas de toda la guerra a unos 3 kilómetros de la ribera oriental, tras ellos, alrededor de la llamada confluencia de carreteras de la Granja China. La Infantería egipcia había conseguido infiltrarse en la zona de confluencia, en el Norte, y con rampas de cohetes dirigidos electrónicamente hacían que resultase inaccesible el cruce de carreteras y a la vez habían llegado hasta el Sur, atacando intermitentemente la confluencia. Y toda la operación se hallaba en aquellos momentos muy retrasada. A las nueve de la mañana del 17 de octubre, miércoles, sólo unos treinta tanques y aproximadamente dos mil hombres habían cruzado el Canal. La artillería egipcia había disparado a cero sobre la zona de confluencia, convirtiendo el lento paso del convoy en una operación enormemente dificultosa. La carga principal que había que transportar era el puente: flotadores rectangulares de acero transportados en camiones. Algunas de las secciones del puente quedaron dañadas por los obuses, lo que significaba que no habría posibilidad de tender un puente dentro de las doce horas siguientes. Si cualquier grupo de fuerzas se hubiera presentado repentinamente en la ribera oriental, los israelíes no hubiesen podido hacer nada en absoluto. Trasladar a la otra orilla del Canal a una división con barcazas hubiera requerido por lo menos mil viajes de ida y vuelta.

El plan original de la operación consistía en que las fuerzas del general Sharon aseguraran la cabeza de puente, mientras que la división del general Adan avanzaría aprovechando la situación. De las diferentes opciones sugeridas para tal fase de la operación quedó suprimida la de avanzar hacia el Norte, hacia Ismailia, a causa del complejo sistema de canales, la "barrera agrícola" que convertiría cualquier avance en tal dirección en algo pesado, molesto y presumiblemente difícil. Por tanto, se había decidido avanzar hacia el Sur, hacia Suez, y aislar al Tercer Ejército. La ruta se extendía a lo largo de arena abierta y firme, donde las columnas de Israel podrían avanzar con rapidez. Durante 30 kilómetros, los israelíes tendrían un flanco protegido por los Lagos Amargos, barrera que ninguna de ambas partes podría cruzar. Una vez situadas en el Sur, las I.D.F. sólo tendrían que controlar un frente de unos 20 kilómetros, entre Shalufa y Suez, con objeto de atrapar al Tercer Ejército. En la mañana del martes, aquel plan pareció no ser útil en absoluto. Las fuerzas del general Adan, en lugar de cruzar inmediatamente para iniciar el largo avance hacia el Sur, tuvieron que empeñarse en la dura lucha de la Granja China, batalla orientada a asegurar un pasillo de aproximación al cruce.

Mientras tanto, las fuerzas del general Sharon, después de la amarga discusión entre Sharon y sus superiores, se dedicaron a atacar depósitos de petróleo, volándolos y, lo que demostró ser de primerísima importancia, destruyendo los emplazamientos de cohetes Sam, despejando así un terreno excelente para el aterrizaje de los aviones israelíes, a la vez que creaban un pasillo aéreo de penetración.

Cuando el presidente Sadat dejó de mencionar en su discurso la invasión israelí, se supuso en Israel que esta actitud era deliberada. Al Mando israelí, no se le ocurrió pensar que, muy probablemente, ni el presidente Sadat ni el general Ismail sabían lo que estaba ocurriendo. Según la versión dada por el general Ismail, la primera noticia que tuvo sobre la invasión fue "información que le estaba esperando cuando regresó de la sesión de la Asamblea del Pueblo, concerniente a la infiltración de un pequeño número de tanques anfibios". El mensaje añadía que, de acuerdo con la opinión del mando local, "era posible destruirlos rápidamente", por lo cual había sido enviada para tal misión un batallón de choque. Hasta el oscurecer del día 16 de octubre, martes, veinticuatro horas después de haberse iniciado la operación, los egipcios no planificaron un ataque coordinado en las cercanías del puente de cruce.

Durante toda la noche, los tanques estuvieron enzarzados en duro combate. Lenta y dramáticamente, se fue reduciendo también la resistencia egipcia, en la Granja China y el fuego en los puntos de cruce disminuyó lo suficiente como para que los ingenieros israelíes montasen los pontones para el tan esperado y retrasado puente. En la pequeña zona de la Granja China, después del combate, se contaron más de mil quinientos vehículos quemados, la mitad de los cuales pertenecían a ambos bandos. A mediodía del miércoles, y con casi treinta horas de retraso, ya se hallaba el primer puente en su lugar y sobre él comenzaron a pasar las tres brigadas de tanques del general Adan. Poco después, se instaló el segundo puente sobre el Canal. Por entonces, el elemento sorpresa se había perdido por completo. La artillería egipcia disparaba a cero sobre los puntos de cruce, por lo cual tanto el montaje de los puentes como su cruce, implicaron grandes bajas.



-Petición de alto el fuego-

La Unión Soviética se había convencido de la necesidad de un alto el fuego al cabo de unos pocos días de lucha; al parecer, sus expertos se mostraban muy pesimistas acerca de la habilidad de los egipcios para enfrentarse a un poderoso contraataque israelí que necesitaría de una rápida improvisación en lugar de una planificación bien hecha de antemano. El martes, Kosiguin decidió observar personalmente el progreso de la guerra. Voló hasta El Cairo, llegando poco después de que la señora Meir anunciara el establecimiento de una cabeza de puente por parte de Israel en el Canal de Suez. Una vez estuvo clara para los rusos la magnitud del desastre, Breznev envió una urgente solicitud al presidente Nixon para que él, a su vez, enviara al Secretario de Estado, Kissinger, a Moscú, con objeto de entablar negociaciones para poner fin rápidamente a las hostilidades que, si continuaban, serían muy difíciles de detener. Los rusos hicieron hincapié en que no podían permitir una derrota egipcia y que estaban dispuestos a adoptar las medidas necesarias para que tal cosa no sucediera. En consecuencia, a las cinco de la madrugada del sábado, 20 de octubre, Kissinger y un grupo de funcionarios partió hacia Moscú.

Por entonces, la división mandada por el general Magen; quien sustituyó al general Mandler, muerto en la lucha; también había cruzado los puentes. Así pues, en la ribera occidental del Canal de Suez ya había tres divisiones israelíes. Las fuerzas del general Sharon, en el Norte, se vieron obligadas a combatir en la zona de cultivos creada por los canales de agua dulce, en dirección a Ismailia.

Las fuerzas del general Adan avanzaron en dirección a Genifa-Suez, al mismo tiempo que despejaban la zona situada al oeste del Lago Amargo y de la propia ribera occidental del Canal. El general Magen describió con sus hombres un amplio arco hacia el oeste de Yebel Genifa, en dirección al puerto de Adabiya, en el golfo de Suez.

El domingo, 21 de octubre, el Alto Mando de El Cairo, en una conferencia de prensa, la primera que se celebraba durante la guerra, admitió que había dos pequeñas bolsas de israelíes a unos diez kilómetros de distancia, en el interior de Egipto, pero alegó que ambas bolsas se hallaban perfectamente cercadas por millares de soldados egipcios. La verdad era que, en aquellos momentos, las fuerzas de Israel no sólo habían avanzado en gran parte hacia Suez, sino que también habían desmantelado los emplazamientos de los cohetes. La comparativa libertad en el aire disfrutada por los Mirage y Phantom israelíes aquel día se manifestó por sí misma en el combate aéreo. Los egipcios, obligados a comprometer sus Mig en un esfuerzo por detener el avance israelí, perdieron diecisiete cazas en el transcurso de un solo día. Las tropas israelíes, avanzando rápidamente hacia la carretera de El Cairo-Suez, amenazaban con cortar el cordón umbilical del Tercer Ejército; sus fuerzas ascendían a unos veinte mil hombres, más aproximadamente unos trescientos o cuatrocientos tanques todavía intactos, por lo cual se consideraban tropas altamente vulnerables.

Tal y como había pronosticado la señora Meir, cuando se hizo evidente la victoria judía, las Superpotencias inmediatamente se pusieron de acuerdo para un alto el fuego. Por último, se puso en movimiento la oxidada maquinaria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Poco después de las diez de la noche del domingo, en Nueva York; exactamente después de las cuatro de la madrugada en la zona de guerra; se reunió el Consejo de Seguridad y, tras un breve debate, se adoptó la Resolución 338, apoyada tanto por los Estados Unidos como por Rusia. La resolución requería a ambas partes en lucha para que cesara el fuego inmediatamente, así como toda clase de actividades militares. Se concedía a ambos bandos un plazo de doce horas para que lo hiciesen desde las posiciones que ocuparan en ese momento. El hecho de que el presidente Sadat, que días antes había declarado que no aceptaría un alto el fuego a no ser que Israel se retirase de todos los territorios ocupados en 1967, era algo que ahora se remplazaba por un alto el fuego "in situ", y esta circunstancia atestiguaba más que ningún otro hecho el cambio decisivo que se había operado en el campo de batalla. La resolución también instaba a ambas partes para que, después que entrase en vigor el alto el fuego, se sometiesen a la Resolución 242 del Consejo de Seguridad, en todas sus partes, y concluía con la provisión de que "inmediatamente y tras el alto el fuego se iniciaran negociaciones entre las partes interesadas, y bajo los adecuados auspicios, orientadas al establecimiento de una paz justa y duradera en Oriente Medio". Aun cuando el "cumplimiento" de la Resolución 242 se podía considerar como una concesión a los árabes, la última, en la que se instaba a unas negociaciones entre ambas partes, se consideraba como una concesión a los israelíes. Sin embargo, la resolución de alto el fuego contenía una laguna: el acuerdo no presentaba propuesta alguna sobre observaciones u obligación del alto el fuego. Éste entraría en vigor el lunes, 22 de octubre, a las 5'58 de la tarde.



-Recuperación del Monte Hermón-

La última semana de guerra fue testigo de una intensa lucha en el Norte, pero de muy pocos cambios territoriales. Las fuerzas de Israel habían penetrado en Sasa, pero, al hallarse expuestas a contraataques y muy preocupadas por sus canales de suministros, se retiraron de aquella confluencia y ocuparon posiciones más al Oeste. Israel había alcanzado sus principales objetivos en aquel frente: se había despejado todo el Golán y se hallaba bajo seguro control de Israel una enorme extensión de territorio al este de la anterior línea de alto el fuego. Más allá se hallaba la capital de Siria, claramente visible desde las posiciones israelíes. Su conquista hubiese implicado considerables dificultades militares, así como numerosas bajas, además se consideraba políticamente imprudente por muchas razones, sobre todo ante la suposición de que los rusos, en vista de su compromiso con Siria, no se quedarían de brazos cruzados si la capital de sus aliados caía en manos judías. Mientras tanto las principales unidades de las I.D.F., incluidas las aéreas y las acorazadas, se habían trasladado al Sur, al frente egipcio, donde se estaba librando la batalla decisiva de la guerra.

Sin embargo había una posición israelí que no se había recuperado todavía: la del Monte Hermón, en poder de los sirios, que la habían tomado en las primeras horas de la guerra. Era vital, no sólo para evitar que los sirios dispusieran de observación visual y electrónica desde aquel puesto, sino para asegurar estos medios para Israel con objeto de poder observar el propio corazón de Siria.

Con el alto el fuego a la vista, se realizó un intento con paracaidistas lanzados desde helicópteros y unidades de Infantería que escalaron el lado más accidentado que conducía a su cima, situada a unos 3.000 metros sobre el nivel del mar, infantería que estaría apoyada por la artillería, blindados y aviación. Los cañones sirios, emplazados alrededor de la fortaleza, lucharon obstinadamente, apoyados por los aviones, nueve de los cuales fueron derribados. A las once de la mañana del 22 de octubre, lunes, ocho horas antes de que entrara en vigor el alto el fuego, los israelíes completaron la operación con rotundo éxito: las banderas de Israel y de la brigada Golani ondearon, una vez más, en la antena de la radio sobre el fuerte: "los ojos y oídos de Israel".



-Desde el alto el fuego al fin de las hostilidades-

El Gobierno de Israel había aceptado de mala gana el alto el fuego, ya que opinaba que, después de casi tres semanas de enconada lucha y de grandes pérdidas, se le arrebataba de las manos el precio de la victoria. El presidente Sadat también lo había hecho con la esperanza de salvar al Tercer Ejército de una completa aniquilación. Finalmente, Siria anunció asimismo que aceptaba, aunque "sobre la base de una completa retirada de las fuerzas israelíes de todos los territorios árabes ocupados en junio de 1967 y más tarde...", condición que se oponía claramente a la resolución. De todos modos la lucha continuó. Entre el momento en el que se adoptó la resolución y la hora en que entró en vigor, las fuerzas israelíes habían terminado ya de cortar la carretera El Cairo-Suez. El Tercer Ejército egipcio intentó desesperadamente romper el cerco. Como Egipto no había suspendido el fuego, las I.D.F. no vieron razón alguna para hacerlo unilateralmente, y así emplearon las horas de intervalo para reforzar el círculo que rodeaba al Tercer Ejército.

A petición del presidente Sadat, se reunió el Consejo de Seguridad, en otra sesión de urgencia el martes, 23 de octubre, y una vez más, fueron las dos superpotencias las que propusieron una resolución conjunta. Esta resolución, la número 339, adoptada por 14 votos por ninguno en contra, y una sola abstención, aunque confirmaba la decisión de un inmediato cese de las hostilidades, urgía "que las fuerzas regresaran a las posiciones que ocupaban en el momento en que el alto el fuego e había hecho efectivo". Como tales posiciones eran materia de controversia y el propio destino del Tercer Ejército dependía de cual de las versiones se aceptara, esta cláusula sirvió de muy poco o más bien de nada para aclarar el tema. El Consejo de Seguridad también solicitó al Secretario General que tomase las oportunas medidas para que un grupo de observadores de las Naciones Unidas se trasladara a Oriente Medio, con objeto se supervisar el cumplimiento del alto el fuego.

A pesar de esta nueva resolución, la lucha continuó. La Unión Soviética, en desesperado intento de salir fiador de su cliente egipcio y restablecer su credibilidad ante los ojos de los árabes, se enzarzó en una serie de movimientos militares y diplomáticos que sin duda indicaban su voluntad de intervenir unilateralmente en el conflicto, siempre con el exclusivo objeto de salvar al Tercer Ejército. El Secretario del Partido, Breznev, envió una enérgica nota al Gobierno de los Estados Unidos apremiando el envío de fuerzas de las dos Superpotencias para que reforzasen el alto el fuego, añadiendo que, si los Estados Unidos se negaban a ello, entonces la Unión Soviética se vería obligada a actuar sola. Simultáneamente, la C.I.A. informaba de la presencia de siete buques de desembarco y dos portahelicópteros para transporte de tropas en aguas del Mediterráneo; además, se hallaban en estado de alerta siete divisiones soviéticas aerotransportadas, con una división a nivel de superalerta, dispuesta a actuar en el acto. Un nuevo elemento en la situación demostraba que las Fuerzas Aéreas soviéticas había retirado la mayor parte de los grandes transportes empleados en los suministros aéreos a Egipto y Siria a sus bases rusas. Por tanto, podrían llegar a emplearse para transportar tropas soviéticas a la zona del conflicto.

Para evitar cualquier movimiento precipitado por parte de la Unión Soviética, el Gobierno de los Estados Unidos decidió una alerta nuclear mundial, recibiendo todos los mandos la orden de adoptar el estado de defensa 3, estado superior al de una defensa normal de tiempos de paz, situación en la que las tropas esperaban órdenes más concretas y se cancelaban todos los permisos. A continuación, se rumoreó en Washington que esta alerta nuclear mundial se había producido más debido a consideraciones internas que a otros factores, puesto que el escándalo de Watergate había alcanzado otro punto crucial aproximadamente por aquellas fechas, como resultado de la decisión de Nixon de despedir a su fiscal especial Archibald Cox, que estaba investigando el escándalo. Este alegato fue desmentido enérgicamente por todos los implicados directamente en el asunto. En todo caso, el "debate acerca de una alerta nuclear" desapareció con la misma rapidez que había surgido. Dentro del Consejo de Seguridad se estableció un compromiso mediante el cual se excluirían a los miembros permanentes del Consejo y, en consecuencia, a las dos superpotencias de la inmediata operación de lograr la paz. El Secretario General de las Naciones Unidas, Kurt Waldheim, recibió la aprobación unánime al proponer se enviasen fuerzas de Austria, Finlandia y Suecia, entonces de guarnición en Chipre, a la zona de guerra de Oriente Medio.

La alerta nuclear de los Estados Unidos situó en un primer plano la tensión latente entre los Estados Unidos y sus aliados de la O.T.A.N. que protestaban por no haber sido consultados de antemano. Los Estados Unidos respondieron haciendo hincapié en su irritación hacia los países europeos por no haber ayudado a los americanos en el asunto de Oriente Medio. Excepto Portugal, que había concedido permiso de aterrizar a los aviones americanos para que desde las Islas Azores se dirigiesen a Israel con suministros de guerra, ninguna otra nación europea se prestó a colaborar con los americanos durante la Guerra del Yom Kippur.

El acuerdo o, más bien, el "arreglo" establecido por las Superpotencias no se reflejó inmediatamente en el frente de batalla. El jueves se renovó la lucha en el área de Suez y, una vez más, los observadores enviados desde El Cairo fracasaron en su intento de establecer una satisfactoria línea de alto el fuego. Era realmente desesperada la solicitud de ayuda del Tercer Ejército. Los hombres llevaban cuatro días aislados, y los cálculos más generosos estimaban que no podrían resistir otra semana. Israel permitió el paso de un envío de plasma sanguíneo destinado a los heridos, pero se negó a autorizar el paso de provisiones, incluso agua, ya que tales provisiones contribuirían al establecimiento de una base bien consolidada que en el futuro pudiera constituir una nueva amenaza, o agresión.

Hasta entonces, Egipto sólo había informado de la captura de cuarenta y ocho israelíes, y Siria, que había mostrado por televisión a los prisioneros judíos, no había informado nada en este sentido, mientras que Israel, en la mañana del 24 de octubre contaba con mil trescientos prisioneros de guerra, novecientos ochenta y ocho egipcios, doscientos noventa y cinco sirios, doce iraquíes y cinco marroquíes. Resultó entonces palpable que, a pesar de lo establecido en este terreno por la Convención de Ginebra, los árabes se preparaban para usar como carta escondida en la manga el tema sentimental de los prisioneros de guerra. Otra carta que se estaba ya usando era el mantenimiento de un bloqueo naval en los estrechos de Bab-el-Mandeb, en la entrada sur del Mar Rojo, considerado por Israel como acto de guerra y como violación del alto el fuego.

Mientras los demás frentes se mantenían tranquilos durante el 26 de octubre, viernes, el cercado Tercer Ejército realizó un desesperado y último intento por mejorar su posición. Protegidos por el fuego de tanques y artillería, los egipcios intentaron hacerse con el control de los puentes de pontones situados al sur del Pequeño Lago Amargo y tender uno nuevo a través del Canal, al sur de Suez. Tras un combate que duró tres horas, en el cual desempeñó un importante papel la Fuerza Aérea israelí, el intento egipcio fracasó estrepitosamente, quedando su nuevo puente en ruinas. Aquel día también se tuvieron pruebas evidentes de que se desmoronaba la moral del Tercer Ejército, ya que los israelíes capturaron numerosos grupos de soldados, a menudo sin lucha, que habían desertado del grueso de sus fuerzas e intentaban regresar a su país.

El secretario de Estado norteamericano inició entonces una intensa labor de negociaciones diplomáticas para impedir el colapso del Tercer Ejército. Ya fuese motivado por la preocupación de la posibilidad de una directa intervención soviética y el consecuente peligro de enfrentamiento de las Superpotencias, o quizá por su deseo de evitar una total y completa humillación egipcia y salvar algo de la "derrota limitada" que había previsto desde un principio, lo cierto fue que el secretario de Estado presionó con dureza al Gobierno de Israel para que permitiera un suministro regular al Tercer Ejército. El sábado, 27 de octubre, veintiún días después de estallar las hostilidades, quedaron en silencio los cañones en ambos frentes. Pocas horas después, los jefes militares egipcios e israelíes se reunían en el kilómetro 101 de la autopista Suez-El Cairo; a 80 kilómetros aproximadamente de la capital egipcia; donde finalmente fijaron los detalles del suministro al Tercer Ejército.

Desde un punto de vista militar, la guerra que había comenzado en las peores circunstancias que Israel pudiera haber pensado y con las más que prometedoras condiciones con que las fuerzas árabes podrían haber esperado y para la que se habían preparado, tuvo como resultado la victoria de las fuerzas de Israel. Aunque Egipto mantenía dos grandes cabezas de puente en la ribera oriental del Canal de Suez, las fuerzas de Israel retenían unos 1.600 kilómetros cuadrados en la ribera occidental del Canal, con sus fuerzas más occidentales situadas aproximadamente a 70 kilómetros de El Cairo; el Tercer Ejército egipcio estaba atrapado y, de no ser por la intervención de las Naciones Unidas y de las Superpotencias, habría sido condenado. En el Norte, Israel retenía 600 kilómetros cuadrados de territorio más allá de la línea de tregua de 1967, llegando hasta unos 40 kilómetros de Damasco. Según cálculos americanos, las fuerzas combinadas árabes habían perdido aproximadamente unos dos mil doscientos tanques y unos cuatrocientos cincuenta aviones, mientras que Israel había perdido ochocientos tanques y ciento quince aviones. Muchos de los tanques sirios y egipcios semiquemados o averiados quedaron en territorio israelí y más tarde fueron reparados. Israel mantenía ocho mil ochocientos prisioneros de guerra, y Egipto y Siria, algo menos de cuatrocientos.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

CAI: La Guerra de desgaste 1968 a 1970


La Guerra de desgaste (hebreo: מלחמת ההתשה) fue una guerra limitada entre Egipto e Israel que tuvo lugar durante los años 1968 a 1970. Fue iniciada por Egipto en un intento de recobrar el Sinaí, del cual Israel tenía el control desde la Guerra de los Seis Días. La guerra terminó con un alto el fuego firmado entre los países en 1970 con fronteras en el mismo lugar de cuando la guerra comenzó.

Antecedentes
El razonamiento de presidente Gamal Abdel Nasser fue explicado por el periodista Mohamed Hassanein Heikal:

Si el enemigo tiene éxito en infligir 50 000 muertes en esta campaña, podremos ir a luchar, porque tenemos reservistas suficientes. Si tenemos éxito en infligir 10.000 muertes, inevitablemente se encontrarán obligados a parar de luchar, porque ellos no tienen reservistas.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) obtuvieron una victoria sin precedente derrotando al ejército egipcio en 1967 en la Guerra de los Seis Días, capturando la Península del Sinaí, hasta el Canal de Suez, quedando en manos de Israel. El ejército de Egipto, el más poderoso del mundo árabe, había sido derrotado, pero también había sido humillado. Una fuerte sensación de humillación y de anhelo de venganza estaba presente. Los choques esporádicos ocurrían a lo largo de la línea de alto el fuego y el destructor israelí "Eilat" fue hundido por los barcos egipcios con un misil, en octubre de 1967. La O.N.U y ambos países intentaron encontrar una solución diplomática con la Jarring Mission y el Plan Rogers al conflicto inútilmente. La Resolución 242 del Consejo de Seguridad de la O.N.U fue creada el 22 de noviembre de 1967 solicitando el retiro israelí a cambio de paz. Sin embargo, los esfuerzos diplomáticos no pudieron producir ningún resultado. El presidente Nasser, tenia claro que "lo que fue tomado por la fuerza se debe restaurar por la fuerza."
Gracias al significativo apoyo de armamento de su aliado, la Unión Soviética, Egipto pudo recuperarse de sus pérdidas materiales de la Guerra de los Seis Días más rápidamente de lo que Israel esperaba. También, centenares de consejeros militares soviéticos ingresaron en el país. Su presencia, junto con pilotos y naves soviéticas, amenazó extender el conflicto en una confrontación Este-Oeste.

Cronología
La guerra comenzó en junio de 1968 con el bombardeo por parte de la artillería egipcia de las líneas del frente israelí instaladas en la margen oriental del Canal de Suez. Otros bombardeos de artillería en los meses siguientes mataron a algunos soldados israelíes. La venganza de la FDI llegó en la noche del 30 de octubre, día en que los comandos helitransportados (Sayeret Matkal) destruyeron la fuente principal de electricidad de Egipto. El apagón obligó a Nasser a cesar las hostilidades durante algunos meses, para fortificar centenares de blancos importantes. Israel reforzó simultáneamente su posición en la margen este del Canal de Suez construyendo la Línea Bar Lev, un sistema de treinta y cinco pequeñas fortalezas corriendo de norte a sur a lo largo del canal protegido por la infantería.
En febrero de 1969 Egipto estaba listo para el siguiente round. El Presidente Nasser declaró el alto el fuego a partir de noviembre el año anterior para anularlo y dejarlo sin efecto. El 8 de marzo la artillería egipcia comenzó a atacar masivamente la Línea Bar Lev causando muchas bajas israelíes. Los MiG-21 soviéticos también fueron empleados en el ataque. La FDI tomó represalias con incursiones profundas en territorio egipcio que causaron severos daños. En mayo, junio y julio de 1969 fueron muertos 47 soldados de la FDI y otros 157 resultaron heridos. Aunque Egipto sufrió muchas más bajas que Israel, continuó con su postura agresiva. Israel intentó sostener el alto precio de las muertes pero era necesario encontrar una solución definitiva al conflicto.
En julio Israel respondió con la Fuerza Aérea Israelí (FAI). El 20 y el 24 de julio la FAI entera bombardeó y destruyó las posiciones antiaéreas, los tanques y la artillería del sector norteño del canal. La ofensiva aérea continuó hasta diciembre y redujo la defensa antiaérea de Egipto a casi nada.
Sin el sistema de defensa aérea, la FAI podía funcionar en el territorio del egipcio a su voluntad. El 17 de octubre de 1969 las negociaciones entre las superpotencias comenzaron. Fue dado a conocer el Plan Rogers el 9 de diciembre. Llamó a los egipcios para la "comisión por la paz" a cambio de retiro israelí del Sinaí. Ambas partes rechazaron fuertemente el plan. El Presidente Nasser optó abogar por armamento más sofisticado de la Unión Soviética para soportar los bombardeos de la FAI. Los soviéticos rechazaron inicialmente entregar las armas solicitadas.
El 22 de enero de 1970 el presidente Nasser voló secretamente a Moscú para discutir la situación. Solicitó misiles SAM, tierra-aire, baterías nuevas (incluyendo 3M9 Kub y Strela-2), lo que fue aprobado. Su despliegue requeriría a personal cualificado junto a las escuadrillas aéreas para protegerlas contra ataques israelíes. En efecto, solicitó un gran número de tropas soviéticas, algo que Moscú no podía permitirse. Entonces amenazó con dimitir, argumentando que Egipto iría a Washington para solicitar ayuda en el futuro. Los soviéticos habían invertido mucho en el régimen del presidente Nasser, así que el líder soviético Leonid Brézhnev finalmente cedió. El 30 de junio el número de personal soviético había aumentado de 2500-4000 y en enero a 10 600 - 12 150, más 100-150 pilotos. Los soviéticos dirigen la intervención, conocida como Operación Kavkaz, demostrando ser molestos para Israel. Washington temió una escalada y desaprobó la campaña de bombardeo por parte de Israel.
El 8 de abril, durante un bombardeo israelí, murieron 47 alumnos egipcios de una escuela primaria dentro de un campamento militar, poniendo fin a los ataques.
Esto dio un respiro a los egipcios para reorganizar sus fuerzas y reconstruir sus baterías SAM más cerca del canal. Los bombarderos MiG pilotados por los soviéticos proporcionaron la cobertura aérea necesaria. Los pilotos soviéticos también comenzaron a acercarse a los aviones de la FAI durante abril de 1970, pero los pilotos israelíes tenían órdenes de no responder a las provocaciones.
La política inicial israelí era evitar la confrontación directa con los soviéticos. El 25 de junio un avión israelí A-4 Skyhawk, en un ataque contra fuerzas egipcias en el Canal, fue perseguido por un par de MiG-21 pilotados por soviéticos en el Sinaí. El Skyhawk fue dañado y forzado a aterrizar en una base aérea próxima. En respuesta, Israel derribó un MiG pilotado por un soviético. El 30 de julio de 1970, un combate a gran escala implicando 20 MiG-21, ocho Mirage III y cuatro F-4 Phantom II ocurrió al oeste del Canal de Suez. Los israelíes derribaron cuatro MiG pilotados por soviéticos, y un quinto fue dañado y se estrelló en el camino de regreso a su base. Murieron tres pilotos soviéticos, mientras que la FAI no sufrió ninguna baja.
A pesar de estas bajas los soviéticos y los egipcios manejaron los recursos de defensa aérea cada vez más cerca del canal. Los SAM soviéticos funcionaron derribando aviones israelíes. Israel no podía responder con eficacia. Las baterías SAM permitirían que Egipto moviera la artillería que alternadamente podría amenazar la Línea Bar Lev. En abril de 1970 las negociaciones recomenzaron, esta vez con los EE.UU. como negociador principal. Un acuerdo de alto el fuego fue alcanzado el 7 de agosto. Éste duró tres meses y a ninguno de los dos lados le fue permitido cambiar el status quo militar dentro de las zonas que se extiendan 50 kilómetros al este y al oeste de la línea del alto el fuego.
Minutos después de que el alto el fuego entrara en vigor, Egipto comenzó a trasladar baterías SAM a la zona aun cuando en el acuerdo se habían prohibido explícitamente nuevas instalaciones militares. En octubre había cerca de 100 emplazamientos SAM en la zona.
El presidente egipcio Nasser, que se puso en mente crear una "guerra de liberación" del canal, murió de un ataque del corazón el 28 de septiembre, asumiendo el cargo el hasta entonces vicepresidente Anwar Sadat.
Durante la guerra murieron 1424 soldados israelíes y otros 3000 fueron heridos. La Fuerza Aérea Israelí perdió 14 aviones. Extraoficialmente las bajas publicadas del lado egipcio, pero el historiador israelí Benny Morris sostiene que murieron cerca de 10.000 soldados y civiles egipcios, y que fueron eliminados 98 aviones (según estadísticas de las FDI).
Ambos lados consideraban el final de la "guerra de desgaste" como una victoria. En Egipto, la guerra era considerada una victoria porque tres guerras anteriores, en 1948, 1956 y 1967 habían sido derrotados frente a Israel. Esta vez su ejército había quedado donde estaba. Del lado israelí se consideraba que habían sostenido la ofensiva egipcia y habían pensado que Egipto había demostrado que no podría batir Israel en una guerra convencional.
Anwar Sadat comenzó casi inmediatamente a planear la Guerra de Yom Kipur que tendría lugar tres años después.

CAI: La Guerra de 6 dias


Hubo algo de fortuito en las circunstancias que condujeron a la Guerra de los Seis días. Para unos historiadores, el bloqueo del estrecho de Tirán será considerado como la causa esencial. Para otros, lo será la decisión del gobierno sirio de despertar el conflicto dormido, intensificando las acciones terroristas. Todos asignarán un papel importante a la actitud de la Unión Soviética, que empujaba a Egipto a movilizar sus fuerzas para ejercer intolerables presiones en el frente sur.

Lo cierto es que todos estos factores no fueron más que chispas que, por separado, no amenazaban con encender la pólvora. Los acontecimientos históricos tienen siempre un contexto mucho más amplio que el incidente inmediato que parece haberlos provocado.

Las verdaderas causas de la guerra de 1967, como la de los conflictos precedentes, deben buscarse en la sistemática hostilidad de la política árabe hacia Israel. Hacía tanto que el clima de odio persistía, como una hoguera impregnada de combustible, que el incendio sólo era cuestión de un hecho fortuito. Las dos guerras mundiales no fueron provocadas por Sarajevo ni por Danzig, sino por el contexto internacional de la época. Lo mismo que el conflicto árabe-israelí debía surgir, más pronto o más tarde, de la situación general, de esta concentración de salvaje beligerancia, de hostilidad y de rechazo a admitir la existencia de Israel.

El odio se había hecho demasiado fuerte para poder contenerlo. Era alimentado por una concepción falaz que excluía a Israel del Próximo Oriente, tanto en el pasado como en el presente y en el futuro. Era mantenido e incluso atizado por una jactancia arrogante y fanfarrona que las masas árabes tomaron sin duda mucho más en serio que el propio Nasser. En resumen, Próximo Oriente estaba sobrecargado de ideas y de emociones, siempre a punto de estallar. La guerra no la determinó un acontecimiento aislado, sino el sistemático rechazo del mundo árabe a reconocer a Israel su personalidad histórica y su destino soberano.

CAI: Guerra del Sinaí


La Guerra del Sinaí, llamada también la crisis de Suez o bien la guerra de Suez, fue una contienda militar librada sobre territorio egipcio en el año 1956, que implicó a la alianza militar formada por el Reino Unido, Francia e Israel contra Egipto.

Causas de la intervención francesa e inglesa
El Canal de Suez, financiado por Francia y Egipto, comenzó a operar en 1869, convirtiéndose rápidamente en un enlace vital entre Gran Bretaña y su colonia más importante, la India. Dada esta relevancia, Gran Bretaña compró su participación al gobierno egipcio. El canal conservó su importancia incluso tras la independencia de la India, puesto que se transformó en la principal ruta para transportar petróleo desde el Golfo Pérsico a Europa, resultando, por tanto, vital para todas las economías de Europa Occidental.
El oficial del ejército egipcio Gamal Abdel Nasser encabezó en 1952 un golpe de estado contra el gobierno del rey Faruq I de Egipto, reemplazando las políticas pro-europeas de éste último con una nueva política panarabista. En junio de 1956 Nasser fue elegido presidente y, como parte de su nueva política, implantó en el país lo que denominó el Nacionalismo Socialista Árabe. Posteriormente el gobierno de Nasser compró tanques a Checoslovaquia y reconoció diplomáticamente a la República Popular China. Con Nasser a la cabeza de Egipto, desató una campaña anti-occidental, por lo que buscó nacionalizar el Canal de Suez (hasta ese momento en posesión anglo-francesa), afectando los intereses económicos británicos y franceses, firmando a su vez acuerdos de ayuda mutua con Siria y Jordania.
La influencia del presidente Nasser en el mundo árabe y sus proclamas anti-israelíes eran tan significativas, que afectaba a la seguridad de Israel, y provocaba la antipatía de Gran Bretaña y Francia. En consecuencia, Inglaterra y EEUU se negaron a financiar la construcción de la Presa de Asuán, como se habían comprometido con anterioridad. Nasser en respuesta nacionalizó el canal el 26 de julio de 1956 con el objetivo de financiar tal construcción, lo que irritó considerablemente a Francia y al Reino Unido, principales accionistas del Canal de Suez y máximos beneficiarios del petróleo que por él circulaba.

Causas de la intervención israelí
En 1947 se aprobó el Plan de la ONU para la partición de Palestina, resolución que contemplaba la formación de dos Estados sobre el mandato británico. Los Estados árabes circundantes, así como la dirigencia árabe-palestina, rechazaron este acuerdo y le declararon la guerra al Estado judío al momento de declarar su independencia, lo que provocó la Guerra árabe-israelí de 1948, en la que participó, entre otros, Egipto. Esta guerra acabó con una victoria de Israel, que no sólo obtuvo su independencia, sino que vio su territorio ampliado con respecto al trazado del plan original de la ONU.
La victoria israelí causó un profundo sentimiento de humillación en la opinión pública de los países árabes, que demandaban una nueva guerra para destruir a Israel. Nasser, como político nacionalista, no podía permanecer insensible a estas demandas ante el riesgo de perder el apoyo popular, y por ende el poder, por lo que convirtió a Egipto en uno de los principales instigadores de la guerra de guerrillas contra Israel.
Al nacionalizar el canal el 26 de julio de 1956, Nasser ordenó el bloqueo de los estrechos de Tirán, vía de acceso a Eilat, principal puerto mercantil israelí en el Golfo de Aqaba y que le permitía comunicarse con los mercados del Sudeste de Asia a través del Mar Rojo y del Índico. En octubre de 1956, Egipto, Siria y Jordania firmaron una alianza militar, incrementando aún más la presión sobre Israel.

El plan de invasión
En una reunión en las afueras de París, Francia y el Reino Unido, contrariados por la nacionalización del Canal de Suez, acordaron aliarse con Israel, que buscaba castigar a Egipto por su apoyo a las guerrillas y su bloqueo de los estrechos de Tirán. El pacto alcanzado incluía una primera invasión israelí del Sinaí, seguida de una oferta de mediación anglo-francesa, que en caso de ser rechazada, se convertiría en casus belli contra Egipto.

El avance
El 29 de octubre de 1956, Israel decretó la movilización de sus fuerzas armadas a través de una planificación eficiente en sólo cuatro días y lanzó la invasión del Sinaí y de la Franja de Gaza, alcanzando rápidamente la zona del Canal de Suez. El desarrollo del conflicto fue para los israelíes de una planificación exitosa en el sentido de introducir la sorpresa, por lo cual afectó en todos sus aspectos al ejército egipcio. La subsiguiente oferta de mediación de Francia y el Reino Unido fue rechazada por Egipto, tal como esperaban, por lo que los dos países europeos comenzaron a bombardear a este último desde sus bases en Chipre y Malta el 31 de octubre. Reino Unido y Francia reunieron 80.000 hombres y una flota de más de 100 barcos, entre los que había 7 portaaviones. Nasser respondió hundiendo barcos comerciales en el canal, hasta un total de 40, lo que lo convirtió a la región en intransitable hasta principios de 1957. Los bombardeos fueron seguidos por un despliegue de paracaidistas en Port Said a partir del día 5 de noviembre, donde aviones y buques ingleses y franceses intervinieron en el conflicto para proteger el Canal de Suez, atacando Port Said y Port Fuad, por lo cual las tropas israelíes detuvieron su avance a 16 km al este del canal, situación que fue rechazada por los Estados Unidos, lo que permitió a Egipto la nacionalización del Canal; el mismo día que Israel completaba la conquista del Sinaí.
El día decisivo fue el 4 de noviembre, cuando definitivamente quedó la península del Sinaí en poder de Israel, completando la ocupación de dicha zona, con excepción de la franja ribereña del canal, encontrando simultáneamente al ejército egipcio derrotado. El 5 de noviembre de 1956, se dispuso el cese al fuego por parte de las Naciones Unidas.
Posteriormente las Naciones Unidas acordó la retirada de las fuerzas israelíes de la Península del Sinaí y la Franja de Gaza, del mismo modo que accedió a reconocer la frontera egipcio-israelí como una línea de tregua, la misma existente antes del conflicto acordada en el armisticio de 1949, siendo garantizada por las fuerzas de emergencia de las Naciones Unidas que se instalaron en territorio egipcio, ya que Israel no aceptó la instalación en su territorio de fuerzas de paz, acordándose la libre navegación de buques de Israel en el Estrecho y Golfo de Tirán.

La retirada
Estados Unidos y la Unión Soviética estaban en contra de la intervención de la triple alianza por distintas razones. La Unión Soviética se había convertido en uno de los principales aliados de Siria y buscaba incrementar su popularidad en el mundo árabe.
Estados Unidos, por su parte, alegó no haber sido informado de la invasión por sus aliados, y la administración de Dwight Eisenhower tenía que demostrar al mundo que no permitiría esa clase de comportamientos por parte de sus aliados si pretendía que sus denuncias de la intervención soviética en Hungría tuvieran alguna clase de credibilidad. El 30 de octubre Estados Unidos había llevado al Consejo de Seguridad una resolución que pedía la retirada israelí, aunque dicha resolución fue vetada por Francia y el Reino Unido.
La amenaza económica de Estados Unidos, unida a la amenaza de agresión de la Unión Soviética (que dijo planear usar "modernas armas de destrucción" contra Londres y París), fue determinante para la retirada de los aliados del Sinaí. Esta retirada fue auspiciada por Lester Pearson, quien sugirió la creación de un cuerpo especial de interposición, la UNEF y los Cascos Azules, entre Egipto e Israel, sugerencia que fue aprobada en la ONU y que más tarde le valió a Pearson el Premio Nobel de la Paz de 1957.
La retirada de los tres aliados se completó a principios de 1957. Israel había conseguido sus objetivos principales de asegurar el paso libre de barcos en los Estrechos del Tirán y el final de las incursiones guerrilleras dentro de su territorio. Reino Unido y Francia no consiguieron evitar la nacionalización del canal de Suez y perdieron influencia, mientras que Estados Unidos se convirtió en pieza clave en el Medio Oriente.

Consecuencias
Para Francia y el Reino Unido, la retirada forzada de la guerra fue una comprobación desalentadora de que ya no eran más que potencias subordinadas a los dos grandes poderes de la época, Estados Unidos y la Unión Soviética. El primer ministro británico, Anthony Eden, presentó la dimisión por la participación de su país en la guerra, mientras que en Francia, De Gaulle aumentó su desconfianza hacia Estados Unidos.
En Israel, la retirada forzosa dejó un sentimiento mixto, ya que aunque el ejército israelí no había encontrado ningún obstáculo serio en su avance por el Sinaí y su consiguiente victoria militar, demostró cuanto valía como fuerza militar y potencia en la región, a pesar de que ninguno de los objetivos políticos de la guerra había sido alcanzado: Egipto no se comprometió a modificar su actitud hacia Israel, aunque, al menos, reabrió el paso de los estrechos de Tirán a la circulación de barcos israelíes y permitió el asentamiento de la UNEF en la frontera con Israel.
Nasser se alzó como el claro beneficiado de la guerra. Aunque militarmente sólo había obtenido fracasos, políticamente salió reforzado ya que el canal continuó nacionalizado como propiedad egipcia y, ante los ojos de la opinión pública árabe, se había opuesto al Reino Unido, a Francia, y, sobre todo, a Israel sin haber sido derrocado del poder. Nasser en ese entonces fue aclamado como un héroe en el mundo árabe.
Sin un cambio de actidud por ninguna de las partes, era evidente que la crisis entre Israel y Egipto no tardaría en repetirse. En junio de 1967, tras un nuevo bloqueo egipcio de los estrechos de Tirán, estalló la Guerra de los Seis Días, continuación natural de esta guerra.
No se obtuvo la paz, sino que se volvió a la misma situación antes del inicio del conflicto y las fuerzas de emergencia de Naciones Unidas tomaron posesión a lo largo de la frontera de ambos países, cuyo objetivo era el de asegurar el cumplimiento del cese de las hostilidades.

sábado, 25 de septiembre de 2010

CAI : Guerra árabe-israelí de 1948


La guerra árabe-israelí de 1948, también conocida por los israelíes como Guerra de la Independencia (hebreo: מלחמת העצמאות) o Guerra de Liberación (hebreo: מלחמת השחרור), fue el primero de una serie de conflictos armados que enfrentaron al Estado de Israel y a sus vecinos árabes, en lo que se conoce globalmente como el conflicto árabe-israelí. Para los árabes palestinos, esta guerra marcó el comienzo de lo que ellos denominan Nakba (en árabe النكبة, "Catástrofe").
Las Naciones Unidas acordaron la partición del Mandato Británico de Palestina en dos estados: uno árabe y otro judío, resolución aceptada por la dirigencia judía y rechazada por los árabes.
Dicho mandato expiraba el 15 de mayo de 1948. Seis horas antes (para no coincidir con el shabat), durante la tarde del 14 de mayo, fue proclamada por David Ben-Gurión la independencia de Israel en Tel Aviv, reconocida rápidamente por Estados Unidos, la Unión Soviética y muchos otros países. El mismo día de la retirada británica de la región, tropas libanesas, sirias, iraquíes, egipcias y transjordanas, apoyadas por voluntarios libios, saudíes y yemeníes, comenzaron la invasión del recién proclamado Estado judío.

Contexto

Tras la derrota del Imperio otomano en la Primera Guerra Mundial, la Sociedad de Naciones garantizó a británicos y franceses la administración temporal de las provincias otomanas. Estas regiones, que bajo el dominio otomano se denominaron vilayatos, pasaron a llamarse mandatos. Franceses y británicos, trazando arbitrariamente fronteras, dividieron el área en cuatro secciones.
La cuarta sección fue creada a partir de lo que se conocía como “Siria del Sur”. La región fue oficialmente denominada como “Mandato Británico de Palestina”. Esta región, cuyas fronteras fueron revisadas repetidamente bajo la dirección de Winston Churchill, a su vez se dividían en dos regiones administrativas: la parte oriental al río Jordán se conoció como Transjordania (que en 1950 pasaría a renombrarse como Jordania), mientras que el área occidental siguió conservando el nombre de Palestina.
En 1922 la población del mandato (incluyendo Transjordania) estaba conformada por 589.200 musulmanes, 83.000 judíos, 71.500 cristianos y 7.600 de otras confesiones. Durante todos estos años la inmigración judía fue aumentando, en gran parte debido a la persecución que los judíos sufrían en Europa. Esta inmigración, junto con los contínuos llamamientos para el establecimiento de un estado judío en Palestina, no fue bien recibida por los árabes.
Bajo el liderazgo de Amin al-Husayni, el gran mufti de Jerusalén, los árabes locales se rebelaron contra los británicos y atacaron repetidamente a la creciente población judía. Estos ataques dieron lugar a diversos disturbios como el motín de Palestina de 1920, el motín de Jaffa de 1921 o el motín palestino de 1929, en el que 135 judíos fueron asesinados en Hebrón y alrededores.

Balance inicial de fuerzas

Fuerzas del Yishuv
En noviembre de 1947, la Haganá contaba con una fuerza móvil, Hish, compuesta por 20.000 soldados y 10.000 reservistas (con edades comprendidas entre los 18 y 25 años) y una unidad de élite, Palmaj, compuesta por 2100 soldados y 1000 reservistas. Todas estas unidades estaban respaldadas por una fuerza de guardia (Heil Mishmar) compuesta por hombres y mujeres de más de 25 años. Así las fuerzas del yishuv ascendían a cerca 35.000 soldados: de 15.000 a 18.000 soldados de la Haganá más la fuerza de guardia, unos 20.000. Los otros dos grupos clandestinos, Irgún y Lehi, contaban con 2000 y 500 miembros respectivamente. Cabría añadir, además, a aquellos soldados que lucharon en el ejército británico en la Segunda Guerra Mundial y que no sirvieron en ninguna de las milicias sionistas clandestinas, pero que prestaron apoyo logístico y experiencia durante la guerra.
Para septiembre de 1947, la Haganá poseía 10.489 rifles, 3500 pistolas y 760 morteros aproximadamente, más las adquiridas del enemigo durante los primeros meses de hostilidades. Además, entre octubre de 1947 y julio de 1948, el Yishuv fabricó 3 millones de balas, 150.000 granadas, 16.000 pistolas y 210 morteros. Se calcula que antes de que llegaran armas de Checoslovaquia como parte de la Operación Balak, solo uno de cada tres soldados estaba armado, excepto en el Palmaj que eran dos de cada tres. Hay que añadir que, inicialmente, la Haganá no contaba con artillería, vehículos armados, armas anti-tanques o anti-aéreas.

Fuerzas árabes
Fuerzas árabe-palestinas

Por parte palestina, existían dos organizaciones paramilitares formadas por jóvenes: una fiel a Husayni, Futuwa y otra anti-Husayni, Najjada (“cuerpos auxiliares”). Estos grupos contaban con alrededor de 12.000 voluntarios.
En diciembre, Abd-al Qadir Husseini llegó a Jerusalén con cientos de combatientes que habían sido entrenados en Siria y que formaban el Santo Ejército.
En cuanto al equipamiento de las fuerzas palestinas, este era muy pobre. Los británicos confiscaron gran parte de su arsenal en la Gran Revuelta Árabe y durante la Segunda Guerra Mundial.

Ejército Árabe de Liberación
El Ejército Árabe de Liberación (Jaysh al-Inqadh al-Arabi) fue puesto en marcha por la Liga Árabe. Contaba con alrededor de 6000 voluntarios, la mayoría de ellos procedentes de países árabes, y estaba liderado por Fawzi al-Qawuqji.

Transjordania
El ejército transjordano, denominado Legión Arabe, había sido fundado por Frederick Peake (Peake Pasha) como una unidad del ejército británico. Al obtener la independencia la zona bajo la égida de la dinastía hachemita, pasó a depender del nuevo estado. Era la única fuerza realmente efectiva de los ejércitos árabes. Armados, entrenados y dirigidos por oficiales británicos, los 8000 soldados transjordanos contaban con el apoyo de 40 piezas de artillería y 75 vehículos armados. En enero de 1948, se incorporaron 3000 soldados más.

Iraq
n 1948 Iraq tenía un ejército de 21.000 hombres y una fuerza aérea de 100 aviones, la mayoría británicos. Los iraquíes se comprometieron enviar 5.000 hombres, aunque finalmente llegaron a los 18.000.

Egipto
n 1948 Egipto estaba capacitado para enviar a un máximo de 40.000 soldados, aunque inicialmente enviaron a 10.000 hombres bajo las órdenes de Ahmed Ali al-Mwawi. La fuerza aérea egipcia contaba con alrededor 54 aviones. Tras la segunda tregua, los egipcios enviaron a cerca de 20.000 soldados en trece batallones equipados con 135 tanques y 90 piezas de artillería.

Siria
Siria tenía 12.000 soldados al comienzo de la guerra. La fuerza aérea siria contaba con 50 aviones, 10 de ellos modelos de la Segunda Guerra Mundial.

Líbano
El ejército libanés era el más pequeño de los ejércitos árabes, contaba con solo 3500 efectivos.

Arabia Saudí y Yemen
Arabia Saudí envió un contingente de entre 800 y 1200 soldados, bajo la dirección del ejército egipcio. Yemen envió también un indeterminado número de hombres.

Fuerzas británicas en Palestina
Alrededor de 100.000 soldados británicos estaban desplegados en Palestina.

Fases de la guerra
29 de noviembre de 1947 - 1 de abril de 1948
El día siguiente de la resolución 181 de la ONU siete judíos fueron asesinados por árabes en tres incidentes distintos: a las ocho de la mañana tres árabes atacaron un bus que hacía el trayecto Netanya-Jerusalén, matando a cinco pasajeros judíos. Media hora después, un nuevo ataque en un autobús causaba un nuevo muerto. Hubo un nuevo asesinato de un hombre de 25 años en Jaffa, donde algunos hablaban de asesinatos de árabes por parte de judíos.2 También hubo incidentes en las cárceles.
En Jerusalén el Supremo Comité Árabe proclamó una huelga general de tres días, hasta el jueves 2 de diciembre que debía ser seguida de una demostración de fuerza en la plegaria del viernes. La sentencia del Comité incluía ocho resoluciones, la última de las cuales exigía al gobierno británico la cesión inmediata de Palestina al pueblo árabe. Los ataques se intensificaron y el 11 de diciembre, el corresponsal de The Times en Jerusalén estimó el número de muertos en unos 130, de los cuales cerca de 70 eran judíos, 50 árabes y 4 británicos.3
Con el paso del tiempo creció la violencia entre los contendientes. Incursiones, bombardeos y diversos ataques que entre noviembre de 1947 y febrero de 1948 habían ocasionado más de setecientos muertos y mil ochocientos heridos entre todos los bandos. Las fuerzas se organizaron cada vez mejor. La Legión Árabe atacó un convoy de autobuses civiles judíos el 14 de diciembre y el 18 las fuerzas de la Haganá se movieron de sus posiciones fortificadas en los kibutz atacando el poblado de Al-Khisas. Tres semanas más tarde comenzaron a formarse milicias árabes de guerrilla para luchar contra las fuerzas judías. El mayor grupo lo conformó el Ejército Árabe de Liberación, creado por la Liga Árabe y comandado por el nacionalista árabe Fawzī al-Qawuqjī. En enero y febrero milicias guerrilleras árabes atacaron comunidades judías del norte de Palestina, aunque sin conseguir ningún resultado.
Los árabes concentraron sus esfuerzos en cortar la comunicación de las zonas hebreas con las zonas de población mixta. Mientras, la Haganá se aprovisionaba de armas provenientes de Checoslovaquia.

1 de abril de 1948 - 15 de mayo de 1948
Las fuerzas judías demostraron ser militarmente más fuertes que lo que imaginaron los árabes y para mayo ya atacaban aldeas y ciudades árabes, especialmente aquellas que controlaban el camino a poblaciones judías aisladas.
El camino a Jerusalén fue obstaculizado por soldados árabes que se encontraban apostados en las aldeas que lo rodeaban y la ciudad estaba bajo sitio árabe. Numerosos convoyes judíos que proporcionaban alimentos y otras necesidades a la ciudad fueron atacados. En la Operación Najshón, la Haganá continuó los ataques contra las fuerzas árabes y abrió temporalmente el camino a Jerusalén (20 abril).
Alguna de las aldeas cercanas a Jerusalén fueron atacadas y devastadas por los judíos. Tal fue el caso del ataque a Deir Yassin en la que se calcula que las fuerzas de Irgún y Lehi asesinaron a 250 árabes.4 No obstante, estas actuaciones fueron denunciadas por Ben-Gurión, que pretendía distanciar a la Haganá de los atacantes. Estos ataques provocaron pánico en los árabes y muchos de ellos optaron por huir. Igualmente, los ataques árabes contra judíos también se recrudecieron: así, el 13 de abril los árabes atacaron un convoy médico que iba de camino al hospital Hadasa en el que cerca de 77 doctores, enfermeros y otros civiles judíos fueron asesinados.
En el período comprendido entre abril y mayo, las fuerzas judías, mediante el Plan Dalet (cuyo objetivo primordial era lograr una continuidad territorial en lo que sería el futuro Estado judío), lograron conquistar varios poblados árabes; y ciudades mixtas tales como Tiberíades, Haifa, Safed, Beit She'an, Jaffa y Acre, provocando al mismo tiempo la huida de gran parte de las poblaciones árabes que allí habitaban. Al mismo tiempo el Yishuv pudo obtener por diversos medios una suma importante de nuevas armas provenientes del exterior, principalmente de Checoslovaquia.
Mientras tanto, se sucedían frenéticos contactos diplomáticos entre las partes. El 10 de mayo Golda Meir representó al yishuv en la última de una serie de reuniones secretas entre judíos y el rey transjordano Abdullah. A raíz de estas reuniones, durante meses existió un acuerdo tácito entre sionistas y transjordanos por el cual se impediría la creación de un estado árabe-palestino, siendo Transjordania quien controlaría el territorio árabe. Sin embargo, en la reunión del 10 de mayo el rey Abdullah ofreció la autonomía del yishuv a los judíos, pero única y exclusivamente bajo dominio de un agrandado reino hachemita, cosa que los judíos consideraron inaceptable.
El 13 de mayo la Liga Árabe acordó enviar tropas a Palestina cuando el Mandato Británico expirara y el rey Abdullah fue designado comandante en jefe de las fuerzas armadas árabes.

15 de mayo de 1948 - 11 de junio de 1948
El Mandato Británico en Palestina expiró el 15 de mayo, si bien el futuro primer ministro israelí, David Ben-Gurión, declaró la independencia el 14, reconocida rápidamente por la Unión Soviética, Estados Unidos y otros países.
En los días siguientes a la declaración de independencia del Estado de Israel, aproximadamente 1000 libaneses, 5000 sirios, 5000 iraquíes y 10.000 soldados egipcios invadieron al recién creado estado. Cuatrocientos soldados transjordanos, por su parte, ayudados por voluntarios sirios, libios y yemeníes invadieron el corpus separatum, rodeando Jerusalén y sus alrededores.
En un cablegrama oficial del secretario general de la Liga Árabe al secretario general de la ONU el 15 de mayo de 1948, los estados árabes aseguraron que su objetivo era crear un único estado árabe en Palestina, en lugar de lo acordado por la resolución 181 que proponía la creación de un estado árabe y otro judío.
Israel, Estados Unidos y los soviéticos calificaron la entrada de los ejércitos árabes en Palestina como una agresión ilegal. El secretario general de la ONU, Trygve Lie, aseveró que aquella era “la primera agresión armada desde el final de la Segunda Guerra Mundial”.
El 26 de mayo de 1948 se constituyeron las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), quedando unificadas las fuerzas paramilitares de la Haganá, Palmaj, Lehi e Irgún.
Conforme iba avanzando la guerra, las IDF iban incrementando su número de efectivos: en julio de 1948 contaban con 63.000 efectivos; en la primavera del año siguiente, éstos ascendían a 115.000. Los árabes contaban, por su parte, con 40.000 soldados en julio de 1948, 55.000 en octubre del mismo año y un poco más el año siguiente.
La aviación israelí fue puesta bajo el control del Sherut Avir, el servicio aéreo en noviembre de 1947. Inicialmente, las operaciones aéreas partían del pequeño aeropuerto civil de Sde Dov en Tel Aviv. El 10 de mayo de 1948 Sherut Avir cambió su nombre por el de Fuerza Aérea Israelí.
Al comienzo de la guerra, la primera misión de las IDF fue la de impedir el avance árabe hasta que llegaran refuerzos y armas. La mayor lucha fue librada a medio camino entre Jerusalén y Tel Aviv entre soldados transjordanos y fuerzas israelíes. Abdullah ordenó a Glubb Pasha, comandante transjordano, entrar en Jerusalén. Así, entre el 19 de mayo y el 28 de mayo se libraron duros ataques. Los árabes tuvieron éxito y expulsaron a las fuerzas israelíes tanto de los barrios árabes como del barrio judío en la ciudad vieja de Jerusalén. Todos los habitantes judíos de la ciudad vieja fueron expulsados por los transjordanos. Mientras, las tropas iraquíes fracasaban atacando a los asentamientos israelíes y tomaron posiciones defensivas alrededor de Yenín, Nablús y Tulkarem.
El 24 de mayo de 1948 fuerzas judías en el área de Latrún atacaron a la Legión Árabe en la operación Bin-Nun A. El 1 de junio de 1948 repetían la operación bajo el nombre de Bin-Nun B. Ambos ataques fallaron y las fuerzas israelíes sufrieron numerosas bajas.
En el norte, el ejército sirio era bloqueado en el kibutz Degania por colonos. En el sur, un ataque egipcio permitió entrar en varios kibutzim, pero fueron repelidos cerca de Ashdod.
Las fuerzas israelíes no sólo controlaban el territorio que les asignó la ONU, sino que conforme iba avanzando la guerra lo ampliaron.

Primera tregua (11 de junio de 1948 - 8 de julio de 1948)
La ONU, gracias a la mediación de Folke Bernadotte, declaró una tregua el 29 de mayo, pero esta no tuvo efectos hasta el 11 de junio, durando 28 días. Se declaró, además, un embargo de armas con el objetivo de impedir el rearme tanto de israelíes como de árabes.
Durante el cese del fuego Bernadotte presentó un nuevo plan de partición que otorgaba Galilea a los judíos y el desierto del Néguev a los árabes, pero ambas partes lo rechazaron. El 8 de julio terminó la tregua: el general egipcio Muhammad Naguib atacaba posiciones israelíes.

8 de julio de 1948 – 18 de julio de 1948
En los diez días que transcurrieron entre la primera y la segunda tregua tuvieron lugar distintas operaciones ofensivas israelíes destinadas a capturar el territorio que había caído en manos de los árabes.

Operación Dani
Con el objetivo de conquistar el territorio árabe alrededor de Tel Aviv, el 11 de julio de 1948 los israelíes capturaron la ciudad de Lod y su aeropuerto, defendido por el ejército transjordano, milicias palestinas locales y el Ejército Árabe de Liberación, en la que los bombardeos (utilizados por primera vez en el conflicto) jugaron un papel esencial. El día siguiente, 12 de julio, Ramla caía también en manos israelíes.
El 15 y el 16 de julio los israelíes lanzaron una ofensiva para capturar el área de Latrún, pero no lo consiguieron. Los ataques se prolongaron hasta el 20 de julio.

Operación Dekel
Tuvo lugar en el norte. Así, el 16 de julio Nazaret fue tomada por los israelíes. El 18 de julio también lo fue toda la baja Galilea.

Operación Kedem
Se pretendía conquistar Jerusalén Oriental. Fue llevada a cabo el 8 de julio por los grupos paramilitares de Irgún y Lehi con la ayuda de la Haganá. Tras intensos combates, el 14 de julio lograron capturar la ciudad árabe de Malha, pero en el camino a la zona antigua de Jerusalén las fuerzas israelíes fueron repelidas.

Segunda tregua (18 de julio de 1948 - 15 de octubre de 1948)
A las 19 horas del 18 de julio entró en vigor la segunda tregua del conflicto, después de los esfuerzos diplomáticos de la ONU.
El 16 de septiembre, Folke Bernadotte, mediador de la guerra designado por la ONU, propuso una nueva partición de Palestina. Su propuesta defendía la existencia de dos estados independientes. La propuesta contenía siete premisas básicas, que establecían la sustitución de la tregua por una paz formal o un armisticio, se debía reconocer al estado de Israel y se debía facilitar la vuelta de exiliados y danmificar a los perjudicados con la guerra. Sin embargo, Bernadotte fue asesinado por el grupo Lehi al día siguiente de presentar su propuesta. Fue sustituido por Ralph Bunche y la propuesta de paz quedó en punto muerto.

15 de octubre de 1948 - 20 de julio de 1949
Entre el 15 de octubre y el 20 de julio Israel desarrolló una serie de operaciones militares destinadas a expulsar a los ejércitos árabes y asegurar las fronteras de Israel, logrando expulsar a los ejércitos sirio, libanés e iraquí de toda Galilea y al ejército egipcio de todo el desierto del Neguev, consolidando al mismo tiempo sus posiciones en la parte oeste de Jerusalén y las zonas cercanas al centro del país.
El 24 de octubre, las Fuerzas de Defensa Israelíes lanzaron la Operación Hiram y capturaron toda la zona superior de Galilea, expulsando definitivamente al Ejército Árabe de Liberación y el ejército libanés hacia el interior del Líbano. La ofensiva militar resultó en un éxito rotundo hacia el final del mes, ya que Israel no solo logró capturar toda la región de Galilea, sino que además logró penetrar ocho kilómetros en el interior del territorio libanés hasta el Río Litani.
El 15 de octubre, respondiendo a las constantes violaciones de la tregua por parte de Egipto, las fuerzas israelíes lanzaron la Operación Yoav en el norte del Néguev. El objetivo de la operación consistía en abrir un cerco separador entre las unidades del ejército egipcio ubicadas entre la costa y la ruta Beersheva-Hebrón-Jerusalén, para finalmente lograr la definitiva conquista de todo el desierto del Néguev. La operación fue dirigida por el comandante del Distrito Sur del Tzahal, Yigal Alón. Durante el transcurso de la operación se obtuvo un éxito inmenso en lograr las metas prefijadas al derrotar en las batallas al ejército egipcio y conseguir que se retirara del norte del Néguev, principalmente de Beersheva y Ashdod. El 22 de octubre los comandos de la recién creada marina israelí consiguieron en su primera misión hundir el buque insignia egipcio Amir Faruk.
El 22 de diciembre unidades del ejército israelí expulsaron o aniquilaron a las remanentes fuerzas egipcias que todavía operaban en el sur de Israel, lanzando para este fin la Operación Horev (también llamada "Operación Diez Plagas"). El objetivo primordial de la incursión era el de limpiar toda la región del Néguev de cualquier presencia egipcia, destruyendo cualquier amenaza militar contra Israel y sus poblados del sur, forzando al mismo tiempo a una retirada del ejército egipcio y presionando a su gobierno a aceptar un cese al fuego.
La operación en cuestión finalizó con una decisiva victoria israelí, mientras que los ataques de las fuerzas israelíes sobre Nitzana en la Franja de Gaza y la penetración en el interior de la Península del Sinaí forzaron al ejército egipcio, que estaba estacionado en esos territorios, a retirarse desordenadamente y aceptar un cese al fuego. El 7 de enero se dio comienzo formal a la tregua. Israel se vio obligado, por la presión internacional, a retirarse de Gaza, el Sinaí y el sur libanés, hasta las fronteras internacionales previas a la guerra.
El 5 de marzo fue lanzada la Operación Uvda ("Operación Hecho"). El 10 de marzo los israelíes tomaron Umm Rashrash (donde fue construida posteriormente la ciudad turística de Eilat) sin batalla. La Brigada Neguev y la Brigada Golani realizaron la mayor parte de la operación, cuyos soldados alzaron la bandera israelí sobre el territorio y se apoderaron formalmente de Umm Rashrash para Israel.

Resolución de la ONU 194
En diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 194 que reconocía (entre otras cosas) el derecho de los refugiados a regresar a sus hogares.

El caso de los aviones británicos
En la mañana del 7 de junio de 1949, pocas horas antes de que se aplicara el cese al fuego definitivo, cuatro aviones británicos Spitfire del Escuadrón 208 de la RAF, en un vuelo rutinario de reconocimiento sobre el área de Deir al-Balah, en el centro de la Franja de Gaza, repentinamente pasaron en vuelo rasante sobre un convoy militar israelí que había sido atacado anteriormente por la fuerza aérea egipcia. Los soldados israelíes de infantería confundieron a los aparatos británicos con aviones egipcios que se preparaban para una nueva ofensiva, por lo que procedieron a lanzar fuego antiaéreo contra los mismos, derribando a uno de ellos en el acto. Los tres aviones restantes fueron derribados por una patrulla de aviones israelíes de la recientemente creada FAI, conducidos por voluntarios provenientes de Canadá y Estados Unidos. Al día siguiente, otros cuatro aviones Spitfire británicos del mismo escuadrón que buscaban a los aviones desaparecidos de su unidad, fueron atacados por cuatro aviones israelíes que custodiaban la zona, siendo derribado en el suceso uno de los aviones británicos y resultando otro seriamente dañado por el joven piloto israelí Ezer Weizmann. Hubo otro enfrentamiento entre aviones británicos e israelíes el 20 de noviembre de 1948 cuando un aparato del Escuadrón 13 Mosquito de la RAF realizaba una reconocimiento fotográfico sobre el espacio aéreo del sur de Israel y fue destruido por un piloto israelí que conducía un avión P-51. Ante esta ola de sucesos, la oposición del Parlamento Británico protestó contra el gobierno del Reino Unido por su intervención directa en la guerra en favor de los Estados árabes. Estos hechos se inscriben como los primeros éxitos y el bautismo de fuego de la Fuerza Aérea de Israel.

Fin de la guerra

Armisticios de 1949
En 1949 Israel firmó armisticios con Egipto el 24 de febrero, con Líbano el 23 de marzo, con Transjordania el 3 de abril y con Siria el 20 de julio. Tras la contienda, Israel aumentó su territorio en cerca de un 23% más de lo asignado inicialmente por las Naciones Unidas. La franja de Gaza y Cisjordania fueron ocupadas por Egipto y Transjordania respectivamente.
El último acuerdo firmado entre Israel y Siria puso fin a la guerra. Israel había resultado indiscutible vencedor. Los judíos no solo se mantenían en la zona que les fue concedida en el plan de partición de 1947, sino que la ampliaron en 5.728 kilómetros cuadrados, imponiendo su dominio sobre 20.850 kilómetros cuadrados de superficie.

Víctimas
Israel perdió cerca del 1% de su población total: 6373 personas. Alrededor de 4000 eran soldados y el resto civiles.
El número exacto de pérdidas árabes no se conoce, pero se estima que puede rondar entre los 10.000 y los 15.000.